La obsolescencia (interesada) del comunismo

Francisco García Cediel

Quien hoy día quiera luchar contra la mentira y la ignorancia y escribir la verdad, tiene que superar al menos cinco obstáculos. Debe tener el valor de escribir la verdad, a pesar de que en todos sitios se reprima; la perspicacia de reconocerla, a pesar de que en todos sitios se encubra; el arte de hacerla útil como un arma; el buen criterio para elegir a aquellos en cuyas manos se haga efectiva; la astucia para propagarla entre ellos. Estos escollos son considerables para aquellos que escriben bajo el régimen fascista, pero también existen para aquellos que fueron perseguidos o huyeron, e incluso para aquellos que escriben en los países de la libertad burguesa”

Bertold Brecht. Cinco obstáculos para decir la verdad.

 

LA OBSOLESCENCIA (INTERESADA) DEL COMUNISMO

La ideología dominante presenta el comunismo como una reminiscencia del pasado, un proyecto que falleció con la caída del Murro de Berlín y la implosión de la Unión Soviética a fines del pasado siglo, de modo que las personas que hoy en día se consideran comunistas serían una especie de dinosaurios políticos que se empeñan en un proyecto extinguido.

No puede extrañar por tanto que, en una entrevista concedida al diario 20 MINUTOS el 26 de mayo de 2016, el secretario político de Podemos, Iñigo Errejón afirmara que “comunistas y socialdemócratas son especies del pasado” y apela a la voluntad de su organización a las ambiguas recetas de “construir país” y “construir un pueblo”.

Lo difuso de las recetas de podemos, la indefinición de sus mensajes, emana directamente de su referente ideológico, el pensador argentino Ernesto Laclau, cuyo texto, escrito con Chantal Mouffe, Hegemonía y Estrategia Socialista: hacia una radicalización de la democracia, constituye el compendio más detallado de lo que se ha denominado “populismo de izquierdas”. Los autores perciben la sociedad como dividido en diferentes estructuras, entre las que se encontrarían la estructura económica, política e ideológica, pero, a diferencia del marxismo, dichas estructuras se desarrollarían de forma independiente y se relacionarían solo de forma coyuntural.

Con este planteamiento, las relaciones sociales no formarían parte de un sistema unitario en lo económico y lo político, sino que sería un campo entrecruzado de luchas sectoriales que requieren formas separadas de lucha, de tal modo que, por ejemplo, la lucha contra el capitalismo y contra la opresión patriarcal no tendría que tener vínculos sobre base material alguna, ni deberían estar interrelacionadas más allá de ciertas esferas sociales.

En ese esquema, la lucha de clases no jugaría ningún papel central, siendo tan solo un punto más de articulación de antagonismos. Más aún, si las esferas ideológica y económica en la sociedad son autónomas (como afirman), los conflictos surgidos en ambos planos son también independientes. Las identidades de los grupos sociales surgidas de las distintas esferas (identidad de clase, de género, de raza, etc.), y sus respectivos conflictos no se explican desde la existencia objetiva de ninguna base material de opresión, descartando de plano la explotación de la clase trabajadora en el sistema capitalista y las relaciones de producción que conlleva como elemento configurador del conjunto de relaciones sociales. De ese modo, queda sacralizada la expresión de la lucha a través de identidades sociales independientes, en esferas de acción que solo encuentran su pinto de encuentro en lo cultural, lo ideológico y sobre todo en lo discursivo.

No ha de extrañar por tanto que Podemos aspire a representar, o a integrar, a distintos sectores y clases sociales cuyos intereses son contradictorios, viéndose abocados a esgrimir un discurso compuesto de frases y consignas que como no señalan nada concreto difícilmente decepcionan. En este contexto, expresiones como “la casta”, la contraposición de “arriba y abajo”, o la actual alusión a “construir país” mediante el ejercicio de la sonrisa; es lo que se ha denominado el significante vacío, la utilización de ideas vagas que no representan nada, pero que actúan de expresión capaz de unir demandas dispersas en un proyecto electoral.

Otro de los elementos señalados por Laclau como fundamental es construir un liderazgo que simbolice al sujeto político y movilice las pasiones del público: “la unificación simbólica de un grupo en torno a una individualidad es inherente a la formación de un pueblo”, afirma.

Maneja ese discurso algunos elementos tomados del estructuralismo de Althusser en cuanto a rebelión contra algunas visiones mecanicistas del marxismo acuñadas sobre todo en los últimos años de la Unión Soviética. En ese sentido, Laclau y Mouffe reaccionan frente a este planteamiento “independizando” la superestructura ideológica, donde encuentra el verdadero campo de acción política, de tal modo que acaba abarcando la realidad material misma. De todos modos, interesa recordar ahora, las ideas de Marx, Engels y otros autores, incluyendo a Gramsci, cuyas ideas parece reivindicar en versión caricaturizada Laclau, distaban mucho de ese mecanicismo vulgar. Al contrario, interpretaban esa relación de un modo dialéctico, entendiendo que si bien ambos campos de la realidad no estaban separados y la base material de la sociedad ejerce en algunos momentos de forma determinante, la superestructura ideológica puede adquirir una enorme autonomía. De ahí que la batalla política e ideológica sea también determinante para el marxismo.

Conviene en este momento recordar en qué momento histórico se esboza el planteamiento populista; el libro Hegemonía y Estrategia Socialista: hacia una radicalización de la democracia se publica en 1985, en plena ofensiva neoliberal de Reagan y Thatcher, cuando el capitalismo se encontraba en un momento de franca expansión y los factores que a la postre dieron lugar al fin de los proyectos del socialismo real se vislumbraban cada vez con más claridad. No es extraño, por tanto, que surgieran propuestas desde la teórica orilla izquierda de la política que partieran de la base de una supuesta obsolescencia del marxismo.

En un plano ya más general, los fenómenos históricos de sobra conocidos (caída del muro, implosión de la Unión Soviética, involución en China…) ocurridos en los últimos años del siglo XX, abonaron la idea interesada difundida masivamente por los agentes del capitalismo según la cual el comunismo era algo antiguo y anacrónico, difundiendo a los cuatro vientos epítetos que iban desde la naturaleza criminal de las sociedades socialistas hasta el carácter utópico del marxismo, partiendo de una interpretación individualista de la naturaleza humana, incompatible por tanto con un proyecto colectivista.

Por supuesto que un bombardeo ideológico masivo y continuo han hecho mella en la conciencia popular, alienada ya de por si por la sociedad en la que vive, dando lugar a una convicción bastante general en ese sentido que incluye a amplios sectores de la clase obrera.

Tales concepciones son auxiliadas por la concepción burguesa positivista del llamado sentido común, que ideológicamente no es precisamente neutro al valor, según la cual si un proyecto ha fracasado ha de ser porque el planteamiento de base está equivocado.

Sin embargo, tales argumentos no resisten el más somero análisis histórico ni científico. Desde el campo de la historia contemporánea hemos de recordar cómo tras la revolución francesa se produjo un periodo de involución en la que la Santa Alianza se empeñó en eliminar los vestigios de la nueva sociedad, restaurando en toda Europa y en primer lugar en Francia el antiguo régimen. Es de imaginar que una persona que viviera esos tiempos en Europa pudo concebir que las ideas de la ilustración hubieran fracasado en la práctica.

Una vez llegó a mis manos un texto sobre las primeras trepanaciones quirúrgicas de cráneos humanos, a finales del siglo XIX, a fin de extraer tumores cerebrales. En ese texto se detallaba como las primeras operaciones mediante esa técnica fueron fallidas, ya que los pacientes morían al poco tiempo, y no faltaron quienes argumentaron que debía abandonarse ese camino con base en argumentos que iban desde lo pseudocientífico hasta lo religioso. Un tiempo más tarde se descubrió que el fallecimiento de pacientes se debía a infecciones producidas durante la operación, y que el uso de desinfectantes hacía no solo viable, sino necesaria dicha técnica para curar personas enfermas.

Un último ejemplo: un arquitecto puede dirigir la construcción de un edificio basándose en la física y las matemáticas, y puede darse el caso de que dicho edificio acabe derrumbándose. ´Se podrá achacar como responsable del derrumbe al modo de construirlo, a los materiales empleados e, incluso al modo de aplicar las matemáticas y la física, pero nadie se atreverá a afirmar que las matemáticas han sido refutadas a consecuencia de este hecho.

Tales ejemplos demuestran que, ante la constatación de un hecho, sea éste de carácter social o científico, es preciso analizar los problemas surgidos (diagnóstico y tratamiento), de modo que no necesariamente un mal tratamiento de la realidad social está producido por un diagnóstico erróneo. Si proyectos inspirados en el marxismo han fracasado, habrá de analizarse cuáles son las causas de tales fracasos sin pretender necesariamente arrojar toda la teoría sobre el materialismo histórico a la papelera.

Por otro lado, considerar que el comunismo ha quedado obsoleto es una postura idealista, al considerar que una ciencia puede quedar obsoleta sin la realidad material que propicie su superación. En el marco actual de capitalismo en fase monopolista, lo que se ha denominado imperialismo, solo una persona ilusa o malintencionada puede pretender que las contradicciones propias del sistema han sido superadas o van camino de superarse sin resolverse dicha contradicción como históricamente se han desarrollado las contradicciones de clase, destruyendo la viejo para traer lo nuevo.

Todo ello no ha de interpretarse como una negación de los problemas de la transición al comunismo que se han dado en la experiencias del pasado siglo, ni como una catalogación simplista del hundimiento de dichos proyectos achacándolo meramente a la influencia de revisionistas, contrarrevolucionarios y traidores. Al contrario, hemos de abordar precisamente por qué éstos consiguieron truncar los proyectos de construcción del socialismo habidos en esa centuria, a fin de extraer las lecciones correspondientes. A este respecto, los problemas habidos y su plasmación tienen más que ver con la persistencia de la lucha de clases en las sociedades post revolucionarias. El propio Lenin, al que los propagandistas de las tesis anticomunistas atribuyen un dogmatismo rígido en la utilización del marxismo para la comprensión y transformación del mundo (nada más lejos de la realidad), preveía ya la posibilidad de que la URSS pudiera ser destruida y el capitalismo restablecido, pues aunque el proletariado hubiera tomado el poder, continuaba siendo más débil que la burguesía internacional e incluso que la propia burguesía rusa. Incluso el denostado Stalin, en su escrito de 1952 (Problemas económicos del socialismo en la URSS ), denuncia clara y detalladamente algunas de estas tendencias que denomina burocráticas, aunque no las identifica como elementos de un conjunto orgánico propio de una línea de restauración anticomunista.

Incluso, la también vituperada Revolución Cultural se plantea como un intento de encarar el problema de la nueva élite burguesa que surgió en el Partido Comunista y quería aprovechar los aspectos burgueses de la sociedad para restaurar el capitalismo. En vísperas de la Revolución Cultural, muchas fábricas todavía tenían un solo gerente y primas que fomentaban la competencia; los servicios de salud y educación se concentraban en las ciudades. Mao instó a rebelarse contra los líderes e instituciones opresores. Centenares de millones de obreros y campesinos debatieron el rumbo de la sociedad; criticaron a las autoridades que estaban divorciadas de las masas; crearon nuevos medios de participación en la gerencia y la administración; y entraron a las esferas de la ciencia y la cultura. Lucharon por superar las divisiones entre el trabajo intelectual y manual, y entre las zonas urbanas y rurales. En el campo, los estudiantes de secundaria aumentaron de 15 millones a 58 millones. La Revolución Cultural tenía metas coherentes y liberadoras: prevenir la restauración del capitalismo; revolucionar las instituciones de la sociedad y el Partido Comunista; y cuestionar el viejo modo de pensar: en una palabra, avanzar y profundizar la revolución socialista.

Como se puede observar, los problemas reales surgidos en los países socialistas fueron detectados y se tomaron, en algunos casos, iniciativas para resolverlos. Y, con independencia de que éstas hayan sido ineficaces, no ha de interpretarse como negación de la actualidad, modernidad y necesidad del comunismo, como teoría científica para la emancipación de la humanidad.

Porque, y permítaseme ahora que haga una afirmación rotunda, lo que es obsoleto es el propio capitalismo.

Y no me refiero solamente a la patente falta de ética del capitalismo, caracterizado como relación social, que se da entre los capitalistas, que compran la mercancía fuerza de trabajo, y el proletariado, que vende su fuerza de trabajo por un salario, y también como una relación histórica entre dos clases antagónicas, que obliga y coacciona a la mayoría de la población a vender al capital su fuerza de trabajo por un salario, lo que se traduce en un reparto escandalosamente desigual de la riqueza en el mundo.

El capitalismo se ha convertido en un sistema obsoleto porque obstaculiza el desarrollo de las fuerzas productivas. Al haber entrado en una fase de decadencia debido a la crisis estructural que atraviesa, ha generado un enorme ejército de reserva a causa de su insuficiente absorción de fuerza de trabajo en el proceso de producción, con la consecuencia de desmantelamiento de conquistas sociales en los países centrales del imperialismo, y depauperización de las condiciones de la clase trabajadora, que ha de competir con las condiciones de mera subsistencia de la clase trabajadora asiática, y con los sectores de trabajo infantil esclavizado.

El sistema está generando guerras imperialistas por el control del petróleo y otros recursos naturales, y provocando la exclusión de países (y casi podríamos decir continentes enteros) del proceso de producción, generando migraciones y desplazamientos masivos por motivos económicos y bélicos, sin países o regiones dispuestos a darles más acogida que una admisión parcial y selectiva. Está produciendo con la explotación masiva e indiscriminada de los recursos naturales una catástrofe ecológica creciente.

En suma, un sistema corrupto y criminal en decadencia que se presenta, a través de la utilización masiva de propaganda, como un dechado de modernidad y eficacia.

Para mantener en pie a ese zombi se alzan dos instrumentos, la represión cada vez más extendida contra personas y movimientos contestatarios y la integración a través de fenómenos político-sociales, nada modernos en el fondo, que afirman que otro capitalismo es posible. El dilema “socialismo o barbarie” tiene ahora más actualidad que nunca.

Constituido el Espacio Comunista de Base de Vallecas

EEChozymartilloNos han hecho llegar la crónica, que reproducimos a continuación, de la creación del ECB (Espacio Comunista de Base) de los distritos de Puente de Vallecas y Villa de Vallecas, en la ciudad de Madrid.

El pasado 23 de Mayo, tras una reunión previa, se ha constituido el Encuentro Comunista de Base de Vallecas, en Madrid. Esa tarde, tras un somero análisis de las circunstancias coyunturales de la situación socio-política en la que nos encontramos y proyectándonos en las tareas y objetivos del EEC a nivel nacional y local, pasamos a las deliberaciones con los representantes de la Coordinadora, acordándose el nombramiento de los responsables de organización y formación, tareas básicas y prioritarias a abordar en estos primeros momentos de andadura.

Sin prisa, pero sin pausa, desde ese momento, nos ponemos a trabajar en el mapa de actuación para hacer fuerza social en nuestro entorno, identificando las necesidades y posibilidades concretas. Ya hemos acordado la fecha de la próxima reunión.

Animamos a aquellos camaradas del EEC que son de la zona de Vallecas y quieran asistir a las reuniones para que escriban al correo de encuentrocomunista@yahoo.es, desde donde les pondremos en contacto con ellos.

Constituido el Espacio Comunista de Base de la zona sur de Madrid capital

EEChozymartilloEl pasado jueves, 12 de mayo, constituimos el ECB (Espacio Comunista de Base) de los distritos de Arganzuela, Carabanchel, La Latina, Usera y Villaverde en la ciudad de Madrid.

Siguiendo las pocas normas para la constitución de los ECBs del Espacio de Encuentro Comunista (EEC), elegimos a un responsable de organización para que mantenga el contacto con la Coordinadora Estatal y un responsable de formación. La periodicidad de las reuniones será inicialmente quincenal, aunque con flexibilidad para poder acomodar actos, compromisos, etc, que requieran de nuestra labor militante. Nuestra idea es alternar una reunión de temas organizativos y de coordinación con otra reunión de formación.

En el ECB de la zona sur de Madrid somos aún pocos pero ambiciosos, así que hemos establecido por ahora sólo dos grandes tareas que pretendemos desarrollar a largo plazo.

Por un lado, el responsable de formación está a la expectativa de que la Comisión de Formación establezca un plan maestro que nos ayude a avanzar de manera coordinada en todo el EEC. Para no estar parados mientras, hemos decidido comenzar a experimentar con un plan de autoformación centrándonos exclusivamente en la teoría del valor-trabajo de Marx.

Veremos hasta dónde nos lleva la experiencia antes de unirnos al plan de formación común. También compartiremos los resultados.

Por otro lado, vamos a iniciar un proyecto de largo recorrido como tarea principal inicial. Pretendemos investigar cómo ha evolucionado en los últimos años la relación entre pobreza generada entre la clase trabajadora por la crisis capitalista y atención social desde las instituciones madrileñas (Ayuntamiento y Comunidad de Madrid) en lo que respeta a los barrios a los que pertenece nuestro ECB, así como gasto social dedicado a partidas más prescindibles. Ello nos permitirá demostrar, desde un análisis marxista, cómo las instituciones políticas siguen respondiendo a una naturaleza de clase burguesa. Igualmente queremos ver cómo se ha comportado la dualidad gasto social-compromiso con restricción del gasto, según mandato de Bruselas Como nuestro análisis va a tener un enfoque de clase, nuestra primera tarea será elegir qué criterios pensamos que concretan prioritariamente las necesidades básicas de l@s trabajador@s en un momento de crisis capitalista como el actual (atención a dependientes y a mayores, vivienda, educación, sanidad, etc). Paralelamente identificaremos al responsable de prestación del servicio (Comunidad, Ayuntamiento, etc), ya sea directo o de último recurso y el grado de cobertura sobre la población afectada.

Animamos a aquellos camaradas del EEC que aún no se hayan incorporado al ECB de la zona sur de Madrid a hacerlo y participar de las tareas que nos hemos encomendado. Para cualquier contacto en este sentido dirigirse al correo de encuentrocomunista@yahoo.es

1º de Mayo: sobran los motivos para la lucha

EEChozymartilloComo comunistas, nuestro deber es romper eso que llaman paz social, que no es otra cosa más que aceptación resignada de la explotación.

El constante empeoramiento de las condiciones de vida de las clases trabajadoras no es consecuencia de la corrupción de un puñado de políticos, ni de la gestión de un gobierno reaccionario, ni el resultado de un repunte de la crisis económica. Esto se llama lucha de clases.

La caída de la tasa de beneficios del capitalismo significa que van a procurar explotarnos más, disminuir la masa salarial, incrementar la jornada laboral y recortar las prestaciones sociales, es decir, eliminar formas de salario indirecto y diferido como son los servicios públicos o las pensiones. Esto tiene un efecto especialmente negativo en las mujeres de clase trabajadora, ya que, al carecer de medios para adquirir estos servicios en el mercado, hace recaer sobre ellas (sobre su trabajo impagado y no reconocido) todo el peso de la reproducción de los trabajadores y las personas dependientes. De los recortes en las pensiones también se llevan la peor parte, pues son las mujeres quienes acaparan los contratos a tiempo parcial y eventuales e incluso el empleo sumergido, que no cotiza.

La solución no vendrá de la mano de ningún candidato mediático, ni de tertulianos convertidos en tribunos de la plebe. Mientras no encuentren una oposición contundente y no se lesionen sus beneficios, tendrán vía libre para seguir esta senda.

No hay espacio ya para seguir practicando el sindicalismo de concertación y de co-gestión de las políticas económicas que venimos conociendo desde la transición. El capital ya no tiene interés en mantener un nivel de consumo elevado entre las clases trabajadoras; ese añorado Estado del Bienestar sólo se mantuvo mientras había una palpable amenaza de cambio revolucionario. Dejemos de alimentar la ilusión de que se puede recuperar.

Desde los Pactos de la Moncloa de 1977 –que imponían la pérdida de salario para conseguir la respetabilidad de nuevos actores dentro de la monarquía parlamentaria- hasta la Reforma de la Jubilación de 2011 –que alargaba la vida laboral y disminuía las pensiones -, los acuerdos firmados han supuesto cesiones sin contrapartidas visibles. Esta política de pactos sólo ha contribuido a fortalecer a determinados aparatos sindicales, lo cual es muy distinto que beneficiar al conjunto de la clase obrera.

Nuestra referencia la constituyen una serie de luchas consecuentes de la clase trabajadora: la movilización de los mineros, la resistencia de la plantilla de Coca Cola, las huelgas de los barrenderos de Madrid, de Panrico, de Movistar… Desde la firmeza, desde la unidad en la lucha, desde la conciencia de clase, estos compañeros y compañeras son la prueba visible de que es posible vencer.

Una premisa indispensable para triunfar en esta batalla es que ejerzamos nuestra solidaridad como clase con los focos de resistencia obrera. El movimiento vecinal y todos los organismos populares deben arropar a los sectores en lucha.

El movimiento obrero tampoco debe olvidar nunca que su horizonte es la consecución de una sociedad sin clases. Si carecemos de este referente político, todos los triunfos acabarán por ser victorias pírricas. Esas mejoras de orden material, que tanto esfuerzo cuesta lograr, pueden perderse en cuanto bajemos mínimamente la guardia, porque esta es la esencia del capitalismo.

La necesidad de que el movimiento obrero tenga un carácter sociopolítico y no se limite a las reivindicaciones económicas más inmediatas no se debe confundir ni con el sectarismo ni con la acción sujeta a consignas partidistas o electorales. Este carácter sociopolítico se traduce en la necesidad de enfrentarse al racismo y el imperialismo, asumir la lucha contra las discriminaciones que sufren las mujeres, enfrentar las políticas de ajuste y privatización que emanan de la Unión Europea, denunciar la creciente represión contra los movimientos populares, hacer nuestra la lucha contra los desahucios, oponerse con fuerza al TTIP (que amenaza con derribar los últimos obstáculos que ejercían las legislaciones estatales frente al liberalismo más salvaje), o denunciar la deuda que han contraído los estados como el resultado de socializar las pérdidas de los especuladores privados.

La clase obrera es la única fuerza capaz de emancipar a la sociedad. La clase obrera debe tomar el poder.

Crónica de la III Asamblea del EEC.

Hemos creído conveniente redactar una crónica “breve” de lo acontecido en la tercera asamblea del EEC, que tuvo lugar el pasado sábado 12 y domingo 13 de marzo. En total fueron doce horas de asamblea (veinticuatro si tenemos en cuenta las sesiones paralelas de los grupos de trabajo), así que el acta con todos los detalles se demorará unos días. Los que están impacientes por saber qué ocurrió pueden tener aquí una visión general de su desarrollo y conclusiones.

Balance de gestión y organización de la Asamblea.

El 12 de marzo nos reunimos en Madrid las más de cincuenta personas que pudimos acudir al llamamiento de la tercera asamblea. Como en otras ocasiones fueron muchos y muchas los camaradas que hicieron largos viajes para acudir al encuentro, con la diferencia de que esta vez la cantidad de temas a tratar hacían necesaria una cita de dos jornadas. Quizás este hecho influyó en que otros compañeros y compañeras declinaran la asistencia aunque hicieran explícita la intención de seguir siendo parte del Espacio.

El acto comenzó con la lectura de un breve balance de gestión ofrecido por la Comisión Gestora que ha coordinado estos meses transcurridos desde la asamblea de octubre. Entre los aspectos positivos subrayados destacaron el cumplimiento del mandato original de llegar a febrero con la tercera asamblea convocada y con los documentos encargados a los grupos de trabajo presentados en fecha y suficientemente difundidos. Otros aspectos que evaluaron como positivos fueron: la creación del Boletín Rojo, que ha permitido seguir a todos los camaradas, ya estuvieran más o menos aislados, la evolución del proceso; la suma del EEC a alguna iniciativa dentro del movimiento por la paz; así como la explicación del proyecto a diversos colectivos comunistas que se han interesado por nuestra labor.

También explicaron los que consideraban aspectos negativos de la gestión, habiendo afectado incluso los dos primeros al propio funcionamiento interno de la Comisión. Por un lado, consideran que la integración de los camaradas de la Comisión residentes fuera de Madrid no ha estado resuelta satisfactoriamente para facilitar su participación. Tras esta experiencia, proponen que en próximos órganos con participación de integrantes de varias localidades se alternen las reuniones espaciadas, prolongadas y presenciales para asentar trabajos con las reuniones más periódicas del día a día en las que se habiliten medios de participación telemáticos. Por otro lado, se ha evaluado como negativo el método de autoproponerse espontáneamente para participar en la Comisión: la realidad posterior fue que algunos camaradas no llegaron a acudir ni a una sola reunión, lo que sobrecargó de trabajo a los miembros restantes y restó fuerzas para asumir determinadas tareas.

En este apartado de tareas no satisfechas, consideraron en primer lugar que el trabajo de consolidación y extensión territorial del EEC no ha estado suficientemente atendido. Aunque no era uno de los objetivos principales de esta fase, creen que no han brindado la suficiente atención a los camaradas de fuera de Madrid.

En la misma linea, las tareas de participación en las luchas de nuestra clase han estado aún en una fase muy incipiente. En este caso, el hecho de ser una Comisión interina con un mandato muy limitado no les ha hecho sentirse con autoridad para lanzarse por este camino. Tan solo a las cuestiones de paz y antiimperialismo se atrevieron a presuponerles el consenso mínimo suficiente para haber propiciado algún avance en ellas.

Tras el balance ofrecido por la Comisión se abrió un turno de palabra para escuchar el parecer de los asistentes a la asamblea. En general, los intervinientes consideraron que el resultado había sido bueno, aunque algunos camaradas de fuera de Madrid confirmaron la impresión de que no se habían sentido parte del proceso de discusión de los documentos. Alguno lamentó el no haber podido participar en debates con otros camaradas, pues pensaba que sólo así se puede corroborar si la lectura particular es acertada o se ha malinterpretado la intención de los autores. Algún otro compañero se mostró más compresivo, pues es consciente de no tener camaradas en su comarca, con lo que no cree que ninguna acción de la Comisión le hubiera podido integrar en un debate.

Una vez completada la fase del balance de Gestión, la mesa informó del paso al siguiente punto del orden del día. Tocaba el momento de que los asistentes se separaran en grupos de trabajo para discutir los documentos redactados durante estos meses. Cada grupo debía seleccionar un moderador y un secretario que después debía actuar como portavoz en la sesión plenaria de la tarde.

Dado el carácter plural del EEC y el corto recorrido de trabajo realizado en común, se expresa la intención de no acudir al voto, para evitar la formación de mayorías y minorías. Dado que sólo se disponía de tres horas de reunión por grupo, se explica a los asistentes que un buen mecanismo sería identificar los puntos en los que puede haber un menor acuerdo, para dejarlos fuera a la espera de un trabajo más profundo; ello permitiría avanzar más en los contenidos más compartidos. Se menciona el caso especial del Grupo de Trabajo de Organización, que no puede seguir un procedimiento tan relajado: la necesidad de disponer de una estructura de organización que poner en marcha al día siguiente requería de sus componentes la búsqueda de un acuerdo efectivo. También se consideró especial el grupo de Programa Político, pues su importancia y su solapamiento con el resto de áreas de trabajo hace aconsejable tratarlo en plenario. Así pues, se decidió dejar su sesión de trabajo para el día siguiente a las 10 de la mañana. El reparto de todos los camaradas presentes en los restantes grupos de trabajo resultó bastante equitativo de manera espontánea, excepto en el grupo de Organización, donde se apuntaron el doble de camaradas que en el resto de grupos.

Las sesiones paralelas de los grupos se desarrollaron durante toda la mañana, continuando algunas incluso después de una breve pausa para comer. A las cuatro y media de la tarde se volvió a la sesión plenaria para exponer las conclusiones obtenidas.

Movimiento obrero

El primer portavoz en salir a la mesa fue el del grupo de trabajo de Movimiento Obrero. Realizó un repaso de correcciones a un texto que, por lo demás, les había parecido un buen punto de partida.

En el primer capítulo del documento quieren hacer dos adiciones. Por un lado, incluir una sección dedicada a la represión sobre la clase trabajadora. Por otro lado, añadir también un apartado sobre las prácticas de los sindicatos mayoritarios, respetando, eso sí, a los camaradas que trabajan en ellos. También en el capítulo uno quieren incidir más en la negación del concepto, hoy día omnipresente, de la clase media.

Nos informó el portavoz de que en el capítulo dos se había producido un bloqueo al intentar enfrentar los modelos del consejismo y del sindicalismo. En el debate posterior que se produjo en el plenario, varias voces indicaron que el capítulo no pretendía forzar la elección entre un modelo y otro, sino mostrarlos como mecanismos que la clase trabajadora debe conocer como enseñanza práctica e histórica que utilizar, actualizada, dónde y cuándo el contexto lo propicie.

En el tercer y último capítulo del documento han añadido una nueva vía de actuación a partir del ejemplo del EEC. Proponen el fomentar las reuniones de trabajadores fuera de ámbitos sectorizados para favorecer la visión conjunta de los problemas de la clase y, en última instancia, la difusión y la formación.

Tras la intervención del portavoz del grupo se abre el turno de palabra general en la asamblea. Una compañera que estuvo presente en el debate del documento en Madrid recuerda que ya echó en falta en aquel momento una sección sobre la mujer trabajadora que, siendo la mitad de la clase, tiene unos problemas particulares que cree deben quedar reflejados. Piensa que dicha sección tendría fácilmente cabida en el apartado uno, donde se ofrecen datos muy variados sobre la segmentación del mercado de trabajo.

También se pide información sobre el tipo de consejismo en el que se basa el documento. Uno de los autores aclara que se ha usado fundamentalmente el modelo de Turín. A partir de aquí el debate giró sobre los modelos de consejo obrero, su complementaridad con la lucha sindical, su formación casi espontánea en momentos prerevolucionarios, etc.

Internacionalismo y antiimperialismo

Una vez terminado el bloque de movimiento obrero, le tocó hablar al portavoz del grupo de Internacionalismo y Antiimperialismo. El camarada nos informó de que habían alcanzado acuerdos generales sobre el texto, identificando unos puntos que quedarían aparcados a la espera de profundizar en ellos.

Según nos informa, el inicio del debate en el grupo de trabajo les llevó desde el imperialismo al modelo de estado. Creyeron conveniente marcar la necesidad de que el EEC analizara a medio o largo plazo el modelo de estado para nuestro país.

También decidieron que era necesaria la mención a la modificación del artículo 135 de la Constitución como ejemplo de ataque a la soberanía de un país.

Un punto fuerte del debate lo constituyó la propia definición de imperialismo, con sus connotaciones económicas y militares. El grupo de trabajo aprobó una redacción que irá incorporada al acta de la Asamblea.

Por último, nos explicó que había dos detalles del texto que habían decidido aparcar a la espera de poder entrar en ellos con más profundidad en el futuro. Uno de ellos es el conflicto palestino-israelí y el otro es la concepción de la República Popular China como país imperialista. En el primero de los casos se desea estudiar la postura de los partidos comunistas de la zona y las salidas que proponen al conflicto. En el segundo caso surgieron opiniones contrapuestas y se desea tener más discusión.

No hubo sin embargo duda respecto a Venezuela, país que cuenta con todo el apoyo ante la agresión estadounidense de la que es objeto en estos momentos.

Finalizado el resumen del camarada se entra en la ronda de intervenciones y ésta ramifica los mismos debates que acababan de introducir desde el grupo de trabajo. Así, la discusión sobre el modelo de estado, que obviamente no era para resolver en el momento, se transforma en una discusión sobre si el estado español es o no imperialista, lo cual lleva a la posibilidad de que haya estados que actúen simultáneamente como imperialistas y como oprimidos o la propia concepción de imperialismo. Se discuten así varias posturas, desde la que, con una mirada puramente económica, permite decir que el desarrollo de la fase imperialista la hace prácticamente sinónimo de capitalismo, hasta la que, basándose en la fuerza militar, deja como único país imperialista a los Estados Unidos. En sucesivas intervenciones se fue entrando en conceptos como imperialismo, subimperialismo, colonialismo, etc.

En otro orden de cosas, la concreción de la postura del EEC sobre Palestina se consideró un tema urgente, pues los lazos que nos atan con el Magreb y el Medio Oriente son históricos. En realidad no hay duda en la denuncia de la ocupación, pero se constata que distintos partidos comunistas de la zona proponen diferentes soluciones al conflicto y se desea conocer las propuestas antes de fijar una posición.

Tampoco faltaron las críticas a la deriva un tanto dispersa del debate en este tramo de la asamblea, pues había quien consideraba que se había perdido de vista lo general para entrar en una pelea por los detalles; que no estábamos a la altura de la cosmovisión que aspira a ser el marxismo. Quizás la conversación había puesto de manifiesto que no hablamos el mismo lenguaje y que damos distinto sentido a los términos, habiendo incluso interiorizado elementos de la ideología dominante. En este sentido, la formación y el trabajo colectivo pueden ser nuestra mejor apuesta.

Feminismo

A continuación salió a exponer la compañera que hacía de portavoz del grupo de trabajo de género. Nos explicó la dificultad del trabajo de la mañana, pues en el grupo partían del documento original y tres enmiendas, en algunos aspectos contradictorias. Ello les obligó a plantearse el trabajo desde el comienzo y, desde esa perspectiva, se consideran razonablemente satisfechas con lo avanzado. Nos resume las lineas maestras que han trazado en cuatro puntos.

El primero es su orientación, que define como de feminismo de clase. El feminismo de clase toma a las mujeres de clase trabajadora en el centro, implicando un análisis de la relación mujer-capital. De cualquier modo, algunas compañeras del grupo consideran importante investigar la opresión de la mujer en otros sistemas de producción, incluido el socialismo.

El segundo es la propia necesidad de la existencia de la comisión, cosa que ven claramente justificada por las características especiales de la relación mujer-capital. También por reclamar, recurriendo al debate y a la conciencia feminista, el espacio que ahora ocupa el feminismo burgués. Y es que la compañera se pregunta ¿Dónde están las mujeres dentro del debate de movimiento obrero? ¿Por qué no están en la vanguardia? Afirma que es hora de recuperar el análisis y las herramientas propias del marxismo.

El tercer punto que han abordado es la elección del nombre. Hasta ahora el grupo de trabajo se llamaba “de género” y han decidido llamarlo Comisión de Feminismo. El término género, aunque en un principio fue creado desde posiciones analíticas marxistas, ha ido siendo vaciado de contenido hasta haberse casi convertido en un sinónimo de mujer. Creen que merece la pena pelear la batalla por el término feminismo, también manipulado, porque al menos refleja el enfrentamiento con el machismo, con la “supremacía” o dominación masculina.

El cuarto punto, donde pretendían abordar contenido, no tuvieron ocasión de comenzarlo debido a la premura de tiempo.

La compañera nos explica que quizás el concepto que más debate ha generado es el de patriarcado. Aunque parte del grupo lo consideraba un término que refleja un factor de dominación, la otra parte del grupo no lo encuentra suficientemente bien definido y lo veía manipulable.

En el turno de palabra, gran parte de las intervenciones se centran precisamente en este último punto. Aunque es unánime la consideración de la comisión como necesaria, todas las intervenciones hacen hincapié en la centralidad del concepto mujer trabajadora y del conflicto capital-trabajo. La defensa del concepto patriarcado como ideología que nace del sistema, que se alimenta en la educación y que forma parte de la superestructura es visto con prevención por la mayoría de los y las camaradas que lo consideran un término interclasista que aleja el foco de las condiciones materiales.

En cualquier caso, el sentir dentro y fuera de la comisión es que el trabajo había sido provechoso y el avance conseguido durante la jornada muy significativo.

Formación

El portavoz del grupo de trabajo de formación nos informó de que entendían el grupo como una comisión permanente e interdisciplinar con el objetivo de generar un plan de formación. Sin embargo, habían encontrado una serie de obstáculos que les habían complicado la discusión.

El primero no era otro que el “por dónde empezar”. Había quienes apostaban por comenzar por cuestiones consideradas “más actuales” (la naturaleza de nuestro estado, el imperialismo, etc) y, de ahí, ir retrocediendo hacia cuestiones más básicas. Otros, sin embargo, apuestan por comenzar por los principios: ley del valor, etc. Cada uno de los métodos tiene sus ventajas e inconvenientes, aunque nadie duda de que debería ser imposible partir de uno sin acabar en el otro.

El segundo punto que generó conflicto fue el tipo de formación. Para unos lo que habría que primar es la formación interna y de cuadros; otros optarían por ir a la formación de las masas. En un sentido parecido se resolvía la pregunta de cuántos planes de formación diseñar: frente a los que pensaban que nuestras capacidades sólo nos permiten poner en marcha uno en estos momentos, otros apuestan por adaptar la formación a realidades concretas.

Ninguna de las dos posturas pretendía desacreditar a la otra, pero la diferencia de concepciones era evidente.

Finalmente alcanzaron un acuerdo apoyado en experiencias concretas de formación que están actualmente en marcha. El objetivo es estudiar dichas experiencias y ver cómo pueden ser útiles para el EEC. El camarada nos informó de que se han puesto el compromiso de tener antes de dos meses una propuesta firme y concreta.

En el turno de palabras se entró en un primer momento en exponer los puntos de vista sobre quiénes debían ser los elaboradores y los destinatarios primeros de formación. Había quien opinaba que los propios grupos locales de camaradas debían planificar y organizar su propia formación, quien pensaba que la formación nos debía servir a modo de arma ideológica para enfrentar los retos que se te plantean en el día a día, quien cree que debe primarse la formación de los camaradas más aislados, etc.

Al igual que había ocurrido dentro del grupo, también generó discusión el contenido de la formación. Un camarada se mostró convencido de que generar una base es imprescindible: no se puede comprender porqué y cómo actúa el imperialismo sin entender la ley del valor. Alguna otra intervención apoya esta linea, y creen que la discusión que se está manteniendo es un buen ejemplo de esta necesidad, pues piensan que algunas intervenciones demuestran que no se entiende lo mismo en algunos conceptos básicos.

Un camarada recordó que habían pedido un par de meses para dar un plan de formación y que él no veía inconveniente en dárselo. A partir de ese momento las intervenciones se centraron más en aspectos que debían ser tenidos en cuenta: disponibilidad de las sesiones de formación en vídeo, tener un plan sólido e independiente de la última distracción que nos lance el sistema, formar cuadros, enseñar a pensar comunista, etc.

Organización

En la última intervención de la tarde le toca el turno al portavoz de organización. Previamente se había distribuido a los asistentes una copia del texto acordado en la reunión de la mañana.

El camarada explicó el proceso que ha llevado al texto presentado. Cuando se publicó el texto creado por el grupo de trabajo en diciembre, los componentes del grupo de trabajo ya recibieron comentarios de otros camaradas del Espacio en el sentido de que les parecía una propuesta de organización muy pesada para el tamaño actual de un EEC todavía naciendo. En la reunión de debate en Madrid del mes de febrero, a esta crítica se unió la de algunos camaradas organizados que consideraban que la propuesta les hacía difícil compatibilizar su militancia en el EEC con la de su propia organización comunista. En aquella reunión de Madrid se tomó la decisión de volver a reunirse los asistentes y elaborar una propuesta alternativa que intentara subsanar esos problemas. Dicha propuesta alternativa fue distribuida a todo el EEC en el Boletín Rojo del 2 de marzo.

En la reunión del grupo de trabajo de por la mañana se optó por tomar como texto base esa propuesta del 2 de marzo. Aún fue necesario redactar un último añadido para hacer más explícitos los criterios de flexibilidad que deben hacer cómoda la participación en el EEC y la compatibilidad con otras militancias.

El modelo finalmente presentado es una estructura sencilla en dos niveles. En la base se encuentran las estructuras que realmente dan sentido al EEC: los Espacios Comunistas de Base (ECB). Son estos agrupamientos locales o sectoriales de pequeño tamaño en los que se desarrolla la militancia, se debate, se da y recibe formación, se interviene en el entorno, etc; siempre desde la autonomía del que conoce su entorno y sabe el mejor momento y el mejor modo de actuar.

Para aunar las fuerzas de los ECBs y para dotarles de dirección y recursos comunes (web, formación, propaganda, etc) se crea una Coordinadora Estatal de entre diez y quince personas que en principio contarían con unas pocas responsabilidades fijas: organización y finanzas, extensión territorial, comunicación y propaganda, formación, así como unas comisiones temáticas que en principio serían las mismas que ya iniciaron su andadura en octubre (movimiento obrero, feminismo e internacionalismo y antiimperialismo)

El compañero quiso destacar la importancia de la comisión de extensión territorial. Su objetivo es prestar atención a los camaradas que están aislados y aún no pueden formar ECBs. Se considera que estos camaradas van a requerir de un contacto directo más constante para que se sientan parte del Espacio y proporcionales oportunidades de formación y expansión. Por eso se ha optado por crear un responsable sólo para esta labor que puede contar con el apoyo de más camaradas.

El camarada nos cuenta que la propuesta, una vez modificada, tuvo el acuerdo de todo el grupo de trabajo.

Abierto el turno de palabra intervinieron algunos camaradas para expresar que la propuesta les parecía sencilla; ya habría tiempo de hacerla más compleja si el crecimiento del EEC lo aconsejaba.

Cierre de la primera jornada

La mesa tomó de nuevo la palabra para recordar el orden del día del domingo 13. Comenzaría con la reunión en plenario del grupo de trabajo en el documento de Programa Político. Seguiría y finalizaría con la propuesta de camaradas para la Coordinadora Estatal.

Programa Político

El domingo se arranca a las diez con menos asistencia, aunque sigue llegando gente durante toda la mañana. El primer punto del orden del día es el debate en plenario del documento de Programa Político. Al considerar que el texto debe haber sido leído por los asistentes, se evita hacer una exposición previa para ganar todo el tiempo para el debate. Como el documento es muy extenso, para facilitar una discusión ordenada se decide avanzar capítulo por capítulo.

Es conveniente reflejar en la crónica una duda planteada por un camarada en la reunión, que quería saber si los documentos habían sido modificados tras las sesiones de debate en Madrid. Desde la mesa se aclara que ningún documento ha sido modificado tras esas reuniones, pues nunca se ha considerado que la discusión restringida a Madrid tuviera legitimidad para cambiar los documentos. Si alguna sesión ha dado lugar a un texto alternativo, como en organización, éste se ha presentado como enmienda junto al original, y ese no fue el caso del documento de Programa Político.

En la discusión del capítulo 1, “Marco actual del capitalismo”, se entra de lleno en la cuestión del TTIP (Tratado de libre comercio entre Europa y EEUU) y el cambio profundo que refleja en los modos y maneras de actuación del sistema capitalista. Varios camaradas fueron dibujando en sus respectivas intervenciones las complejas derivaciones del tratado. Se subrayó cómo su entrada en vigor permitiría a las multinacionales demandar a los estados ante tribunales privados cuya decisión es vinculante. Esto provocará previsiblemente una degradación de derechos laborales, medioambientales, sanitarios y asistenciales; un proceso que ya se ha constatado en países que, aún siendo tan distintos como Colombia y Canadá, han suscrito tratados bilaterales con EEUU.

Algunas intervenciones ahondan en el significado especial de estos tratados, dibujando un nuevo escenario en el que el capitalismo, acuciado por el descenso de la tasa de beneficios, intenta escapar de las limitaciones del estado-nación burgués en el que se había amparado hasta ahora. Una dialéctica compleja pues, como señalan otras intervenciones, los estados nacionales son tanto los que refrendan estos tratados como los que en última instancia debe respaldar, incluso por la fuerza, a sus capitales cuando así lo requieren. En cualquier caso, parece que la pantalla de la democracia burguesa es ya un impedimento incluso en occidente, después de haber sido escamoteada durante décadas, en medio de nuestro desdén, al resto del mundo.

Este salto cualitativo en la desfachatez de la alianza capital-estados es también un síntoma de que la correlación de fuerzas crece a su favor y en nuestra contra. La burguesía consigue una vez más imponer sus intereses particulares como intereses generales.

El capítulo 2 lleva por nombre “Crisis capitalista, caos civilizatorio y amenazas a la humanidad”. Se explica cómo en primera instancia el capital intenta restaurar su tasa de ganancia por diversos métodos: bajando salarios, apropiándose de lo público, etc. Pero según el documento esta carrera no se detiene ahí y deriva en una crisis medioambiental, una crisis energética, alimentaria, hídrica, etc.

Un camarada toma la mención a la crisis medioambiental y explica cómo debemos ligarla a la clase para comprender sus implicaciones; cómo los efectos de distorsión del medio ambiente tienen siempre más repercusión en los trabajadores. Otros asistentes defienden que la crisis medioambiental afecta transversalmente a todas las clases; que sus efectos destruyen el metabolismo del mundo, como señaló Marx. También se recuerda cómo en los países del socialismo real la búsqueda del productivismo llevó también a algunas aberraciones medioambientales.

Un camarada interviene para señalar cómo el funcionamiento intrínseco de la ley del valor dentro del capitalismo hace inevitable en última instancia todo lo que se ha estado discutiendo de los capítulos uno y dos.

Sobre el capítulo 3 no hay comentarios y se pasa directamente al 4. Uno de los autores quiso poner el foco sobre uno de sus apartados, que aborda los espacios de la clase trabajadora con conciencia de clase frente a espacios de la mayoría social. Cree que es importante definir los criterios de nuestra actuación en ambos espacios.

Un camarada ligó la última intervención del capítulo anterior con el contexto de éste. Igual que el interviniente anterior centró el origen de todos los aspectos que vamos tratando en la ley del valor y en la sobreexplotación, el compañero cree que la pregunta clave es ¿qué estamos haciendo nosotros para enfrentarnos a esa sobreexplotación, qué nos corresponde hacer como comunistas en este contexto? En este sentido, él apuesta por ampliar las redes de contactos de los comunistas, no sólo dentro del estado español, sino también con iniciativas que pudiera haber, más o menos similares, en otros paises.

El capítulo 5 lo introdujo su autor. Según sus palabras no pretende más que subrayar la necesidad de la organización frente al estallido para transformar la realidad, algo de sobra conocido por los comunistas. Tradicionalmente ha habido dos formas de funcionar: el partido de masas típico del reformismo y la organización de vanguardia. Al primero se le ha intentado caracterizar como más democrático, cuando en realidad aleja a los militantes de la toma de decisiones. En cuanto al segundo, la definición de vanguardia no debería implicar en absoluto la separación de las masas.

Piensa que el EEC debe avanzar, sin ataduras preconcebidas con el pasado, hacia un modelo de organización. Él quiere pensar en un futuro aún indefinido en el que, con un bagaje de trabajo común más amplio, con más consenso, etc, podamos tender a un modelo de centralismo democrático para combinar la eficacia en la acción con la democracia interna. Otro compañero le recordó cómo en el documento se incide precisamente, y con razón, en el aspecto contrario, y cómo por el énfasis en la pluralidad del EEC estamos aún muy lejos de poder acudir al centralismo democrático.

La entrada en el capítulo 6 dio pie a una camarada a solicitar que se utilice en los documentos la referencia a “estado español” en lugar de “España”. Aunque algún compañero adujo que la entrada en una discusión de este tipo requeriría quizás de una sesión especial, se acepta la propuesta ya que, siendo necesario usar un nombre, es mejor usar el que menos rechazo pueda crear entre todos los camaradas.

Ya dentro del ámbito del capítulo se trata el tema de las mareas blanca y verde, que son mencionadas con características especiales frente a otros fenómenos más típicos 15M. Algunos camaradas explican cómo el término mareas fue introducido aquí a raíz de un artículo de El País, aunque tiene un origen anglosajón de la mano nada menos que de George Soros y su Tides Foundation. Otros camaradas también encuentran en ellas, especialmente en la marea blanca, elementos corporativistas que cabalgan reivindicaciones de clase para después abandonarlas una vez alcanzados sus objetivos particulares. La última crítica se centra en su papel de disolvente de la lucha de clase, ya que transforma las estructuras organizadas en asambleas quincemayistas.

El autor del texto defiende el documento señalando que el objetivo no era defender la estructura de mareas, sino que la argumentación estaba inserta en una gradación del componente de clase que iba desde el ciudadanismo del 15M genérico, pasando por las reivindicaciones laborales y de usuarios de servicios públicos de las mareas, para finalizar en unas marchas 22M en las que era fácil identificar unos componentes de clase muy evidentes.

El capítulo 7 crea más polémica ya que se adentra en la historia última de la Unión Soviética.

Una primera crítica vino dada por la mención que se hace en el texto a la competencia entre países capitalistas y países socialistas. Algún camarada reclamó, antes de sugerir comparaciones, un análisis del contexto local y temporal en el que cada país se encontraba.

También generó un gran número de intervenciones la mención a la necesidad de analizar el motivo por el que la transición de la URSS al capitalismo contó con tan poca oposición interna. Todas las intervenciones coincidieron en la importancia de realizar este análisis, aunque algunas advirtieron sobre su dificultad, ya que el sistema actual no tiene interés en suministrar una información fiable. En cualquier caso, la intención es huir de las simplificaciones o de las valoraciones poco justificadas, y en esa linea se optó por retirar un par de frases del documento hasta que el tema se pueda tratar más adelante.

En el capítulo 8 también se retocan un par de frases pues, aunque el sentido del texto era claro y compartido, la redacción original llevaba a confusión momentáneamente. El argumento que se seguía es el de la valoración de la importancia de la participación en procesos electorales. El texto mantiene una postura equilibrada en la que se apela al contexto y a los intereses del momento para justificar una decisión concreta.

Con esto se llegó al capítulo 9 y último. El camarada que defendía el capítulo explicó la diferencia entre un programa político y un programa electoral. Nos puso el ejemplo de una reivindicación como el pleno empleo: nosotros no tenemos porqué justificar de dónde sacaríamos en un contexto capitalista los medios o los recursos para conseguirlo; nuestra postura es reclamar ese derecho básico al capital y, si él no está en condiciones de proveerlo, defender nuestra opción a intentarlo con nuestro modelo de sociedad.

En este capítulo también se corrigieron un par de frases. Se recuerda que el acta recogerá todas las modificaciones en detalle.

Pero las modificaciones más importantes de este apartado se centraron en la lista de exigencias que cierran el documento. Dicha lista quedó ampliada con tres nuevas entradas. La primera hace referencia al derecho a la vivienda. La segunda fue defendida por un compañero de internacionalismo, que solicitó que, por coherencia con el otro documento, se recogiera la exigencia de la retirada de las bases militares norteamericanas y la salida de la OTAN. Por último, también se pidió añadir la salida de la Unión Europea y el abandono del euro.

Esta última reclamación hizo que un compañero solicitara que el capítulo 1 fuera ampliado con una descripción del papel de la Unión Europea dentro del contexto del capitalismo global. Si el texto puede ser utilizado como herramienta de difusión, lo correcto es argumentar por qué se solicita la salida de la UE. Otros camaradas vieron importante este estudio sobre la UE, al que incluso alguno piensa que se debe dedicar un documento independiente.

Propuesta y elección de la Coordinadora Estatal

Con esto se llegó al último tramo de la asamblea, en el que tocaba elegir a la Coordinadora Estatal que se había aprobado en el documento de organización el día anterior.

La mesa volvió a explicar los criterios de participación que se habían estimado oportunos para intentar corregir las deficiencias de funcionamiento de los últimos cinco meses. Por un lado, el nivel de compromiso de los candidatos debe cumplir dos principios: asistir a las reuniones de su ámbito y responsabilizarse de las tareas que se comprometa a afrontar. La frecuencia de las reuniones prevista se estima en una reunión de unas dos horas cada diez días (a la que los camaradas de fuera de Madrid podrían asistir en remoto) y una reunión presencial más de detalle cada dos meses aproximadamente.

La Coordinadora Estatal elegirá responsables para las áreas de:

Organización y finanzas

Extensión territorial

Formación y cultura comunista

Agitación, propaganda y redes

Movimiento obrero

Feminismo

Internacionalismo y antiimperialismo

La Coordinadora contaría con más integrantes, hasta un máximo de quince, para facilitar el reparto del trabajo. La dirección política sería colegiada, al igual que ocurre en los Espacios Comunistas de Base.

Hubo un pequeño debate acerca de la oportunidad de afrontar la elaboración de nuevos documentos, aunque finalmente se optó por que parecía más urgente, en función de las fuerzas de que se dispone, el inicio de la participación en las luchas y la constitución de los Espacios Comunistas de Base. La Coordinadora irá dosificando el inicio del trabajo en nuevos documentos según se crea factible y necesario.

Atendiendo al trabajo realizado durante estos meses, se propuso a diez camaradas que habían demostrado una alta implicación, incluso en tareas que inicialmente no habían asumido. En la propia asamblea se propuso a tres personas más, una de ellas avalada por la comisión de formación cuando se reunió el día anterior. Con estas trece personas no se llegó a cubrir el máximo de quince que se había fijado para la Coordinadora.

Tras la corroboración de los y las camaradas propuestos, la Coordinadora Estatal refleja ya una pluralidad de orígenes: de los trece integrantes cinco son del grupo promotor, cuatro se unieron en las comisiones formadas en octubre y otros cuatro se han incorporado en esta tercera asamblea.

La asamblea se cerró anunciando a los asistentes que en las próximas semanas se contactaría con ellos para ir conformando los Espacios Comunistas de Base y para conocer las circunstancias de los camaradas aislados.

8 DE MARZO: DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA

Recordando la historia: momentos clave en el origen del 8 de Marzo como día Internacional de la Mujer Trabajadora
En el mes de mayo de 1908 un grupo de mujeres socialistas norteamericanas celebró en un teatro de Chicago un acto denominado Día de la Mujer. En febrero del año siguiente, en New York, las mujeres del Partido Socialista de los Estados Unidos conmemoraron el Día Nacional de la Mujer Trabajadora, que pretendía ser un homenaje a las trabajadores textiles que el año anterior habían protagonizado una huelga contra las duras condiciones laborales que sufrían, además de reclamar una mejora salarial y el derecho al voto. Al parecer, siguieron celebrándolo hasta 1913.

Se trata del Women´s Day. Se designó el último domingo del mes de febrero, día 28 de 1909, como Women’s Day, para reivindicar el derecho de las mujeres al sufragio.

Women´s Day

Clara Zetkin, dirigente del SPD y de la Internacional de Mujeres Socialistas, más tarde una de las fundadoras de la Liga Espartaquista y del KPD y dirigente de la Internacional Comunista, logra que se apruebe una resolución de dicho órgano reunido en Copenhague en 1910 por la que se propone que se cree un día internacional de la mujer trabajadora aún sin fecha concreta.

Clara Zetkin

La primera celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora tuvo lugar al año siguiente, en 1911. El día 11 de marzo se conmemoró en diversos países del centro de Europa con mítines en los que se exigieron el derecho al voto, el acceso de las mujeres  a los cargos públicos, a la formación profesional y el fin de la discriminación laboral.

A los pocos días de esta celebración, el 25 de marzo, tuvo lugar un terrible hecho en New York en una fábrica de camisas. Un incendio, probablemente provocado, en la Triangle Shirtwaist causó la muerte de más de 140 trabajadoras, muchas de ellas inmigrantes. El impacto del hecho fue tal que ocasionó cambios legislativos laborales en Estados Unidos y que su memoria fuera recordada en las posteriores celebraciones del Día de la Mujer Trabajadora.

mujeres muertas en el incendio de 2011

El Día de la Mujer estuvo en el origen de los hechos que después pasaron a la historia  como Revolución de Febrero en Rusia. Las mujeres trabajadoras de San Petersburgo salieron a las calles un 23 de febrero a protestar contra la guerra, la carestía de vida y la autocracia, actuando como detonante inmediato de los hechos que después pasarían a la historia como la Revolución Rusa de 1017.

mujeres rev rusa San Petersburgo

 


“El Interregno”: 15 aniversario del campamento de la esperanza de los trabajadores de Sintel

El 29 de Enero de este año se ha cumplido el 15 aniversario de la heroica lucha de los trabajadores de Sintel en el “Campamento de la Esperanza” en medio del Paseo de la Castellana de Madrid, empresa que fue filial de Telefónica. El hecho ha pasado sin pena ni gloria, salvo para sus protagonistas, los 4.000 trabajadores que tenía la empresa -pública entonces- cuando fue privatizada y vendida en 1996 por el Gobierno de Felipe González con el acuerdo del PP de José María Aznar al mafioso y terrorista cubano de Miami Mas Canosa, que acabaría por destruirla, tras “comprarla” a Telefónica con el propio dinero de la empresa.

Los trabajadores de Sintel, tras varios años de ver la deriva hacia la destrucción de la empresa y de sus puestos de trabajo, iniciaron el 29 de Enero de 2001, llegados de todo el país, su “Campamento de la Esperanza” frente a la zona de negocios más importante de la capital de España y de muchos de los Ministerios del Gobierno.

Su acampada de más de 6 meses de duración recibió el apoyo de miles de trabajadores conscientes de Madrid y tuvo que hacer frente al gobierno de entonces (PP) y a su leal “oposición” (PSOE), a la cúpula sindical de CCOO -que no a los dirigentes sindicales de su lucha, que estuvieron al frente como los primeros y más entregados en la misma-, al poder mediático del capital y al modelo de capital especulativo mundial que por entonces iba pariendo la llamada globalización. Luego los trabajadores de Sintel conocerían también la traición del PSOE de Rodríguez Zapatero, ese “referente progresista mundial”, según afirmó en su tesis doctoral cierto líder político (prefabricado) de “lo nuevo”.

Como afirmaba hace sólo unas horas Adolfo Jiménez (en un acto en recuerdo de aquellos hechos), que fue el dirigente más significado del combate de los trabajadores de Sintel, su batalla acabó por tener un “significado que iba más allá de la clásica confrontación trabajo capital”. Y es muy cierto pues el alcance de aquella pelea tocó partes sensibles de la estructura política y económica de la España inaugurada a partir de 1977.

Su lucha no se agotó en esos meses. Desmontaron el “Campamento de la Esperanza” pero continuaron sus movilizaciones, denuncias, marchas a Madrid,…. Por el camino, Telefónica, la empresa matriz de Sintel, se desentendió del problema, sufrieron engaños en relación con lo acordado con los sucesivos gobiernos, vieron caer alguno de ellos y repetir sus mentiras y miserias a otro pero finalmente, no sin un sabor agridulce, triunfaron, de un modo incompleto pero suficiente para hacer valer su dignidad y descubrir, como se afirma en el movimiento obrero, que “la lucha paga”, aunque nunca resarza de todos los esfuerzos, ni del sufrimiento moral, ni mucho menos de los compañeros que perdieron la vida en esos años, ni de tantos y tantos que hubieron de recibir tratamiento psiquiátrico.

Esos hombres y mujeres vivieron una experiencia vital que cambió definitivamente sus vidas y les dio un sentido de la lucha y una conciencia como trabajadores, sin duda, muy superior a la que tenían al comenzar su enfrentamiento con el capital, sus gobiernos y sus cúpulas sindicales.

Sin más, les deamos con el vídeo. Es obra de los protagonistas que vivieron aquellos momentos. Está empezando a difundirse en redes y a presentarse en charlas-coloquio, lo más importante porque suelen acudir quienes vivieron aquello y permite una reflexión y un contraste de puntos de vista siempre mucho más interesante que cualquier comentario en Internet.  Espero que extraigan algún tipo de aprendizaje valioso en estos tiempos de involución político-ideológica, ciudadanismo negador de la lucha de clases, desmovilización e “ilusión democrática” como nueva mentira sistémica.

ENCUENTRO POLÍTICO Y LÚDICO ENTRE MILITANTES MADRILEÑOS DEL ESPACIO DE ENCUENTRO COMUNISTA

El viernes 15 de Enero el Espacio de Encuentro Comunista (EEC) quiere tener un pequeño encuentro con los camaradas de Madrid para informar del modo en que prevemos el desarrollo de la tercera asamblea del EEC, así como los pasos a dar desde el EEC de Madrid para la preparación y la
organización de los debates previos.

Queremos compartir con vosotros un encuentro en el que anticipemos éstas y otras cuestiones e intercambiemos puntos de vista e impresiones sobre el momento político actual, sin por ello renunciar a la parte lúdica (picoteo, refrescos, cervezas) y de camaradería que los comunistas
debemos mantener especialmente en momentos duros y difíciles para nuestra clase.

Creemos que ésta es una oportunidad para

reforzar los lazos y el conocimiento mutuo entre
camaradas de Madrid.

El encuentro será el viernes 15 de Enero de 7 ́30 de la tarde a 9,30-10 de la noche en

ASOCIACIÓN DE AMISTAD HISPANO-CUBANA
“BARTOLOMÉ DE LAS CASAS”
C/ CASTILLO DE SIMANCAS, 29 Posterior
28037 MADRID
METRO SIMANCAS (línea 7)

Boletín Rojo. 12 diciembre 2015

Boletín de información del EEC. 12 de Diciembre de 2015.

Boletín Rojo

del Espacio de Encuentro Comunista

No os lamentéis, organizaos

Convocatorias

En esta edición del boletín hemos subido la sección de convocatorias a la cabecera. Y es que los dos llamamientos que presentamos son especiales para nosotros. El primero, el de la guerra, porque nos hemos involucrado en su organización como contrapunto a la desangelada convocatoria “ni-ni” que ya criticamos en el anterior boletín. El segundo, porque un joven de Vallecas lleva ya seis meses en prisión, rehén de una sentencia injusta que le utiliza para amedrentar a las y los trabajadores que plantan cara al sistema. Si vives en Madrid y te es posible, intenta hacer un esfuerzo y acudir a las dos convocatorias. Si vives fuera de Madrid, han sido convocados varios actos de apoyo a Alfon en distintos lugares de la península. Mira a ver si tienes alguno próximo.

16D: Convocatoria-Concentración. No a la guerra imperialista.

cartel No a la guerra imperialista

Hace poco el Espacio de Encuentro Comunista explicaba en un comunicado su rechazo a una concentración por la paz, realizada por conocidos “abajofirmantes” y próxima en sus planteamientos a Podemos, que callaba las causas reales de la guerra. El llamamiento que reproducimos a continuación Sí nos representa, nos identificamos plenamente con él, lo apoyamos y llamamos a la clase trabajadora, a los sectores populares madrileños y a quienes desean una paz que denuncie las causas de la guerra a acudir a su convocatoria.

Texto de la convocatoria de la Plataforma Global Contra las Guerras

1. Los atentados de París nos horrorizaron y dejaron consternados por la barbarie que supone el asesinato de trabajadores y jóvenes en sus momentos de ocio. Apoyándose en aquellos actos terroristas, los gobiernos imperialistas han organizado su agenda. Quieren ocultar que el origen de esos atentados fanáticos hay que buscarlo en la guerra imperialista de saqueo y destrucción de las naciones, de los estados, de sus infraestructuras, que las descoyuntan como naciones y pretenden hacerlas volver a la Edad Media (ahí están los ejemplos de Afganistán, Libia, Irak, Yemen, Siria…). En ese sentido van también los atentados de Túnez, Estambul, etc. Y la provocación de derribar aviones rusos por cuenta del imperialismo. Quieren ocultar que en su origen el fanatismo yihadista, empezando por Al Qaida y después Daesh (ISIS), fue mimado, armado y financiado por las monarquías del Golfo Pérsico, los EEUU, Turquía, Israel, Reino Unido, etc. Se quiere ocultar que es un engendro del imperialismo para destrozar a Siria e Irak. Tapando todo eso dan rienda suelta al racismo, criminalizan a millones de personas por su religión, raza u origen.

2. En Madrid hemos sufrido las acciones terroristas y las mentiras. El 11 de marzo de 2004, tres días antes de las elecciones generales, cuando España participaba en el guerra y ocupación de Irak, las bombas en los trenes de cercanías de Madrid fueron seguidas por las mentiras del PP presidido por Aznar, que quiso sacar votos del dolor y la rabia de la población. Sembró sospechas falsas para evitar que se pudiera relacionar el atentado con la intervención de España en Irak. El pueblo de Madrid y todos los pueblos del Estado español exigieron la verdad y echaron al PP del gobierno.

3. Hoy de nuevo los gobiernos procuran utilizar el dolor causado por el terrorismo yihadista para que las poblaciones les apoyen y así imponer los recortes y la guerra para capear la crisis capitalista a costa de los trabajadores y de los pueblos. Pero hoy como entonces ningún gobierno imperialista es capaz de controlar todas las consecuencias de su política militarista y belicista. Por eso el gobierno de Rajoy intenta ocultar hasta después de las elecciones del 20 de diciembre sus compromisos de participar en la carrera belicista como exigen con urgencia Francia, la Unión Europea y la OTAN.

4. El yugo imperialista del capital financiero es cada vez más oneroso para todos los países, y hay algo que cada vez es más claro a los ojos de todos: los que en nuestros países imponen paro, precariedad y recortes en enseñanza, sanidad o pensiones, los que privatizan servicios públicos y recortan libertades y derechos laborales, sindicales y políticos, son los mismos que organizan la guerra de destrucción de las naciones. Y así como la clase obrera tiene todo el derecho a defenderse de los ataques e imposiciones del gobierno de Rajoy, también los pueblos y sus gobiernos, como el pueblo sirio, tienen derecho a tener ayuda para defenderse de la agresión exterior defendiendo su soberanía y su independencia nacional.

5. Ni Rajoy ni las candidaturas del PSOE, Ciudadanos y Podemos quieren que se hable de los planes de participación en la guerra. El “Pacto Antiyihadista” firmado entre otros por PP, PSOE y Ciudadanos en presencia de Pablo Iglesias, es un pacto para la intervención y participación en la guerra imperialista contra los pueblos del Cercano Oriente y áfrica, y Siria en primer lugar, tal como han señalado las maniobras organizadas por la OTAN en el estrecho de Gibraltar. Ese es el plan para después del 20 de diciembre, cuando hayan pasado las elecciones, pero en el momento presente es un pacto de silencio sobre los bombardeos, sobre la guerra y la intervención en los asuntos de países soberanos.Rajoy y su campaña temen que les ocurra lo que en 2004, tres días antes de las elecciones, cuando la clase obrera y toda la ciudadanía se percató del engaño, y estableció una relación de causa a efecto entre los atentados en los trenes y la participación del gobierno del PP en la guerra de Irak.

Nosotros, como Plataforma global contra las guerras, tenemos la obligación de alertar a los trabajadores, a las organizaciones políticas y sindicales, a los movimientos sociales y a todos los demócratas sobre lo que está en juego y por eso llamamos a una

concentración ante el Ministerio de Asuntos Exteriores el 16 de diciembre, 19,30 h.

Plaza de la Provincia, Madrid.

Contra la guerra, contra la participación de España en la misma,

contra la utilización de las bases españolas,

contra todo tipo de cooperación española en la guerra imperialista

Plataforma Global Contra las Guerras

[web de los organizadores]

11D-17D: Semana de lucha Alfon Libertad.

cartel semana Alfon libertadCOMUNICADO DE LA PLATAFORMA POR LA LIBERTAD DE ALFON:

Con motivo de los 6 meses transcurridos desde el ingreso en prisión de Alfon, el 17 de Junio de 2015, la Plataforma por la Libertad de Alfon queremos su puesta en libertad, la retirada del régimen carcelario FIES 3 BA, denunciar los montajes policiales y los juicios políticos.

Alfonso Fernández Ortega, joven activista vallecano comprometido con las luchas sociales y sindicales fue detenido la mañana del 14 de Noviembre de 2012, jornada de Huelga General Europea, contra los recortes, contra la Reforma Laboral y contra la privatización de la sanidad y la educación, cuando se dirigía a participar en el piquete vecinal de su barrio.

Alfon estuvo 56 días en prisión preventiva en régimen FIES, sin haber sido analizado el supuesto artefacto explosivo. Debido a la ausencia de pruebas y gracias a la solidaridad obrera y la presión social que ejercimos a nivel estatal e internacional, el 9 de enero de 2013 salió del Centro Penitenciario de Soto del Real, en Madrid, en libertad condicional a espera de juicio.

El 25 de noviembre de 2014 tuvo lugar el Juicio contra Alfonso Fernández en la Audiencia Provincial de Madrid tras haber sido suspendido el 18 de septiembre del mismo año por no presentarse los policías citados a declarar por estar de vacaciones.

En el juicio no se pudo demostrar con pruebas que Alfonso Fernández portase el material para fabricar explosivos, ni tan siquiera que el material encontrado por la policía fuese el mismo que analizaron, ya que la cadena de custodia se rompió al menos en dos ocasiones, tampoco se especificó a quien pertenecían las huellas dactilares encontradas en la bolsa, la cual transportaron los agentes en su coche particular dejándola en comisaria sin ningún protocolo de seguridad.

La única prueba a la que los tribunales han dado veracidad ha sido al testimonio de los agentes que le detuvieron. Se dieron numerosas contradicciones entre los agentes durante sus declaraciones, como por ejemplo el lugar donde fue identificado. No se tuvo en cuenta la declaración de ninguno de los testigos de Alfon, incluida la de la joven detenida junto a él.

Es evidente que Alfon ha sido víctima de un vil montaje policial y un juicio político. Tanto el informe policial presentado por los agentes el día del juicio, así como las preguntas de la fiscalía se centraron en la actividad ideológica de Alfon, quedando demostrado en el juicio que el joven ha sido sometido a seguimiento policial desde el año 2009 sin ninguna orden judicial.

En Enero de 2015 se recurre la sentencia de 4 años de prisión de la Audiencia Provincial al Tribunal Supremo que, el 16 de Junio, la ratifica y dicta orden de busca y captura el 17 de Junio de 2015.

Alfon, arropado y acompañado por un Muro Humano Solidario, formado por sus vecinos, vecinas, compañeros y compañeras, se entrega en la parroquia San Carlos de Borromeo y convierte su detención en un acto reivindicativo contra una sentencia injusta por un delito que no ha cometido y que no se ha podido probar.

Desde la Plataforma por la Libertad de Alfon hacemos un llamamiento a la Solidaridad, que se materializará en una semana de lucha desde el 11 al 17 Diciembre, con actos, concentraciones y manifestaciones a nivel estatal e internacional.

¡ALFON LIBERTAD! ¡LIBERTAD PARA TODAS LAS PERSONAS PRESAS POR LUCHAR! ¡STOP MONTAJES POLICIALES! ¡STOP FIES!

Calendario de actos en Madrid:

Viernes 11 de diciembre, 11:00 horas

Rueda de Prensa

Teatro del Barrio, calle Zurita 20, Lavapiés

con la asistencia de representantes de organizaciones políticas, sindicales y del mundo de la cultura

Domingo 13 de diciembre, 12:00 horas

Acto Antirrepresivo

Campo de la Cebada ( Latina)

Conciertos de Gata Cattana y Hazte Caso Primo

Miércoles 16 de diciembre, 20:00 horas

Cenador vegano

CSOA La Quimera, Pza. de Cabestreros, Lavapiés

Jueves 17 de diciembre, 19:00 horas

Manifestación

Metro Buenos Aires a Plaza Vieja (Pte de Vallecas)

Concentración en Xixón:

Concentración Alfon Llibertá

Sábadu 12 de diciembre, 19:30 h

Plaza L’Humedal

Xerrada solidaria per Alfon i Sergi – Ripollet:

Dimecres 23 desembre, 19:30 h

a El Local, calle Monturiol 32, Ripollet
[web en la que seguir la convocatoria]

Grupos de trabajo

En el boletín anterior incluimos un pequeño esbozo de las lineas de trabajo de algunas comisiones del EEC. Como recordaréis, en la reunión de octubre se formaron unos grupos de trabajo que están redactando unos documentos base en distintas áreas. El trabajo está ya muy adelantado y seguramente en el siguiente boletín podremos incluir los documentos ya terminados junto con las indicaciones de cómo seguir el proceso.

Algunas comisiones ya han terminado su trabajo. Mientras esperamos que lo hagan todas, aquí te dejamos el resumen que nos han preparado las que no aparecieron en el boletín anterior.

Grupo de formación

El grupo de formación se ha estado reuniendo cada dos semanas.

La primera reunión sirvió de introducción a cual es la posición de los comunistas respecto a la formación. En la segunda se profundizó en este tema (Por qué es necesaria la formación, cuál es la mejor forma de llevarla a cabo, qué aspectos debemos estudiar especialmente…).

Estamos trabajando ya un primer borrador con un triple objetivo:

Por una lado, es necesario reforzar nuestro propio conocimiento sobre los fundamentos ideológicos comunistas y su aplicación a la compresión del devenir político. Sin embargo, esta tarea es inseparable de conocer los fundamentos políticos, ideológicos y económicos de nuestros enemigos de clase, sólo así podremos enfrentarlos con éxito.

En segundo lugar, estableciendo planes y materiales adaptados a los integrantes del EEC y otros expresamente destinados a su difusión entre la clase trabajadora.

En tercer lugar diseñar el equipo, los planes y los materiales que hagan estos objetivos posibles.

 

Grupo de Género

La comisión a la que pertenecemos se encarga de estudiar la cuestión de género. De hecho, nuestro primer consenso fue este precisamente, el de cambiar el nombre de “Comisión de mujer” a “Comisión de la cuestión de género”. Entre los puntos clave que hemos puesto encima de la mesa para debatir se encuentra, obviamente, el concepto de género. Aunque no es el único. También han salido otros puntos muy importantes, como puede ser el concepto de interseccionalidad, de patriarcado, la existencia de diversas corrientes feministas y su relación con el marxismo, la propia historia del Movimiento Comunista con respecto a esta cuestión, incluyendo a personajes importantes como Angela Davis, etc.

Desgraciadamente, no nos hemos podido reunir, debido a la dispersión de lugares en las que las camaradas que conformamos el grupo nos encontramos. Sin embargo, tenemos herramientas online para comunicarnos, y aunque vayamos poco a poco, el trabajo irá dando sus frutos.

Estamos seguras de que esta comisión, como las demás, va a jugar un papel crucial en este proceso de conformación del EEC, y esperamos aportar lo mejor de nosotras.”

 

Textos

Las elecciones burguesas

por Janus

Con la llegada de las elecciones los timbales vuelven a sonar. Los diferentes partidos políticos vuelven a ponerse, una vez más, en pie de guerra, quedando supeditados a sus respectivas campañas y propagandas electorales. El reparto que acompaña a las farsas electorales no ha cambiado ni un ápice. Todos, desde los partidos que velan por los intereses y la explotación del capitalismo español hasta los representantes de la pequeña-burguesía y la aristocracia trabajadora, nos prometen el tan ansiado cambio político y económico que tanto convendría a la clase trabajadora. Es el mismo guion de siempre. El parlamentarismo es la piedra angular para todos los partidos políticos burgueses, a pesar de que los resultados que se obtienen mediante dicha práctica manifiestan tajantemente que quedan completamente repudiadas en cada acto electoral por los amplios sectores de trabajadores y masas populares. Tan cierto como esto último es que el mero hecho de desdeñarlas no conlleva al triunfo político por parte de los trabajadores, ni tan siquiera a trasladar la intranquilidad a la clase dominante, la abstención es parte activa en las elecciones desde años, pero con ello no basta. Lo que si traslada todo esto es que el parlamentarismo se ha convertido en una vía muerta para los trabajadores, o como mínimo, en un procedimiento menos trascendente y vital que para los idearios burgueses, como lo demuestran los principios fundamentales del comunismo. Por todo ello, los comunistas rechazamos completamente el parlamentarismo (ideología burguesa que entrega todo el poder al parlamento), pero no el trabajo parlamentario, utilizándolo no como principio absoluto o dogma, sino como tendencia de un momento concreto.

Por otra parte, la era del dominio del capital financiero guía la concentración de Capital en pocas manos, acentuando las tendencias militaristas y ultra-reaccionarias del Estado. El militarismo español, subordinado a los intereses de los imperialistas norteamericanos y británicos, responde a la necesidad de los mismos oligopolios de aumentar la explotación dentro de sus respectivas fronteras nacionales (aumentando la jornada laboral y decrecimiento de la tasa salarial), así como la agudización del expolio de los países periféricos en aras de los imperialistas que necesitan reproducir plusvalía a costa de la sobreexplotación de la clase trabajadora. En cuanto a la situación de los trabajadores de los centros imperialistas, la reacción y el aumento de la represión representan el abandono de los principios democráticos burgueses contra el aplastamiento del movimiento obrero. Es decir, la necesidad de asegurar la fluidez de la tasa de acumulación y las dificultades a la hora de valorizar el Capital debido a la caída tendencial de la tasa de ganancia suponen, como hemos dicho, por una parte ampliar, más aún, la jornada laboral y por otra amplificar la explotación de los trabajadores. De ahí que las contradicciones capitalistas encuentren su punto de ebullición cuando más desarrollado se encuentra el mismo capitalismo. Teniendo en cuenta la vital importancia que tiene la reproducción de la acumulación de Capital y las dificultades que encuentra la burguesía en torno a la valorización del mismo, los capitalistas NO están dispuestos a hacer ninguna concesión relevante a la clase trabajadora, de ahí que la democratización de las instituciones resulte pura apología del utopismo más aberrante. Lo que significa que la burguesía monopolista no puede, a día de hoy, conceder reformas, ni cambiar su propia dinámica (y menos a través de peticiones a través del parlamento) por lo ya explicado.

Que el capitalismo se encuentre en su fase superior no conlleva obligatoriamente la renuncia por parte de los comunistas al uso de las instituciones parlamentarias. Del estudio del materialismo histórico se desprende que cuando las condiciones subjetivas, es decir, cuando los aspectos relacionados con el nivel de conciencia política y de organización de las masas y con la disposición de éstas para la lucha política se traducen en debilidades, en formas muy embrionarias de lucha espontánea y margen legal de actuación, es en ese momento cuando el referente revolucionario de la clase trabajadora podría (y decimos podría, ya que deberían cumplirse unas condiciones más concretas para ello) aprovechar el Parlamento de cara a dirigir su propaganda a los elementos más conscientes de la clase trabajadora, teniendo como objetivo el desenmascaramiento del Parlamento como un burdo y limitado instrumento de la burguesía. Si el Parlamento solo se limita a dirigir la propaganda hacia sectores de trabajadores con conciencia de clase-en-sí, el uso de este para fines desclasados es completamente inútil, es decir, las grandes masas de trabajadores no van a adquirir conciencia revolucionaria, mediante la propaganda y agitación dentro del Parlamento, ya que las promesas son insuficientes cuando de lo que se trata es de ganarlas para el proceso de la revolución socialista. Lo que significa que el Parlamento no puede servir como medio de acumular fuerza social de cara a organizar la revolución socialista. Y hay que añadir (e insistir), además, que la propia táctica electoralista es extremadamente inútil cuando la clase trabajadora carece de un dirigente verdaderamente revolucionario y de vanguardia, cuando no existe un Partido comunista de nuevo tipo capaz de constituirse como referente para elevar el nivel de conciencia política y organización de las masas, para llevarlas al combate contra la explotación y por el socialismo.

Y es en esos momentos en los que nos encontramos actualmente en España; desde la liquidación del PCE en 1956 (que venía de mucho antes) y su caída al eurocomunismo socialdemócrata, la inexistencia de un Partido verdaderamente revolucionario se ha convertido en realidad. No solo es real la ausencia de tal Partido, sino también las limitaciones históricas que aún siguen arrastrando las diferentes organizaciones revisionistas. Tales limitaciones, el dominio del revisionismo sobre el marxismo y la ausencia del Partido Comunista son evidentes razones que hacen inútiles y disparatados los intentos de presentarse a las elecciones estatales, autonómicas y municipales. Si nos centramos en la secuencia de elecciones que se han convocado para este tramo final de año, podemos apreciar la novedad en la participación de las “candidaturas de unidad popular”, candidaturas que han ido gestándose aparentemente por el descontento popular, pero que no acaban (ni, se podría decir, empiezan) de profundizar en la ruptura con el Régimen del 78 y con la dictadura del capitalismo español, siendo por el momento protectores fieles de la legitimidad del Estado burgués. Con esto queremos decir, que si hoy por hoy estas “candidaturas por la unidad popular” no poseen ni tan siquiera un mínimo deseable para poder ser respaldadas, es debido a la configuración de la correlación de fuerzas vigente. Aunque tuviesen la suficiente fuerza para ganar las elecciones y hacer reformas desde el gobierno, estas reformas no estarían orientadas sino al perfeccionamiento del aparato estatal burgués, consiguiendo ampliar el grado de consenso social entorno a la dominación burguesa y mejorando la extracción de plusvalía. La famosa ruptura del Régimen del 78 que propugna Podemos no es sino el intento de plasmar lo mencionado en la línea anterior, el perfeccionamiento de la dominación burguesa sobre los trabajadores, tanto a nivel local como internacional mediante la práctica imperialista. Ahora bien, es cierto que partidos como Podemos o IU, EH-Bildu representan a sectores sociales diferentes al del PP, PSOE, PNV o VOX; mientras que unos representan los intereses de la burguesía monopolista más abiertamente reaccionaria (o burguesía no monopolista en el caso del PNV), los otros representan los de la pequeña burguesía y aristocracia obrera. No obstante, tanto la aristocracia obrera como la pequeña burguesía necesitan del crecimiento económico para formar parte del reparto del pastel de la explotación y el expolio, por lo que conjugan perfectamente con los intereses y necesidades de la burguesía en general, ya que forman parte de sus entrañas (en el caso de la aristocracia obrera, si bien materialmente es una facción de trabajadores, su situación privilegiada con respecto del resto de la clase les lleva a tener intereses comunes con la burguesía contra el resto de los trabajadores). Por ello, la única salida posible para los trabajadores es la revolución social que le conduzca a la toma de poder. Pero tengamos claro que ni las reformas, ni el sometimiento de nuestra independencia como clase a intereses ajenos al proletariado nos llevará a nada más que a consumar una derrota más ante el enemigo. Lo que, en cambio, si acercará a los trabajadores hacia la victoria es la rotunda clarividencia de trabajar por la constitución del Partido Comunista, como reflejo de que para una guerra social, política e ideología contra la burguesía urge una maquinaria impecablemente revolucionaria por parte del proletariado.

Ante esta dura situación, las tareas fundamentales de los comunistas del Estado español es adoptar con carácter interno, es decir, la necesidad de reconstituir la cosmovisión marxista en base a superar las limitaciones del pasado, añadir nuevas cuestiones teórico prácticas y poder reconstituir posteriormente, el cuerpo político del marxismo, el Partido Comunista.

Redifusión libre

Lista de distribución del Boletín Rojo del EECDirección de correo:encuentrocomunista@yahoo.es

ANTE LA MOVILIZACIÓN DEL SÁBADO 28: BASTA DE “PACIFISMO NI-NI”

Espacio de Encuentro Comunista

El mundo “ni-ni” -ni OTAN, ni Gaddafi, ni OTAN ni Sadam, ni OTAN ni Assad pero que siempre ha acabado negando la existencia de una agresión criminal del imperialismo contra los pueblos- ha decidido convocar una manifestación el sábado bajo la consigna “No en nuestro nombre”.

Bajo la fórmula de los archiconocidos “abajofirmantes” se nos cuela de rondón la propuesta de un partido concreto, Podemos, que nos ha estado hablando estos días de la guerra como si esta sólo tuviera que ser contemplada desde Europa (efectos sobre nuestro entorno de una participación bélica de España en Oriente Medio), obviando intencionadamente que nuestro país es parte del club de la guerra (OTAN) contra los pueblos, que la guerra siempre ha sido la salida del imperialismo a la crisis del capitalismo y que es la forma de rapiña contra las riquezas naturales de los pueblos a los que agrede.

Es llamativa esta convocatoria del entorno “intelectual” y de notables alrededor de Podemos cuando este partido ha estado alabando días atrás a Rajoy al considerarle “consciente de la gravedad, complejidad y delicadeza de la situación”, cuando sabe que éste no se ha negado a la intervención militar sino que se ha limitado a esperar a que Hollande exprese su petición concreta de ayuda, según la cláusula de defensa mutua de la UE (art. 42.7) ante agresión armada. De ahí que Francia haya querido convertir un acto terrorista en una acción de guerra, a sabiendas de que no lo es. En ese contexto, las declaraciones del ex Jefe Militar del Estado Mayor de la Defensa, Julio Rodríguez, candidato de Podemos al Congreso, afirmaba días antes del atentado en París, refiriéndose a la política de su nuevo partido: “Apostamos por una defensa integral europea, que creo que es el futuro”. Conviene aclarar que la defensa integral europea es la del pilar europeo de la OTAN, pilar subordinado al imperialismo USA y ejecutor de una parte de las agresiones de esta alianza contra terceros pueblos.

Poco, por no decir nada, ha tardado el citado partido en aclarar que estará en una manifestación que ha convocado por medios interpuestos.

La convocatoria, que tiene algunas razones indiscutibles (evitar el racismo y la xenofobia contra los refugiados, evitar la islamofobia y rechazar el recorte de libertades de unos Estados europeos paranoicos con la inseguridad nacida del terrorismo fanático), es cínica por todo aquello que se niega a denunciar.

Se niega a denunciar el carácter imperialista de la guerra, lo mismo que evita denunciar que el incremento de los presupuestos militares para la agresión bélica perjudica fundamentalmente a la clase trabajadora -no a esos indefinidos ciudadanos a los que tal convocatoria llama- a la que no sólo detrae presupuestos que necesita para cubrir sus necesidades económicas sino que intenta captar para un “patriotismo” que la enfrente como carne de cañón bélica otros patriotismos igual de criminales.

Vuelve sobre el viejo “ninismo” del que hacían gala en otras guerras ciertas organizaciones que mucho tienen que ver con los convocantes y sus organizaciones de referencia. Cuando se dice en el manifiesto-convocatoria “mientras unos y otros trafican con influencias, armas e intereses geoestratégicos”, lo que se está haciendo es equiparar el derecho del gobierno sirio a defenderse del terrorismo mediante la petición de ayuda a gobiernos amigos con el hecho de que el Daesh (ISIS) ha sido apoyado y armado hasta ayer por países como USA, Francia o el Reino Unido y aún lo es hoy por Turquía, Israel y las petromonarquías del Golfo Pérsico, con Arabia Saudí y Qatar a la cabeza.

Hoy como ayer, el imperialismo vuelve a sus viejos objetivos de guerra por petroleo pero, a diferencia del “No a la guerra” de cuando la agresión a Irak, hoy se nos vende un “No en nuestro nombre” edulcorado, ausente de los elementos que explican la naturaleza de la guerra, buscando réditos electorales para un partido que, mucho nos tememos, pasada la convocatoria electoral del 20-D quizá no tuviera tantos escrúpulos en unirse a un llamamiento de Rajoy o del Presidente de turno que invocase la “unidad de los demócratas” para justificar que España se uniera de nuevo a las aventuras bélicas de la OTAN, USA y sus socios contra la soberanía y el derecho de los pueblos a no ser agredidos doblemente por los terroristas del Daesh (ISIS), Al Nusra y esas ·oposiciones moderadas” y por quienes antes les han armado.

En el momento actual, el Consejo de Seguridad de la ONU ha autorizado los ataques en territorio sirio. Significativamente, la prensa española no ha hecho demasiada insistencia sobre ello, dado que estamos en campaña electoral. Una variante alternativa a la ONU el siguiente peligroso paso podría ser el “aval” del nuevo Parlamento español cuando se despeje el ruido de la fanfarria de los comicios. Nos preguntamos si convocatorias como ésta que desnaturalizan las razones y causas de la guerra imperialista y la agresión contra Siria, Irak, Yemen por los títeres de USA, las petromonarquías y la OTAN,…no serán empleadas para ir creando un clima que nos vaya acercando en esa dirección, una vez que los “avales legales” y/o “democráticos” puedan ponerse en marcha sin temor a perder votos de forma inmediata.

Es necesario levantar otro “NO A LA GUERRA” muy distinto al que ahora intentan vendernos, rebajado de contenidos de denuncia real. Un “NO A LA GUERRA” que denuncie tanto a los terroristas como a quienes les han apoyado, a las petroleras que compran el petróleo barato de los pozos de extracción controlados por los terroristas, que desenmascare el carácter criminal y de rapiña del capitalismo.

Llamamos a quienes estén por la defensa de esos principios y de la soberanía de los pueblos a buscar puntos de confluencia y entendimiento que nos permitan dar respuesta y movilizar a la clase trabajadora española contra las agresiones belicistas y a la violencia criminal del imperialismo y de sus franquicias títeres.