“El Interregno”: 15 aniversario del campamento de la esperanza de los trabajadores de Sintel

El 29 de Enero de este año se ha cumplido el 15 aniversario de la heroica lucha de los trabajadores de Sintel en el “Campamento de la Esperanza” en medio del Paseo de la Castellana de Madrid, empresa que fue filial de Telefónica. El hecho ha pasado sin pena ni gloria, salvo para sus protagonistas, los 4.000 trabajadores que tenía la empresa -pública entonces- cuando fue privatizada y vendida en 1996 por el Gobierno de Felipe González con el acuerdo del PP de José María Aznar al mafioso y terrorista cubano de Miami Mas Canosa, que acabaría por destruirla, tras “comprarla” a Telefónica con el propio dinero de la empresa.

Los trabajadores de Sintel, tras varios años de ver la deriva hacia la destrucción de la empresa y de sus puestos de trabajo, iniciaron el 29 de Enero de 2001, llegados de todo el país, su “Campamento de la Esperanza” frente a la zona de negocios más importante de la capital de España y de muchos de los Ministerios del Gobierno.

Su acampada de más de 6 meses de duración recibió el apoyo de miles de trabajadores conscientes de Madrid y tuvo que hacer frente al gobierno de entonces (PP) y a su leal “oposición” (PSOE), a la cúpula sindical de CCOO -que no a los dirigentes sindicales de su lucha, que estuvieron al frente como los primeros y más entregados en la misma-, al poder mediático del capital y al modelo de capital especulativo mundial que por entonces iba pariendo la llamada globalización. Luego los trabajadores de Sintel conocerían también la traición del PSOE de Rodríguez Zapatero, ese “referente progresista mundial”, según afirmó en su tesis doctoral cierto líder político (prefabricado) de “lo nuevo”.

Como afirmaba hace sólo unas horas Adolfo Jiménez (en un acto en recuerdo de aquellos hechos), que fue el dirigente más significado del combate de los trabajadores de Sintel, su batalla acabó por tener un “significado que iba más allá de la clásica confrontación trabajo capital”. Y es muy cierto pues el alcance de aquella pelea tocó partes sensibles de la estructura política y económica de la España inaugurada a partir de 1977.

Su lucha no se agotó en esos meses. Desmontaron el “Campamento de la Esperanza” pero continuaron sus movilizaciones, denuncias, marchas a Madrid,…. Por el camino, Telefónica, la empresa matriz de Sintel, se desentendió del problema, sufrieron engaños en relación con lo acordado con los sucesivos gobiernos, vieron caer alguno de ellos y repetir sus mentiras y miserias a otro pero finalmente, no sin un sabor agridulce, triunfaron, de un modo incompleto pero suficiente para hacer valer su dignidad y descubrir, como se afirma en el movimiento obrero, que “la lucha paga”, aunque nunca resarza de todos los esfuerzos, ni del sufrimiento moral, ni mucho menos de los compañeros que perdieron la vida en esos años, ni de tantos y tantos que hubieron de recibir tratamiento psiquiátrico.

Esos hombres y mujeres vivieron una experiencia vital que cambió definitivamente sus vidas y les dio un sentido de la lucha y una conciencia como trabajadores, sin duda, muy superior a la que tenían al comenzar su enfrentamiento con el capital, sus gobiernos y sus cúpulas sindicales.

Sin más, les deamos con el vídeo. Es obra de los protagonistas que vivieron aquellos momentos. Está empezando a difundirse en redes y a presentarse en charlas-coloquio, lo más importante porque suelen acudir quienes vivieron aquello y permite una reflexión y un contraste de puntos de vista siempre mucho más interesante que cualquier comentario en Internet.  Espero que extraigan algún tipo de aprendizaje valioso en estos tiempos de involución político-ideológica, ciudadanismo negador de la lucha de clases, desmovilización e “ilusión democrática” como nueva mentira sistémica.

Boletín Rojo. 20 febrero 2016.

Boletín de información del EEC. 20 de Febrero de 2016.

Boletín Rojo

del Espacio de Encuentro Comunista

No os lamentéis, organizaos

Presentación del Boletín

El texto central de esta semana es la crónica de la reunión de debate en Madrid sobre el documento que presentó en diciembre el grupo de trabajo de Organización. Tenemos pendiente de redactaros también la del grupo de trabajo de Género que, como ya os informamos, tuvo lugar el pasado domingo; la recibiréis en el próximo Boletín. Por último, recordaros que este domingo tendrá lugar la última sesión, en la cual se van a debatir los textos de dos grupos de trabajo:

  • Domingo 21 de febrero. Grupos de trabajo de Movimiento Obrero y de Formación.

Si quieres acudir, nos vemos a las 10:30 de la mañana en la sede del sindicato co.bas, que está en la calle Moratines 22, escalera 1, 1ºB, en Madrid. Si estás en Madrid, nos encantaría verte por allí.

Pero antes de pasar con la crónica, tenemos una convocatoria importante que transmitiros.

 

Propuesta para el desarrollo de la III Asamblea del EEC

La III Asamblea del Espacio de Encuentro Comunista se celebrará en Madrid los días 12 y 13 de marzo de 2016 en la sede del sindicato Co.Bas en la calle Moratines 22, esc. 1º, 1º B, 28005 Madrid. Metro Acacias (línea 5).

La Asamblea se desarrollará en sesiones de mañana y tarde el día 12 y en sesión de mañana el día 13.

Orden del día:

  • Sábado 12 de marzo:
    • 10-10.30 HORAS: Acreditación de Asistentes
    • 10.30-11.30 HORAS: Presentación de balance de gestión de la Comisión Gestora elegida en la II Asamblea del EEC
    • 11.30-14.30 HORAS: Trabajo en las Comisiones
    • 14.30-16.30 HORAS: Comida
    • 16.30-20.30 HORAS: Presentación y debate en plenario del trabajo de las distintas comisiones
  • Domingo 13 de marzo:
    • 10.30-11 HORAS: Explicación de los criterios organizativos para ser miembro del Órgano de Coordinación del EEC. Presentación y propuestas para la elección del Órgano de Coordinación del EEC. (Supeditado a lo que se decida en la III Asamblea)
    • 11-12 HORAS: Presentación de candidaturas
    • 12-12.30 HORAS: Votación
    • 12.30 HORAS: Propuesta de líneas básicas de trabajo político tras la III Asamblea del EEC. Clausura de la III Asamblea

Criterios organizativos para el desarrollo de la III Asamblea de EEC

La participación en la III Asamblea del EEC se regirá con los siguientes criterios:

Serán miembros de dicha Asamblea cualquier persona que esté inscrita en el EEC. Se toma como fecha límite para la inscripción en el EEC el día de la comunicación oficial de la Convocatoria de la III Asamblea.

Con el fin de adecuar el local que permita el desarrollo de dicha Asamblea, los asistentes en la misma deberán comunicar al EEC su asistencia como participantes. La fecha límite para inscribirse como participante en la III Asamblea será el día 26 de febrero de 2016. Ello se hará a través del correo electrónico del EEC: encuentrocomunista@yahoo.es

La Comisión Gestora confeccionará la lista de participantes que deberán acreditarse al inicio de la III Asamblea.

Podrán asistir como invitados todas las personas que lo deseen, previa solicitud a la Comisión Gestora del EEC. El máximo de invitaciones vendrá determinado por las capacidades físicas del local donde se celebre la III Asamblea.

Los asistentes a la III Asamblea que residan fuera de la Comunidad de Madrid y que precisen de alojamiento para la noche del 12 de marzo, deberán comunicarlo a la Comisión Gestora.

Aviso. Nos han comunicado que en el anterior boletín aparecía una dirección de correo incorrecta. Si intentaste enviar el correo de confirmación y te llegó un error, vuelve a enviarlo con la dirección de arriba, que es la correcta. Disculpad las molestias.

 

Crónica de la reunión de debate del documento de organización

Introducción del acto

En el tercer domingo de reuniones de los grupos de trabajo, el 7 de febrero le toca el turno al grupo de Organización. Es una nueva sesión de debate sobre los documento que presentaron en diciembre, abierta a cualquiera que pase por Madrid y previa a la discusión general que tendrá lugar el 12 y 13 de marzo en la tercera Asamblea del EEC. Como se ha hecho en anteriores ocasiones, un miembro del grupo abre la reunión haciendo una introducción al trabajo que realizaron.

El compañero nos cuenta que el grupo celebró siete reuniones para preparar el documento, con una asistencia media de cinco personas. El trabajo fue complicado pues se intentaba dar respuesta a los problemas de organización propios de un colectivo que arranca su andadura y que tiene una gran dispersión geográfica. Va a intentar aprovechar su intervención para explicar alguna de las discusiones más interesantes que se vivieron en aquellas reuniones y, o bien no han quedado reflejadas en el texto, o bien pueden no resultar evidentes.

Lo primero que nos explica es que desde la primera reunión plantearon que el cometido del grupo de trabajo era técnico. Entendieron que su labor era la definición de una herramienta organizativa con la que el EEC pudiera comenzar a trabajar a partir de marzo. Partieron de la base de que la definición del qué hacer estaba en manos de los demás grupos de trabajo. Acerca de este último punto, recuerda cómo en una de las reuniones de los grupos de trabajo anteriores algún compañero hizo el comentario de que determinada sección él la encontraba más propia del documento de organización; sin embargo, la renuncia a incluir contenido teórico no era una carencia fortuita, sino una decisión consciente.

La segunda base de partida de su trabajo es que el cómo hacerlo estaba acordado de antemano. Desde la primera reunión de septiembre quedó claro que la base del EEC era el respeto a la diversidad. Siendo los comunistas un colectivo con una base ideológica común muy fuerte, la diversidad de sensibilidades y de modos de militancia hace necesario el que sepamos facilitarnos el trabajo común.

Así pues, desde esa perspectiva técnica, pero con la intención de no romper la regla de respeto, se impusieron ciertos límites en su trabajo. El primero que pensaron es que la petición de la asamblea de octubre era que se hiciera un modelo de organización, no unos estatutos. Así pues, no se debe leer el documento de organización como unos estatutos.

La segunda limitación autoimpuesta es que, asumiendo la elaboración de un modelo organizativo, no era necesario llegar a desarrollar las reglas de detalle de funcionamiento del espacio. Esas reglas de detalle son las que en realidad regulan la convivencia, ya sea en esta propuesta organizativa o en cualquier otra, y se consideró que esa elaboración debía corresponder a todo el EEC en conjunto.

La tercera y última limitación es que el documento sólo pretende abordar la organización a partir del 13 de marzo. El compañero nos recuerda la dificultad que se presenta el 12 y 13 de marzo, días de la tercera asamblea, en los que se entra sin modelo organizativo y, en el curso de las dos jornadas, hay que elegir uno (éste que se presenta o cualquier otro), crear las estructuras acordes con él y elegir a los camaradas que asuman alguna tarea dentro de esas estructuras. Todo este proceso corresponde a la actual comisión gestora y a la propia asamblea, y no ha sido tratado por el grupo de organización.

Cuando entre comunistas asumimos retos y queremos trabajar para alcanzarlos, parece natural el planteamiento de una lucha organizada. Sin embargo, el compañero nos recuerda lo que pueden ser dos percepciones distintas según unas franjas de edad. La primera franja de edad es el de una juventud definida con un criterio ámplio (hasta los cuarenta y tantos). Esta es una gente que no ha llegado a conocer la lucha organizada, ya que ésta fue desmantelada por la izquierda institucional antes de que se pudieran incorporar ellos. Por supuesto no se refiere a los jóvenes comunistas, sino al sector que pertenece a nuestra clase, aún no se piensa a sí mismo como comunistas, pero pudiera estar predispuesto a conectar con nuestras ideas. A este desconocimiento de la lucha organizada se une la experiencia vital de unos últimos cinco años en los que cualquiera con cierto espíritu contestatario ha pasado, muy probablemente, por la nefasta escuela del 15M; para muchos, su única experiencia de lucha. El mensaje que han escuchado insistentemente en ese tiempo, no sabemos con qué éxito, es: organización es igual a coacción y libertad es igual a individualismo. Hay un gran reto en hacer que esta gente acepte entrar a formar parte de una estructura organizada.

Frente a esa franja de edad tenemos otra de camaradas con mayor experiencia que, o bien ha llegado a militar en una organización como la que describe un documento como el que se discute, o bien la han conocido de primera mano. Hemos visto a muchos de ellos en las asambleas que ya hemos celebrado, cómo se han hecho quinientos kilómetros para ofrecerse a montar algo en su pueblo o ciudad, a pedir ayuda por un lado, y a ofrecer su esfuerzo por otro.

Otro reto que se plantea el diseño de una estructura organizativa es el mantenimiento permanente y automático de una proporción constante entre los camaradas que asumen tareas de responsabilidad y el número total de miembros del EEC. Ésto se puede resumir en una serie de puntos:

  • La estructura organizativa debe ser pequeña mientras el EEC es poco numeroso
  • Debe crecer de forma natural y automática. No debe hacer falta convocar una asamblea extraordinaria porque, de pronto, se han añadido X camaradas
  • Debe existir una proporcionalidad entre los camaradas que asumen responsabilidades y el número total de miembros; que no haya gente que se quema ni gente que esté ociosa
  • Sería deseable la máxima proximidad geográfica entre el que asume una responsabilidad y aquellos a los que atiende

Con todo este cuadro de requerimientos en mente, el camarada nos cuenta como, ya en la primera reunión, llegaron a la conclusión de que el modelo de organización más funcional podría ajustarse a la estructura del modelo leninista. El camarada hace hincapié en que se refieren a la estructura. Estimaron que ese modelo está asociado al partido por razones históricas, pero que como estructura de trabajo cumple los requisitos de dinamismo para solucionar los problemas que acabamos de plantear. Eran conscientes de que esa asociación histórica podría generar un rechazo desde el momento que el EEC no es ni pretende ser un partido, aunque confían en que las ventajas del sistema y la explicación del alcance real harán comprensible la propuesta.

El documento se compone de dos partes. Esta división se explica desde las autolimitaciones que se impusieron en el trabajo y que explicó con anterioridad. La primera parte es la estructura más objetiva; la estructura definida con las funciones o responsabilidades mínimas para que funcione. En la segunda parte quisieron recoger varias cosas: comentarios aclaratorios, sugerencias para esa regulación que delegaban en el EEC en conjunto, orientaciones e ideas que salieron durante las charlas del grupo y que creyeron que no debían perderse, etc. En cualquier caso, esa segunda parte es maś subjetiva y la declaran de antemano por hacer.

Con todo este preámbulo, el compañero nos explica que sólo va a entrar a comentar dos niveles de la estructura. Primero porque muchas cosas de ellos se pueden extender a los siguientes y segundo porque son quizás los mas complejos y quiere centrarse en ellos.

En cuanto a la célula, la primera precisión ya es aplicable a toda la estructura. Nos cuenta que cuando decidieron tomar como referencia la estructura del modelo leninista, y discutieron sobre su asociación a partidos, optaron por reflejar en el documento los nombres clásicos con los que dicha estructura ha sido recordada. Su intención ha sido que no se les pudiera acusar de hacer un documento con una estructura conocida a la que se habían cambiado los nombres. Dicho esto, y una vez hecho este ejercicio de claridad, el compañero aclara que los nombres son los de menos; lo que importa es la estructura y lo que decida el EEC respecto a los nombres es lo de menos. Lo mismo se puede aplicar a cualquier cifra que aparezca en el documento. Cuando se mencionan datos como que la célula está compuesta por entre 3 y 8 camaradas, que la cuota es de 2 euros o la reunión del radio es cada 3 meses, esas cifras son orientativas; tras la discusión o la experiencia, ya pondremos las cifras que hagan falta.

La celula es el nivel de trabajo pegado al terreno. Ya sea el terreno geografico (por ejemplo, el barrio de Arganzuela) o sectorial (si varios camaradas coinciden en Telefónica). Pero tambien podemos entenderla con un sentido mas amplio: si los camaradas que llevan el facebook, el twitter y la web se pasan el dia trabajando juntos y quieren ser más operativos, pues a lo mejor tiene sentido que se organicen en célula. Es decir, pensémosla como una unidad de trabajo con una visión más amplia que los usos inmediatos.

Se hablaba antes de las responsabilidades. La célula como todos los niveles asume unas responsabilidades por el hecho de quedar constituida. Pueden ser de formación, de debate, de reparto de panfletos, etc. Esas responsabilidades son parte de la tarea de regulación que el camarada espera del EEC en su conjunto. Lo que es importante es que no se considere como una reunión de colegas que se unen a charlar informalmente; nos estamos reuniendo para algo.

Y dicho esto, aclara que la célula sí que debe ser una reunión de colegas. Una cosa es que tengamos responsabilidades y otra cosa es que pertenecer al Espacio sea un infierno para compatibilizar tu vida personal, laboral o tu pertenencia a otras organizaciones. Abogan por discutir unos limites para que la gente no se queme o, directamente, se le haga imposible la participación en el EEC.

La formación de la célula también comparte con el nivel inmediatamente superior, el radio, la característica de que debe ser supervisada por su respectivo nivel superior: la celula por el radio y el radio por el consejo. El nivel superior es el que tiene la visión global del ámbito en el que se mueve el nivel inferior. Que el nivel superior pueda dirigir o aconsejar la creación del nivel inferior permite evitar problemas muy reales, como que no aparezcan dos células en el mismo barrio, que no se creen células que nadie conoce, que cuando una célula se divide en dos se les pueda aconsejar qué zona próxima esta libre para que puedan asentarse en ella, etc. En ningún caso debe pensarse con esto que el nivel superior pueda hacer un uso arbitrario o caprichoso de esa facultad. No hablan en ningún caso de que los niveles superiores se dediquen a enviar a la gente a la otra punta de su ciudad.

A continuación pasa a a comentar el radio. El radio es el nivel en el que mas problemas se encontraron. La situación que pretende solucionarse mediante los radios es la mas compleja en cuanto a organización de las que tiene que afrontar el EEC.

El presente del EEC es de un núcleo en Madrid en el que está quizás el 80% de la gente que se ha apuntado. Tenemos núcleos relativamente densos en Galicia y en Cordoba -por contraposición al resto-, y luego tenemos todo el mapa de España salpicado de puntitos.

Y junto a este presente tenemos un futuro inmediato que va a ser el azar. Dónde se van a concentrar los nuevos militantes dispersos o dónde se van a empezar a aparecer células es un misterio. Pueden aparecer dispersos por todo el mapa o pueden concentrarse en sitios concretos.

En este escenario, el grupo de trabajo cree que las demarcaciones geográficas estándar no son útiles. Por poner un ejemplo inventado, puede pensar en la posibilidad de que los tres camaradas de Galicia, una comunidad con 4 provincias, dijeran de hacerse cargo de esa zona, pero, siguiendo con ejemplos inventados, podría ser que los camaradas de Cordoba no pudieran asumir solos toda Andalucía. A dónde quiere llegar con el ejemplo es a mostrar lo poco apropiado de aferrarse al modelo administrativo, porque puede funcionar a veces y otras veces no.

Mientras esto ocurre en casi todo el estado, en Madrid, sin embargo, muchos camaradas pueden estar con una carga de trabajo ligera.

La propuesta combinada del radio y el radio en construcción pretenden dar respuesta a este problema.

Los radios territoriales, en principio, no se crean sobre una demarcación geográfica estándar, sino buscando un reparto del trabajo equitativo. Por supuesto, no se pretende hacer un reparto caprichoso del mapa de España; lo normal cuando el EEC crezca y vaya habiendo una uniformidad geográfica en el reparto de camaradas, será que los radios acaben siendo iguales a comunidades autónomas y, si somos muchísimos, incluso a provincias.

En cuanto a los camaradas aislados, la propuesta apuesta por combinarlos a nivel de coordinación dentro del radio en construcción. Ese difícil encaje entre la concentración de camaradas en Madrid y la dispersión en el resto del estado es lo que el radio en construcción quiere convertir de problema en solución. Parten de la premisa de que un camarada aislado es más fácil de perder que de convertirle en célula, y la manera de no perderle es prestarle la atención que requiere. La intención es diseñar un modelo en el que el camarada asilado tenga un contacto con unos camaradas de referencia, que se comuniquen por correo o por teléfono o que, de vez en cuando, cojan el coche y se vayan a un lugar que les venga bien a varios camaradas de esa zona y monten una reunión allí. El radio en construcción sería una estructura de gestión dependiente del secretario de organización pero que, obviamente, no va a llevar él o ella directamente, sino que debería ser delegada en un grupo de trabajo. Ese grupo de trabajo sería el que tiene la visión global de dónde están todos los camaradas aislados, debiendo intentar primero asignarles los camaradas de referencia más cercanos geográficamente y, si no, la potestad de acudir a células con menos carga de trabajo. Todo eso de una manera dinámica. Si la distribución va cambiando y mañana aparecen células más cercanas al camarada asilado, pues se detecta y se cambia su asignación.

En este punto da por acabada la introducción, queriendo a modo de recapitulación dejar constancia de tres puntos que quedan pendientes y a los que hay que dar solución tarde o temprano:

  • El primero es toda la parte de regulaciones y limitaciones que debemos otorgarnos y que no están en este documento, que tiene que decidir todo el EEC. Algunas serán urgentes porque tendrán que entrar en vigor en la asamblea de marzo: tendremos que decidir cómo votamos, qué responsabilidades asumen los camaradas que asumen responsabilidades, etc, y en otras no hay prisa, la experiencia demostrará cuáles tienen que ser.
  • El segundo es diseñar cómo se articula la asamblea de marzo, tarea que ahora está llevando la comisión gestora. Va a ser una tarea compleja convertir en dos días una propuesta en un documento acordado, y éste en unas estructuras con la elección de las personas que ocupan sus puestos.
  • Por último, nos recuerda que en la discusión de documentos anteriores hemos partido de la ventaja de una ideología compartida, lo que nos ha permitido repetir eso de “el documento como está me vale, ya habrá tiempo más adelante de ampliarlo-mejorarlo-comentarlo”. Este documento de organización no tiene esa flexibilidad. Cualquier documento de organización tiene que contar con una parte mínima que poner en vigor el día 13 y tenemos que garantizar el proceso para que eso ocurra.

Bloque de discusión colectiva

Un camarada quiere hacer unas preguntas aclaratorias sobre la intervención.

  • Pregunta si hay mucha gente en Andalucia. Se le explica que en comparación con otras comunidades, es de las que más ahí. Mientras se busca el documento de reparto geográfico se aclara que, en cualquier caso, el número total no pasa de diez.
  • Pregunta que a qué se refiere la palabra “regulaciones” que se ha usado varias veces durante la introducción. Se le explica que el documento de organización dibuja un marco genérico pero no entra en detalles. Por ejemplo, hay gente que ha preguntado que cómo se vota, cómo se cobra la cuota, si va a haber una cuenta bancaria, cómo se dirime un conflicto, etc. Ese tipo de cosas es lo que se han mencionado como regulaciones y límites, y eso está por hacer.

Se plantea cómo seguir la reunión. Cómo también hay una enmienda a la totalidad se plantea si hay que entrar con ella, discutir la anterior, etc. Finalmente se opta porque haya una ronda de valoración sobre la propuesta recién explicada.

Pide la palabra un camarada. Quiere hacer dos valoraciones sobre el documento del grupo de trabajo. Las quiere hacer de antemano extensivas a la enmienda a la totalidad, ya que la considera, con matices, muy similar. El compañero se identifica como perteneciente a una organización comunista. Desde su organización dan la bienvenida y animan a cualquier persona que se quiera organizar. El documento lo consideran como una apuesta clara de construcción de una organización, sea partido o no. Piensa que los camaradas que ya están organizados trabajan de una forma seguramente muy parecida. Considera que para ellos esto presenta un problema de duplicidad de estructuras. A nivel militante lo considera inmantenible. Pero sí que apuestan por las confluencias, por este tipo de encuentros, por llegar a posiciones comunes, por hacer campañas, ver hasta qué punto podemos trabajar todos y todas en común, etc. Pero para su grupo, entrar en un proceso de organización paralelo de aquí a marzo es algo que escapa de su planificación actual. Quieren ser muy prudentes, pues ya han conocido varias experiencias.

Sobre la introducción quiere hacer dos consideraciones sobre unas afirmaciones que la han parecido subjetivas. Por un lado, las referencias a la edad. El camarada considera que en todo el tiempo que lleva militando, no recuerda un momento como el actual en el que haya más juventud organizada y de carácter combativo. Eso le choca con la valoración que se ha hecho sobre unos modos de organización más laxos, en los que el compromiso no existe, donde se hace una delegación ideológica hacia la ideología dominante. Por supuesto que él es consciente de que la juventud organizada de la que habla supone una minoría social, pero cree que tienen las ideas muy claras y están llegando a unos niveles de combatividad adonde otras personas no llegan. En el otro extremo de edad considera que hablamos de una generación que ha vivido una o dos derrotas importantes, han vivido una desestructuración en diversas organizaciones tradicionales, hay gente que se ha hecho el bunker en el movimiento sindical, o en el vecinal, o que se han ido a su casa. En cualquier caso, que les es muy difícil ahora la reincorporación a una dinámica de compromiso real.

En otro orden de cosas, también considera que la valoración que se ha hecho de la estructura tiene un componente muy idealista, ya que no se especifica qué cantidad de gente hay en cada sitio y habría que tener claro de cuanta gente se dispone antes de decidir cómo empezar a hacer algo. No sabe si la estructura que se está planteando cuenta o no con el soporte necesario. Sobre todo teniendo en cuenta que de la teoría a la práctica hay un salto muy grande, ya que mucha gente que inicialmente se dice implicada, luego se va quedando por el camino. Lo plantea como un consejo, no como un impedimento, ya que consideran que el proceso puede ser útil y no desearían entorpecerlo. Animan a que quién no esté organizado dé el paso porque les parece importantísimo. Su organización siempre se ha considerado una organización más entre muchas y su predisposición a buscar puntos de confluencia siempre está ahí. En caso de avanzar en una estructura de esta índole, propondrían la permanencia con un carácter periódico, de mesas de este estilo en las que se pudiera analizar en qué cuestiones se coincide y en las que se pueda hacer algún tipo de trabajo conjunto.

Toma la palabra de nuevo el camarada que hizo la presentación para intentar aclarar las dudas planteadas.

Respecto al tema de la práctica militante y la edad, recuerda que ya puntualizó que cuando hablaba de jóvenes lo hacía en un sentido muy amplio, incluyendo ahí hasta la gente de cuarenta años. También intentó dejar claro que no se estaba refiriendo a la juventud organizada, de la que todos conocemos su nivel de conciencia. La referencia hacía alusión a un gran colectivo que comparte con nosotros la misma clase, que pueden estar cercanos en sus ideas aunque quizás no lo saben o no saben decantarlo. Son gente que deberíamos intentar atraer a las ideas comunistas. Sin embargo, tienen muy poca experiencia de lucha y, lo que es peor, vienen de un pasado inmediato en el que lo que han vivido es precisamente la lucha contra la organización. A poco que tuvieran algo de contestatarios seguramente han estado en el 15M, donde han aprendido prácticas espontaneístas y contrarias a la organización.

En cuanto a la crítica al supuesto idealismo de la estructura organizativa, se aclara que el grupo de trabajo sí que hizo el trabajo de análisis de los datos de dispersión geográfica. Está elaborado con datos del mes de noviembre, que fue cuando se realizó. No se ha querido adjuntar a la propuesta ya que la propuesta se hizo con intención de perdurar, y no se quiso que incluyera unos datos que, por su propia naturaleza, iban a quedar anticuados enseguida. Dos trabajos que se hicieron, éste del que estamos hablando y otro sobre la sostenibilidad económica están a disposición de la asamblea de marzo y pueden ser de utilidad para los camaradas que comiencen a trabajar desde esa fecha. [Nota del acta: se imprime sobre la marcha el documento de distribución geográfica (sin datos personales) y se reparte entre los asistentes]

Toma la palabra otro camarada que participó en el grupo de trabajo. Según su opinión, la intención fue realizar un documento práctico que reflejara la realidad del EEC. Haciendo referencia al documento de distribución geográfica repasa que hay 81 personas en Madrid capital, 11 en el resto de la provincia: 3 en Alcalá, 3 en el Oeste, 5 en el extremo sur. Hablamos de gente que nos sigue, que está participando. La intención fue hacer una estructura para trabajar, y para ello pensamos que la mejor estructura es la celular. Esa es para él la base de la organización, los otros niveles no son más que niveles de coordinación. La estructura celular es la más cómoda para la labor política, para la labor de propaganda, agitación e información. El camarada hace hincapié en que la labor de información suele ser olvidada por las organizaciones comunistas. La estructura celular también es la más eficaz en los centros de trabajo. Es el tipo de organización más sencillo y, aún así, permite analizar el trabajo de cada uno de los camaradas.

Para él, desgraciadamente partimos de una realidad muy dolorosa en España. Los comunistas estamos divididos en múltiples organizaciones, en algunos casos enfrentadas, enfrentamientos a veces con una base más cuestionable y otras veces con más fundamento. La idea del EEC es permitir el trabajo conjunto. Para facilitar eso, la estructura propuesta facilita el trabajo, facilita la formación, facilita la comunicación rápida e incluso facilita la seguridad. Ese es el motivo de apostar por la célula como elemento básico de la organización. En cualquier caso, el camarada vuelve a expresar que el nombre es lo de menos. Todos los niveles a partir de la célula es coordinar trabajos, no es elaborar. También vigilar que toda la organización va al mismo paso en función del interés de clase que se quiere conseguir.

El camarada nos cuenta que, por su edad, ya ha pasado por cuatro o cinco experiencias de intentar crear organización, y le parece kafkiana la fragmentación de los comunistas en nuestro país. No es tanta la diferencia como la formación; muchas veces hay mucho de subjetivismo cuando discutimos con camaradas. El trabajo celular puede facilitar que se creen los hábitos para discutir temas en conjunto y decantar las ideas centrales para despejar conflictos basados en las interpretaciones aisladas.

Toma la palabra otro camarada. Cuenta que cuando llegó a sus manos el documento organizativo elaborado por el grupo de trabajo, a él le vino a la mente el documento organizativo preparado en 1937 por Pedro Checa, Secretario de Organización del PCE. No hablaba de Consejo, pero el Comité Central parece algo similar, y el Secretariado se podría asimilar con un ejecutivo. La diferencia es que en ese año el PCE tenía trescientos mil afiliados muy activos. Por supuesto que no hace falta tener ese número de militantes, por ejemplo el Partido Comunista de Rusia tenía cuando hace la revolución treinta mil. Aún así, el camarada está convencido de que en aquel entonces, en determinadas zonas se organizaban como podían. Debían tener una flexibilidad entre el modelo que necesitaban y hacia el que iban, debían tener una idea práctica del presente. Con esto quiere decir que conviene tener muy en cuenta que la estructura de personas que hoy están inscritas en el EEC han sido contactadas básicamente mediante correos electrónicos. Tenemos que distinguir lo que es un militante y alguien que asiste a dos encuentros. Si lo medimos por asistencia sale un resultado, si lo medimos por asistencia práctica-activa a otros llamamientos sale otro. Cree que debemos invertir el planteamiento: cambiar el foco en el modelo teórico por el foco en la realidad de la situación. El camarada, que es el autor de la enmienda a la totalidad que se ha presentado al documento de organización, hace la reflexión de que incluso, si tuviera que discutir su propio texto, cree que le metería varios cambios.

Para él, cuando se habla del modelo leninista no se ha mencionado que contiene dos elementos básicos: la disciplina y el centralismo democrático. El problema es que ambos elementos nos remiten a un concepto de partido. Cuando el EEC es una reunión de camaradas, muchos de ellos pertenecientes a partidos, es difícil actuar como un partido de partidos: les estamos enfrentando a lealtades contrapuestas. Pone otro ejemplo: la mención que se ha hecho en un par de ocasiones a una posible situación de voto. ¿Hasta qué punto todas estas cosas son coherentes con la filosofía de lo que es el EEC?

Lee un fragmento del llamamiento inicial del EEC que dice “Tenemos la necesidad de un espacio de encuentro común, en el que se puedan sentir cómodos todos los comunistas, tanto los que provienen de organizaciones como los que no. Será necesaria una buena dosis de generosidad, actitud y mente abiertas y voluntad unitaria para echar abajo los muros que aparentemente nos separan; unos obstáculos que muchas veces han sido erigidos por nosotros mismos. Debemos dejar respirar al marxismo como teoría viva y transformadora para que refuerce su condición de terreno fértil en el que se promueve el debate, la reflexión y la práctica, sin llaves secretas que dan la razón a unos elegidos. Un lugar donde analizar entre camaradas la nueva realidad, en el que la teoría dé respuesta a la lucha y sus formas y en el que construir la unidad de acción necesaria para alcanzar el éxito. Un espacio que, desde su nacimiento, se sepa parte de la lucha internacional contra el capital.” ¿Dónde está la contradicción?, se pregunta. Pues que partiendo de que venimos de familias comunistas, el elemento de flexibilidad es clave, el elemento de que los debates se avancen pero que no se cierren, el elemento de que no funcionemos a base de disciplina inicial, sino que a la disciplina lleguemos un día porque en algún momento habrán madurado las condiciones y todos nos encontremos con la necesidad de crear el partido comunista que necesita este país, pues está muy bien, pero eso va a requerir mucho tiempo. Si partimos de un planteamiento previo de votar le da la impresión de que estamos construyendo un partido sin llamarlo partido.

Por otro lado, también tiene dudas con respecto al método. Tenemos ya la experiencia para ser muy prudentes al contabilizar a los camaradas que están inscritos en el EEC; en cuanto comenzaron los correos con sesiones de trabajo, etc, ya hubo gente que se borró. También tenemos la experiencia con la gente que participó en el núcleo inicial, que siguen atentos al desarrollo del espacio pero que no se implican en sus sesiones. Esto puede estar indicando algún factor de tipo psicológico, de madurez del proceso, que nos esté señalando que hay que replantearse cosas con más flexibilidad. Habrá que ponerse después del encuentro a hacer cuentas, ponernos en contacto con camaradas, ver la potencialidad de qué tipo de agrupamientos se pueden hacer en los territorios concretos, en los barrios o en los pueblos.

Cree que habría que ir a un tipo de estructura muy distinta. ¿Qué ha sido el EEC hasta el momento? Básicamente han sido dos citas de encuentro en las que nos mandatábamos para los siguientes pasos y, por tanto, donde nos encontrábamos comunistas de toda España y nos íbamos dando avances sobre siguientes pasos. Es verdad que hay que concretar eso, pero a lo mejor lo que tenemos que hacer es decender esas reuniones que se están produciendo a nivel nacional, bajándolas territorialmente. Pero de una manera con menos escalones.

Lo fundamental para él es que el planteamiento de organización que hagamos no se parezca a un partido. Los pasos muy despacio, la construcción muy pegada al terreno, donde lo consensuemos mucho sin votar, porque el votar presupone mayorías y minorías y no quiere dejar a compañeros en minoría, quiere que avancemos juntos. Fracciones lleva a fraccionar. Si cambiamos el nombre pero el concepto sigue siendo grupo donde se vota y en función de lo que sale hacemos y actuamos, no estamos construyendo el espacio de encuentro, ni por espacio ni por encuentro.

Por último, quiere plantear la situación de determinados camaradas que, o son cuadros o pueden llegar a ser cuadros, que han sido en la práctica el equipo que se ha encargado de llevarnos hasta el tercer encuentro, que posiblemente tengamos que plantearnos algún tipo de coordinación -en el sentido que él le da según la filosofía del encuentro-, de coordinación política, donde se incorporen áreas de trabajo como Movimiento Obrero, Internacional, Mujer, Coordinación Territorial, Finanzas, etc, y eso se relacione con los núcleos comunistas que podamos formar en los territorios; todo ello sin mediaciones. Deberemos salir con un estudio de dónde hay comunistas y cómo podemos tener encuentros con ellos y dirigirnos allí, pedirles, si es posible, que nos organicen un encuentro con otras personas interesadas, explicarles el concepto y desarrollar la organización.

Toma la palabra otro camarada. Se presenta como miembro de otra organización comunista y, aunque no trae una postura acordada, tratará de hablar desde un sentir compartido. Cree que el texto, desde la mejor intención, pues trata de recoger lo mejor de la tradición marxista, es un intento fallido para la situación en la que se aplica. El modelo está demasiado apegado al partido comunista clásico. Desde su punto de vista los que se encuentran integrados en un partido no van a poder acompañarnos en este viaje. Sería muy complicado seguir dos disciplinas o dos lineas políticas. Sí que entendería el hablar de coordinación y sobre todo del intento de buscar posiciones unitarias en lo concreto. Es decir, que allí donde los y las camaradas tengan un ámbito de actuación, el encuentro pueda ser útil. Primero para saber que otros compañeros están en los mismos ámbitos y, segundo, si hay, por ejemplo, un documento político o unas pautas organizativas, pues que nos puedan servir en la acción política del día a día.

Interviene uno de los camaradas autores del texto. Quiere recordar que en la introducción han mostrado su deuda con la estructura del modelo leninista, pero que conceptos como disciplina o centralismo democrático no son parte de la estructura. La regulación que da vida a esa estructura en el ámbito de un partido es el centralismo democrático, pero la propuesta del documento no va en esa linea. Han aprovechado la estructura porque creen que es útil para solucionar los problemas prácticos que se han estado discutiendo de dispersión, etc, pero habría que dotarla de un conjunto de regulaciones propias que no serían el centralismo democrático, ya que éste sería incompatible con que hubiera camaradas que comparten su pertenencia al EEC con su militancia en otras organizaciones.

E hilando desde este último punto, el compañero pregunta al primer interviniente que se identificó como miembro de una organización que había discutido el texto, si habían llegado a discutir propuestas alternativas.

Por interpelación directa, se le cede la palabra al camarada al que se ha hecho la pregunta. Lo primero que indica es que no es su intención ser un palo en las ruedas. Acudieron desde la primera reunión del EEC, y han seguido viniendo con la intención de explorar hasta qué punto de convergencia, ya sea menor o mayor, se puede trabajar. Si hay determinadas situaciones políticas -pone como ejemplo un ataque a Siria- hay que ver si podemos hacer algo conjuntamente, si hay una problemática -pone como ejemplo un conflicto obrero importante- pues van a proponer sentarse para explorar qué se puede hacer en común con una gente que piensan que tienen una ideología afín. El camarada no está de acuerdo con la idea de que los conflictos entre organizaciones comunistas sean meramente subjetivos, piensa que eso sería un planteamiento idealista. Ellos no quieren interrumpir el proceso de unos camaradas que quieren organizarse, les parece muy legítimo, y estarán encantados de acudir a un espacio periódico donde se puedan sentar a discutir cuestiones concretas.

Vuelve a pedir la palabra uno de los integrantes del grupo de trabajo. Nos propone el escenario de después del 12 y 13 de marzo, cuando vayamos a poner en marcha cualquier tipo de organización. En su barrio son, por ejemplo, 5 personas que no pertenecen a ningún partido y 2 que pertenecen a un partido. En la práctica tendrán que reunirse en el barrio para hablar de qué pueden hacer. Otras cosas aparte son la coordinadora contra la guerra, etc. Pero ellos tienen que ver qué hacen el día a día como comunistas. Él cree que ese día a día tiene que discutirlo con los camaradas con los que habitualmente se reúne, asignarse tareas cada semana en función de la disponibilidad y capacidades, a la siguiente semana dar cuenta de ello, etc. Él no lo ve en contradicción con que dos camaradas estén organizados, pero cree que lo óptimo sería que fueran para trabajar, para asumir tareas y ponerlas en práctica, no solo para debatir o escuchar. Él ve eso como lo que debería ser la práctica diaria aunque, por desgracia, se teme que no es la práctica que en general -recalca lo de en general- tienen los partidos comunistas actualmente.

Afirma que hay que hacer trabajo de captación, de propaganda, entendiendo propaganda no como tirar papeles. Pone como ejemplo que, cuando vas al trabajo, puedes valorar tu contexto para intervenir con los compañeros uno a uno.

Lamenta que desde la llegada de la democracia los dirigentes de los partidos dijeron a los militantes que ellos asumían toda la labor. Los militantes asisten a alguna reunión o, los más activos, asisten a una plataforma de vecinos, etc. No se analiza el trabajo de cada militante cada día. Eso es algo que los que queremos llegar a ser comunistas tenemos que cambiar. Estamos pagando este estado de cosas y lo vamos a pagar más.

Se teme que se repita una experiencia que él ya ha vivido en otras iniciativas. Se adopta un modo de funcionamiento improvisado, que algunos saben que no va a funcionar, y, más adelante, cuando ya se hace evidente para todos, se parchea apresuradamente sin éxito. Él prefiere hacer una discusión rigurosa en el momento actual.

Insiste en que él solo concibe la célula como la reunión periódica y frecuente con todos los camaradas, los organizados y los que no, en la que se analiza el propio trabajo y se marcan hitos. No lo puede entender como una reunión de vez en cuando para hablar puntos concretos. Nos muestra el resumen que ha hecho de todo el documento en una sola hoja, en el que el papel fundamental lo juega la célula.

Nos critica como contrapunto el sistema asambleario, en el que también ha participado. Según su opinión en las asambleas la gente va a hablar y, al terminar, se pregunta que quién hace el trabajo. Según el camarada, el trabajo lo asume quien tiene un interés particular y, al cabo de una semana, vuelve con el trabajo que él ha hecho, que a veces puede estar bien y otras veces estará mal.

Nos ve en un momento clave. Tenemos la oportunidad de montar algo efectivo, respetando todas las sensibilidades y todos los requisitos que nos pusimos, pero en un momento clave que no debemos desaprovechar.

Interviene de nuevo el compañero autor de la enmienda a la totalidad. Entiende la necesidad de organización porque cree en la organización. Pero él cree que la organización se va adoptando. Primero va tomando formas flexibles, va evolucionando y adaptándose a las circunstancias reales de las personas con las que cuenta, de dónde tiene a esas personas, de cuáles son sus voluntades de trabajo y de qué necesidades tiene la propia organización. La organización no es un concepto neutro, es un concepto político y, por tanto, el concepto de necesidades políticas de la organización es un elemento clave. Sin haber participado en el 15M, teme que demos un salto al lado opuesto y que, desde el asambleísmo total pasemos a una organización forzada. Cuando habla de ir experimentando, es de ir trabajando creando organización. Tenemos que ir bajando el EEC que tenemos creado a nivel nacional a realidades concretas, que se asienten en el territorio, y que se pueden asentar en realidades que no son el territorio, pueden ser sectoriales. Es muy importante el día a día y las acciones concretas, que ahí nos podemos entender. Sin el elemento de debate y formación, al menos así figura en el EEC, la relación teoría-praxis está coja. Para entender porqué tenemos que acordar una acción concreta probablemente tendremos que entender qué supuestos teóricos tienen las posiciones en las que nos podemos encontrar juntos y en las que podemos coincidir para hacer esa acción concreta. El elemento de debate es importante. Y eso no significa que no haya que superar el mero debate.

Si él pensara que sólo tenemos que entendernos para el día a día, pues se iría a una plataforma, que es como han funcionado todas las plataformas. Es una experiencia que no nos sirve si lo que queremos es ir a un proceso con el tiempo de unidad.

Volviendo a su razonamiento inicial, pasar del nivel nacional a espacios comunistas de base que operen sobre la realidad, donde pueda haber comunistas organizados o no organizados. Bajarse a lo territorial significa para él que debemos salir del tercer encuentro con un mandato concreto: ponernos en contacto con todos los camaradas y, en función de esos contactos, ver qué soluciones damos, que ahora no sabe si son dos, cinco o siete. Con esa filosofía inicial con la que nacimos y ponernos a trabajar. Las gentes viven en sitios reales donde hay trabajos reales, conflictos laborales reales. Ponernos a trabajar pero que. la formación previa incida también en esas organizaciones de base. De una manera flexible, sin diseño a cartabón. Desde una estructura nacional que trate cuestiones que son fundamentales para actuar en función de frentes de lucha; en la linea de las áreas de estudio abordadas por los grupos de trabajo. Ponerse en contacto a partir del día 13 con los camaradas, saber si en un sitio hay varios camaradas que puedan hacer una reunión, convocar a otra gente que pueda estar interesada y ver cómo se pueden organizar.

Simplificar las estructuras para que todo el mundo tenga la sensación de que es un espacio de debate y de trabajo político para la calle donde no hay ni delegaciones, ni obediencias, ni votamos. Trabajar en términos de fracción no funciona si lo que queremos es crear una estructura de unidad.

Toma la palabra uno de los camaradas que intervino en la redacción del documento del grupo de trabajo. Él ve el documento como eminéntemente práctico. Lo ve flexible, y cree que hay que adaptarlo a la realidad de los que han mostrado su interés en él participando en el debate. En este sentido, y como nota al margen, le llama la atención la caída de asistencia a esta reunión de debate con respecto a las de anteriores documentos. Piensa que hay que contar con la valoración de los camaradas organizados, con los que se contaba desde el primer momento en el EEC. Está menos seguro de que la lectura de los números, de la distribución geográfica o de los correos de los camaradas pueda ser interpretada de una manera concreta, pues no sabemos ninguno de antemano qué es lo que van a demandar. Tenemos números de personas, pero no sabemos lo que esperan. Lo que es seguro que esperan, porque nos hemos comprometido a ello, es que el día 13 de marzo habrá una discusión de documentos y uno de ellos será el de organización. Y a diferencia de otros documentos, el debate sobre organización sí que necesitará materializarse en una estructura concreta al acabar el día 13.

En ese sentido, no ve cómo de la propuesta del interviniente anterior, que es indefinida, se puede hacer una manera de trabajar. El documento que ha presentado el grupo sí que plantea una estructura, una manera de trabajar; y puede ser modificada, por supuesto, pero tiene que seguir quedando con la forma de una estructura, de unas formas de uso, tenemos que saber a qué atenernos, tiene que haber un reparto del trabajo equitativo y un reparto de tareas, y eso no se hace desde el voluntarismo. Una cosa es que rebajemos las pretensiones organizativas y otra cosa es que carezcamos de ellas, que es adonde estamos yendo ahora. Menos aún con la experiencia de lo que nos está costando ahora sacar el trabajo adelante cuando aún no tenemos organización -no por nada, sino porque todavía no hemos cumplido los pasos para tenerla-.

Para el camarada no basta con decir “rebajo las pretensiones”, hay que decir cómo; hay que escribirlo en un documento; y hay que hacerlo antes del día 12 de marzo.

Vuelve a intervenir el camarada anterior para concretar su propuesta. Piensa que la tercera asamblea puede facultar a la creación de una Comisión de Coordinación Estatal. Esa Comisión tiene que entrar en contacto con todos los comunistas que hay en cada zona y que se establezcan las viabilidades con ellos, sea por teléfono, skype, como sea, tener una reunión que vaya más allá del correo electrónico y ver la posibilidad de crear Espacios Comunistas de Base de un tamaño flexible pero pequeño. Y, de momento, y mientras no tengamos realidades regionales, no pensar todavía en crear coordinadoras o comisiones de nivel intermedio.

En el órgano de coordinación estatal sí que puede ser necesario un reparto del trabajo y es posible que hagan falta hasta quince personas. Menciona organización, propaganda (redes, web, etc), formación, movimiento obrero, internacional, mujer. También debe haber un grupo dedicado a coordinación territorial, lo cual no quiere decir que sea un nuevo órgano de nivel intermedio. A nivel de cada Espacio Comunista de Base le valen el responsable de organización y el de formación, con la responsabilidad política colegiada entre todos los miembros de la Base.

La Comisión de Coordinación Estatal debería tener cada X semanas, por ejemplo seis, un encuentro físico, y cada diez días un encuentro virtual. Hay que llevar el día a día, y eso parece razonable hacerlo con reuniones telemáticas cada diez días. No se puede estar haciendo viajar a los camaradas que estén en la Comisión y sean de fuera de Madrid todas las semanas.

Si cuando empecemos a andar se comprueba que hace falta algo más que esto, hágase, pero no se cree por adelantado.

Toma la palabra un integrante del grupo de trabajo. Cree que la organización se va haciendo poco a poco. No sabe si todas las tareas que ha enunciado el compañero son necesarias desde el principio. Debemos ir creando las cosas que nos permitan ir avanzando, y también las cosas que nos permitan ir modificando. Eso aplica incluso a la estructura que defendía el documento del grupo de trabajo. Él ha trabajado con un modelo parecido en la clandestinidad y fuera de ella y en todas las ocasiones ha aplicado ese modelo de una manera distinta, según fuera necesario para adaptarlo a las circunstancias.

Las organizaciones tienen que evolucionar, tienen que hacer evaluación de su trabajo y de su influencia y, si pasado el tiempo, no se ve que dicha organización consiga cambiar su entorno hacia los objetivos propuesto, pues hay que deshacerlas para intentar con otro modelo.

Si él pudiera contar con algunos de los camaradas que salieron con él de la clandestinidad, él formaría una organización más o menos rígida, pero es consciente de que ese material no existe ahora; ahora falta una formación muy grande. Eso crea un impedimento. Pero vamos a trabajar con el material que tenemos, vamos a tener toda la flexibilidad necesaria, y vamos a crear el EEC.

Toma la palabra otro camarada que actualmente está organizado. Tomando como base el documento inicial, uno de los aspectos que más le incomodaban era la existencia del secretario político y el secretario de organización. Si él pertenece a un partido y al EEC, tiene dos secretarios políticos. En ese sentido, los Encuentros Comunistas de Base deben partir de un principio que todos compartan: la independencia política de todos los camaradas que allí van. No se les puede decir qué linea política deben seguir. No sabe si el que se cree una organización a nivel estatal (un responsable de movimiento obrero, un responsable de mujer, etc) implica ya la creación de un Comité Central estatal.

Sin embargo, sí que no encuentra ningún impedimento en lo local. Ahí sí que se pueden encontrar camaradas de partido o no y trabajar en lo local.

Interviene otro compañero del grupo de trabajo. Según su opinión no podemos pensar sólo en lo local, no podemos reducir tanto el ámbito de actuación que nos quedemos sólo en lo local. Tampoco puede asustarnos tener un ámbito de trabajo estatal. El espacio ha nacido en Madrid, pero desde el primer momento se unieron camaradas de otras zonas que se habían enterado y, en cuanto se hizo un llamamiento general, apareció gente de todos lados. Sería absurdo renunciar a esa fuerza. Para hacer un trabajo efectivo en lo local, cuando estamos utilizando unos modos de trabajo y unos recursos comunes, es absolutamente normal que pensemos en un ámbito de todo el estado. Y en ningún caso ve la lista de responsabilidades que enumeró el camarada como un Comité Central, tal y como afirmó el compañero anterior. Esos puestos en una Coordinadora Estatal son necesarios en lo funcional: desde mantener una web hasta mantener en contacto a todo ese montón de gente que está separada por cientos de kilómetros. Cree que la propuesta que hizo el camarada de tener una responsabilidad política colegiada en todos los niveles corrige el problema real que expuso el camarada anterior de tener dos responsables políticos. Sin embargo, sí que ve necesario un responsable de organización por el mero hecho de que vamos a tener una organización extensa y dispersa, sin que por ello deba ser asimilado al puesto del mismo nombre en un partido político.

En cuanto al resto de puestos de sectores especializados (movimiento obrero, internacional, género, etc) no ve el motivo de que tengan ya una presencia dada de antemano. No porque no los considere áreas importantes, sino porque se puede prever la existencia de áreas de especialización sin mencionar ninguna. Si la organización demanda esas áreas y aparece gente dispuesta a implicarse en ellas, pues sería lo ideal y debe haber un tipo de estructura que les dé cabida. Pero si no vamos a encontrar a nadie con la disponibilidad y el conocimiento para dar contenido a alguno de esos espacio, pues dejémoslo ausente por ahora hasta que aparezcan esas fuerzas.

De esta manera se podría dejar constancia sólo de la estructura de gestión mínima, la que hacen una aportación global, como puede ser la comunicación, la formación, etc. Cosas que el día a día requieren de una estructura de trabajo.

Toma la palabra el camarada que reformuló la propuesta para explicar porqué reserva un sitio de antemano a áreas como movimiento obrero, internacional o mujer. Según su punto de vista, son tres sectores de especialización tan imbricados con los intereses de la clase trabajadora que hay que reservar un espacio para su presencia en la organización para que nunca se abandone su estudio, trasversalicen al resto de iniciativas y mantengan vivo el análisis, la agenda y la acción en sus respectivos campos. Tampoco puede ser que reproduzcamos eso en todos los ámbitos y lo sectorialicemos todo; sólo lo esencial. Lo que nunca debemos hacer es ver estas responsabilidades como un modo de verticalidad dentro del EEC. Los debates sobre estos y otros temas se tienen que dar en el nivel local y en el nivel global, y la responsabilidad de estos coordinadores es asegurar que la información y los materiales llegan a todos sitios, tener visiones generales coordinadas, empujar a todos los espacios en la misma dirección, etc. En ningún caso piensa que esto pueda ser comparado con un Comité Central.

Toma la palabra una compañera. Considera que el documento del grupo de trabajo de organización refleja demasiado la estructura de un partido, y eso explica que los compañeros que están organizados vean incompatible su presencia en su organización y en esta nueva estructura. Si lo que estamos montando es un espacio de encuentro, lo ve contradictorio. Debería haber una mera coordinación para ir avanzando de una forma conjunta en lo que se coincida y lo que veamos viable para caminar juntos. Lo centraría en la coordinación y en la formación.

En el tema de la mujer, que ha salido, hay que tener en cuenta que las mujeres son la mitad de la clase trabajadora, y ese debía ser un tema que estuviera presente siempre, no un tema segregado. Quiere, además, recordar que en entre las mujeres propiamente obreras, la mayoría son inmigrantes. Y no se ha hablado nada de la inmigración.

Toma la palabra uno de los compañeros de partido. Considera que el análisis antipatriarcal y el análisis de la participación de las mujeres obreras dentro de la organización deben ser un pilar de cualquier organización que se diga revolucionaria. Ya no solo porque un análisis estructural demuestra que las mujeres obreras tienen una estructura que las oprime de forma económica y de forma social, sino por la propia dificultad que han encontrado históricamente en militar con sus compañeros varones, porque eso es una realidad que hemos vivido en las organizaciones y que ha supuesto que la mitad de la clase trabajadora no se encuentre cómoda para militar, aportar a la revolución. Eso es una cuestión que cualquier organización debe abordar aunque, lógicamente, hay otras tantas.

Es verdad que nos encanta debatir de ésto, de internacional, etc. Pero, por otro lado, vamos a ceñirnos a lo concreto, vamos a ceñirnos a qué herramientas tenemos, y que es lo que se puede construir de forma efectiva, más allá de construir marcos bonitos en papel pero que luego son complicados.

Toma la palabra el compañero que inició la charla de hoy. Piensa que en lo que queda de reunión se debería intentar concretar una propuesta de acción. Hay dos documentos, uno del grupo de trabajo y otro una enmienda a la totalidad que parece que no reflejan ninguno una realidad asumible, pero la fecha del 12 de marzo es inamovible y tiene que haber una propuesta de organización para esa fecha. No es un tema que se pueda posponer para el futuro.

El mismo camarada, después de plantear este reto, lanza una propuesta a consideración. En el acta quedan recogidas ideas y la manera de pensar de los asistentes, hay una propuesta que, basándose en la enmienda a la totalidad, la simplifica aún más. El camarada propone que se reúnan los asistentes que así lo deseen e intenten dar forma a un documento de propuesta tomando como punto de partida el acta de la presente reunión e intentar hacer una propuesta común.

Toma la palabra el camarada que presentó la enmienda a la totalidad. Está de acuerdo en trabajar en un documento que refleje una propuesta común. Espera que todos los camaradas presentes se impliquen, pues piensa que es el modo de conseguir el mejor documento.

En cualquier caso, quiere puntualizar dos temas más. Por un lado, sobre el tiempo de militancia para entrar en un órgano de coordinación cree que debía tomarse de un modo flexible. Es evidente que conviene conocer a un camarada que se incorpora a un órgano de coordinación y también parece evidente que nadie se eternice en un puesto, pero si hace falta un plazo para buscar un sustituto a un camarada y en vez de dos años acaba estando dos años y medio, pues no debería pasar nada.

En cuanto a la incorporación al EEC, opina que la responsabilidad debe recaer en el propio territorio donde se presenta el candidato, donde le pueden conocer mejor. Salvo que hubiera una impugnación por parte de alguien de la base o que detectásemos por cualquier vía que es un infiltrado extraño, pues nadie mejor la gente de su territorio para darle el aval, que es como siempre los comunistas hemos entrado en organizaciones cuando no eran de masas.

Uno de los compañeros organizados interviene para apoyar también el plasmar toda la discusión en un documento. Quiere recalcar que según su opinión es central la unidad de acción en el día a día, y no se refiere a fechas especiales y esporádicas, sino en el día a día cotidiano.

Aún mantiene dudas frente al modelo estatal. No quiere presentar una oposición bloqueante, pero sí le gustaría que se explicitaran posturas para aclarar de qué estamos hablando. En concreto, le gustaría que se le explicara en qué se diferencia esta estructura estatal de un Comité Central.

Un camarada del grupo de trabajo toma la palabra. Sobre la propuesta de que los avales de un nuevo miembro del EEC sean locales, le parece evidente. Sin embargo, sobre la flexibilidad en los tiempos de militancia para tomar responsabilidades se muestra crítico. La palabra flexibilidad no le parece apropiada: o hay un tiempo exigible o no lo hay. Si hay que poner una regla, pues o aplica a todo el mundo o no aplica para nadie. No sabe con qué criterio se pueden considerar flexibles las reglas.

Pide la palabra el camarada autor de la enmienda para explicar la diferencia entre el órgano de coordinación estatal y un Comité Central. La primera es que un Comité Central suele tener otros órganos posteriores que reducen el grupo de poder y, por tanto, tiene una estructura más de dirección política. Un órgano de coordinación político, aunque parezca que sólo el nombre es distinto, no tiene cerrados los debates. De congreso a congreso el Comité Central hace debates, pero en lo ideológico te encuentras con una organización definida con una ideología concreta y con unas disciplinas a la hora del voto. Cree que nosotros no debemos funcionar con el concepto de voto, debemos funcionar con un concepto de buscar los elementos comunes y debatir los elementos que nos separan. Es decir, que en un momento determinado no es una parte contra la otra. Si un camarada está en un órgano de coordinación y siente que su posición va a provocar una ruptura, retira la posición, no trata de imponer.

Pero además, ideológicamente ésto es algo mucho más plural que un partido, en el que el Comité Central tiene una definición concreta. Aquí nos hemos definido como marxistas. Eso significa que caben los maoistas, que caben los marxistas-leninistas, los espartaquistas, etc. Eso no ocurre en un Comité Central, que es mucho más homogéneo. Y luego hay un concepto de centralismo democrático y de disciplina que aquí no existe. Aquí estamos en un proceso de voluntad de encuentro en un proceso.

Otro camarada del grupo de trabajo retoma el tema de las excepciones. Piensa que unos criterios de actuación en los que todo quedara recogido sería materia de unos estatutos. En los documentos tan genéricos que estamos manejando no cabe. Todos debemos ver que somos iguales.

No cree que el tipo de organización que es el EEC requiera de unos estatutos. A partir del 13 de marzo tenemos que estar teorizando desde la base de la práctica. Lo que no podemos hacer es prolongar más esta situación porque podemos dar lugar a perder camaradas.

El camarada que hizo la pregunta sobre el Comité Central pide intervenir para señalar que no quería expresar ninguna desconfianza, que asegura que no la hay. Lo que quería es dejar constancia de la situación de los militantes de partidos, para que no sientan que lo que se está construyendo les pide un traslado de militancia hacia el EEC.

El compañero que ya le respondió antes, para intentar aclarar más sobre esta última intervención, presenta la analogía con el PAME en Grecia, que es un sindicato de sindicatos y no plantea exclusión en la militancia.

Antes de cerrar la reunión, se toman los contactos de los asistentes que quieran participar en un texto basado en los puntos de visto expresados durante la sesión.

Se cierra el acto recordando que el día 12 de marzo las reuniones de todas las comisiones van a ser paralelas e invitando a los camaradas interesados en este documento a inscribirse en su sesión.

Redifusión libre

Lista de distribución del Boletín Rojo del EECDirección de correo:encuentrocomunista@yahoo.es

Boletín Rojo. 10 febrero 2016.

Boletín de información del EEC. 10 de Febrero de 2016.

Boletín Rojo

del Espacio de Encuentro Comunista

No os lamentéis, organizaos

Presentación del Boletín

Aunque solemos enviar el Boletín al final de la semana, en esta ocasión hemos querido adelantarnos para ayudar a difundir dos convocatorias que consideramos importantes. La primera de ellas tendrá lugar este jueves, día 11 de febrero, y denunciará la criminalización del derecho a huelga que ha llevado a cientos de sindicalistas a estar involucrados en procesos judiciales. La otra acción tendrá lugar el sábado 13, y también tiene como foco la denuncia de la represión contra la contestación, esta vez en un ámbito más general. Puedes encontrar los detalles de ambas convocatorias al final del Boletín.

El texto central de esta semana es la crónica de la reunión de debate en Madrid sobre el documento que presentó en diciembre el grupo de trabajo de Internacionalismo y Antiimperialismo. Te recordamos que el texto original, que ya fue enviado en su día por correo electrónico, está disponible también en la web del EEC. Aprovechamos también para recordarte las próximas sesiones de discusión. La del grupo de trabajo de Organización, como ya os informamos, tuvo lugar el pasado domingo e incluiremos su crónica en un próximo Boletín. En los dos próximos domingos tendrán lugar las dos últimas sesiones:

  • Domingo 14 de febrero. Grupo de trabajo de Género.
  • Domingo 21 de febrero. Grupos de trabajo de Movimiento Obrero y de Formación.

Todas las reuniones son a las 10:30 de la mañana en la sede del sindicato co.bas, que está en la calle Moratines 22, escalera 1, 1ºB, en Madrid. Te animamos a acudir a estas sesiones de debate si estás por Madrid estos días. Se están celebrando en un tono muy distendido y el debate es muy interesante.

Para cerrar los recordatorios, es obligatorio mencionar la tercera asamblea del EEC, que tendrá lugar los días 12 y 13 de marzo. En ella vamos a hacer el último debate sobre los documentos en sesiones separadas y paralelas, y nos reuniremos en un plenario final en el que conoceremos las conclusiones de cada grupo y decidiremos sobre la evolución inmediata del EEC.

Con objeto de poder planificar las jornadas del 12 y 13 de marzo, te agradeceríamos que nos enviaras un correo antes del 26 de febrero indicándonos tu intención de acudir y el grupo de debate en el que te gustaría estar presente (programa político, organización, internacionalismo, género, movimiento obrero o formación). Si podemos ayudarte con el alojamiento, indícalo también. El correo es el de siempre encuentrocomunista@yahoo.com

 

Crónica de la reunión de debate del documento de internacionalismo y antiimperialismo

Introducción del acto

El domingo 31 de enero tuvo lugar la segunda reunión de discusión de los documentos generados por los grupos de trabajo. Esta vez tocaba el turno al texto de Internacionalismo y Antiimperialismo. El compañero que actuó de coordinador del grupo hace la introducción y nos explica que el documento fue redactado entre tres camaradas, presentes todos en la reunión. También nos advierte de que ellos mismos no consideran el texto a la altura que debería haber estado y asume la responsabilidad ya que, por motivos ajenos a su voluntad, no pudo dedicarle el tiempo debido.

Hay una introducción en el documento en la que se analiza el estado del planeta debido al productivismo de los últimos 200 años. Resalta que, en primer lugar, tiene que mencionar el productivismo capitalista pero que, en justicia, también tiene que recordar el productivismo del socialismo real. Pone como ejemplo de éste último caso un desastre tan claro como pudo ser el desecamiento del mar de Aral. Cita entre las influencias de este capítulo algunos trabajos del Comandante Fidel Castro, que señala al capitalismo y el productivismo como depredadores de la naturaleza. La elección de esta temática como punto de arranque vino dada por la idea, quizás personal, de que es difícil encontrar un marco más representativo para encuadrar el desastre en el que vivimos.

Aparte del tratamiento ecologista, la introducción pretende contener un análisis transversal de lo que está ocurriendo en el mundo, un mundo en el que el imperialismo norteamericano campa a sus anchas. Para el compañero es el polo de poder que está poniendo toda la carne en el asador con la doctrina que ellos llaman “dominación de espectro total”, es decir, que aplican su dominio allí donde se presenta la oportunidad. No importa que estemos hablando de petroleo, de Internet, de agua, de territorios, de recursos naturales, etc. Esta doctrina es la guía básica que siguen en sus actuaciones el Departamento de Estado, las Agencias de Inteligencia o el Pentágono y se aplica a rajatabla.

Quizás la manifestación más actual de esta doctrina es la guerra por el petróleo. El petróleo que se estaba vendiendo a más de 90 dólares el barril hace dos años, ahora se está vendiendo a 26. Para países productores, cuyo PIB depende en más del cincuenta por ciento de su venta, esto supone una rebaja del sesenta o setenta por ciento en los presupuestos del estado. Para que calibremos la magnitud de la caída, no puede dejar de establecer la comparación entre la situación de Venezuela y la de España. Si en España los presupuestos del estado hubieran sufrido un recorte del setenta por ciento habría gente muriendo de hambre, cosa que no ha ocurrido en el país suramericano.

El cómo se ha llegado a este punto es una explicación que el camarada intenta resumir. En primer lugar y por primera vez en la historia, los Estados Unidos han legalizado la exportación de petróleo y gas, en su mayoría provenientes del fracking. De hecho, los EEUU se han ofrecido a la Unión Europea como alternativa al gas ruso.

Por otro lado está la producción descontrolada de Iraq y, en general, el petróleo proveniente del autodenominado Estado Islámico. Una cosa es la producción controlada por la OPEP, en la que la producción de barriles/día está perfectamente establecida, y otra cosa es el mercado paralelo de petróleo. Desde hace dos años hay una sobreproducción paralela de petróleo que en su mayor parte procede del DAESH, comercializado a través de Turquía.

A esto se une que hay una serie de países manufactureros -el ejemplo más claro sería China- en los que la producción industrial y el consumo han decrecido en los últimos dos años como consecuencia de la ralentización de su crecimiento.

Este conjunto de factores son la punta de lanza de una estrategia norteamericana imperial, y no es precisamente nueva. Sigue la táctica de la doctrina Kissinger cuando afirmaba que había que “hacer chillar” la economía chilena en 1973. Lo han vuelto a poner en práctica en Venezuela, lo han intentado con Irán, pero va a tener un efecto demoledor en toda América Latina.

El compañero termina su intervención resaltando lo que, a su juicio, son los dos temas que necesitan más debate en el documento: uno es la postura frente a Israel y otro la llamada a la Quinta Internacional a la que apeló Hugo Chávez.

Toma la palabra un segundo camarada de los que intervino en la elaboración del documento. Comienza situándose en el punto dos del mismo.

Si algo caracteriza la evolución del mundo de la política internacional hoy eso es la recomposición del imperialismo en una nueva forma más allá de lo que era la anteriormente conocida como política de bloques. Tras la caída del muro se crea la ilusión momentánea de que EEUU se queda como único actor que va a imponer su democracia a golpe de cañoneras. Esta ilusión queda fuertemente cuestionada cuando se produce la recomposición de Rusia como potencia imperialista emergente -idea que quizás pueda ser cuestionada- y en la aparición, quizás de forma más obvia, de la República Popular China como actor con intereses declarados en África o en América Latina. De la unipolaridad predecible tras la caída del bloque soviético, hemos pasado a un escenario de multipolaridad.

La creciente agresividad del capitalismo en su forma imperialista, fundamentalmente del imperialismo norteamericano, que es el que actúa desde un planteamiento más militar, genera contradicciones fundamentales que hoy estamos viendo con toda claridad en la zona de Oriente Medio. Pero también podemos observar su actuación en las zonas donde actuó el denominado “socialismo del siglo XXI”. En estos países se está dando un proceso involutivo a manos de las oligarquías locales, apoyadas por el injerencismo de los EEUU, que está descomponiendo ese proceso democrático y popular que tomó fuerza en América Latina.

Todo este comportamiento agresivo de los EEUU y las contradicciones interimperialistas corre el riesgo evidente de hacerse globálmente peligroso en forma de una tercera guerra mundial. Hay quien sostiene que ya se está dando aunque de una forma distribuida. Quizás sea prematuro afirmar tal cosa, pero sí que se están dando situaciones de intereses muy encontrados que pueden llegar a provocar este hecho.

¿Cómo podemos intervenir los internacionalistas -que somos comunistas- en clave de la solidaridad internacional con los pueblos oprimidos y contra las agresiones imperialistas? Más allá de declaraciones de solidaridad, nosotros tenemos bases en España, somos un país miembro de la OTAN. Por tanto tenemos que denunciar la función de la OTAN como brazo armado del imperialismo, hay que lanzar campañas para que no se usen las bases españolas en conflictos como los de Oriente Medio y el norte de África, denunciar el carácter imperialista de las guerras en curso y, por supuesto, mostrarnos a favor del derecho de los pueblos y de sus gobiernos a defenderse contra las agresiones imperialistas y a elegir quiénes son sus amigos. El camarada aclara que, con esto, trata de matizar la afirmación de que existen varios imperialismos, ya que no los considera iguales. Rusia no es una potencia eminentemente agresora, menos aún lo es la forma de penetración económica de China en áreas donde no condiciona en absoluto qué gobiernos deben tener, sino que escoge amigos en función de intereses económicos comerciales capitalistas, pero en absoluto agresores. En ese sentido, que Rusia esté apoyando al presidente al-Ásad le parece legítimo.

Otro tema distinto es de qué modo el capitalismo se ha liberado de los controles de los estados. Recuerda cómo en el pasado se llegó a hablar de capitalismo monopolista de estado, es decir, de planificación capitalista. Esto toca a su fin a partir del final de la era Bretton Woods, que había significado un intento de regular los mercados comerciales, de materias primas y financieros, para que el capitalismo funcionara sin grandes colapsos. El cambio lo marca la desaparición del patrón-oro y el inicio de las desregulaciones financieras en la época de Thatcher y Reagan. El proceso, a día de hoy, está llegando a un extremo en el que la desregulación no les basta, y ahora es propio capitalismo el que regula a los estados. Es decir, una cuestión como la del TTIP lo que hace es invertir la situación. Ya no es que el capitalismo esté desregulado, es que ahora él pone reglas a los estados. Cuestiones como la legislación que genera el TTIP lo que está provocando es que si hay legislación de estados firmantes que es opuesta a la del TTIP, lo que tiene que cambiar es la legislación de los estados. Esto se puede materializar en cuestiones tan tangibles como pueden ser las legislaciones laborales -estamos en un marco en el que la desregulación laboral es parte de la lucha de clases- y todo lo que tiene que ver con etiquetados, seguridad alimentaria, derechos de los consumidores, etc. La aplicación del TTIP va a ser el liberalismo más atroz. Si después de la II Guerra Mundial el capitalismo intentó autocontrolarse para paliar las tensiones sociales ahora, con la situación en la que se encuentra de hegemonía en la lucha de clases, está dispuesto a tener las manos totalmente libres. Para los estados todo esto supone el fin de la ficción de la autonomía de los estados. Si Marx en su día dijo que los estados eran los consejos de administración de las grandes corporaciones, eso es todavía más cierto hoy que en el siglo XIX.

El compañero ya hizo alusión a la dinámica de involución en América Latina. No quiere añadir mucho más, salvo añadir que estamos en una secuencia de derribo de las piezas de dominó. Es decir, los ataques contra el gobierno brasileño o contra el gobierno argentino, a los que hay que caracterizar al margen de lo que se ha llamado socialismo del siglo XXI pero que sí podían considerarse gobiernos amigos, ha sido la forma en la que las oligarquías locales, con el apoyo del imperialismo, van a intentar ahogar a procesos como el boliviano o, como por supuesto, el venezolano.

El camarada nos indica que la siguiente sección del documento presenta la visión de la Unión Europea como un corsé que oprime a la clase trabajadora. Lo que estaba claro es que, desde su origen, la Unión Europea era la Europa del capital: si el origen se encuentra en la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, no puede haber engaño; ya nos está señalando cuál es la naturaleza de esa Unión Europea. Por tanto, las visiones reformistas que dicen “no al Euro” y “otra Europa es posible” resultan incompresibles, no es posible una cosa sin la otra. En el proceso de evolución y de intentos de conformación de la arquitectura financiera y económica de la Unión Europea la aparición de la moneda única era una consecuencia posible -quizás no obligada-. En esa convergencia no tiene sentido separar el Euro de lo que es la Unión Europea.

Si decimos no al Euro tiene todo el sentido decir no a la Unión Europea. Y esto por muchos motivos. Primero porque vivimos un momento en el que el capital y sus multinacionales necesitan una recomposición que les permita recuperar su tasa de beneficio. La Unión Europea es el brazo legal que va introduciendo todas las políticas destinadas al desmonte del estado del bienestar. No nos podemos engañar sobre su propia naturaleza. Pero es que, además, se ha ido blindando legalmente, ley tras ley, de tal forma que cualquier intento de plantear una reforma quedaría condenado al fracaso. El fenómeno Syriza, por afectar al juego que marca la legislación del capital en la Unión Europea, demuestra claramente cuáles son los límites de jugar dentro de ese marco europeo. Por tanto, la visión que tiene el reformismo nos parece absolutamente un camino sin salida.

Según el camarada sí que podemos admitir que en esa Unión Europea existe una relación centro-periferia. Cuando desde las visiones antiimperialistas hablamos a nivel global de relaciones centro-periferia, no nos podemos olvidar de que en lo regional, y Europa es una región, también existen esas relaciones centro-periferia. ¿Que existen unos intereses de acumulación del capital de manera global? Sí. ¿Que Alemania juega un papel en esa relación centro-periferia un tanto imperialista en las relaciones con el sur? El compañero opina que también es así. Es decir, juegan fuerzas e intereses diversos. Lo político está presente como lo económico es determinante en la visión de la nueva Europa.

Toma la palabra la tercera compañera que participó en la elaboración del documento. Quiere llamar la atención sobre lo que significó el internacionalismo desde que el propio Marx lo formuló en el siglo XIX, donde ya estaba conformada la economía-mundo y la relación centro-periferia. Y cómo esta estructura de centro-periferia, esta mundialización del capital ha continuado con sólo un cambio de los actores principales (el centro pasa de Gran Bretaña a EEUU tras la II Guerra Mundial).

Quiere poner énfasis, sobre todo, en la dificultad que hoy en día tenemos la clase trabajadora para adquirir, no solo ya una conciencia de clase, sino una conciencia de clase internacionalista. Porque desde el siglo XIX para acá la burguesía se ha empeñado en fragmentarnos y las lineas de división que ha explotado el capital han ido cambiando con las épocas. Pone como ejemplo el sexo, que ha sido una linea de fragmentación incluso desde antes de que el capitalismo se desarrollara como modo de producción dominante en Europa. La competencia entre hombres y mujeres dentro del mundo del trabajo ya supuso una linea de fragmentación. Pero fundamentalmente, la linea más importante de fragmentación ha sido las diferencias étnicas y raciales. Explotadas, sobre todo teniendo en cuenta que los países del centro capitalista, en su dimensión colonial imperialista, en su sometimiento a los países de Asia, de África, ha presentado a esas poblaciones aplicando una ideología racista o de supremacismo blanco, como etnias o razas inferiores. Ha intentado crear en las clases trabajadoras de los países del centro un sentimiento de xenofobia y en los países colonizados un sentimiento de odio hacia las clases trabajadoras de los países centrales. Esa linea de fragmentación la ha explotado muy bien la burguesía y hoy estamos viendo cómo eso se está reforzando, se le ha dado otra vuelta de tuerca más y cómo, para mantener los conflictos que hay en Oriente Medio, se está explotando el tema del islamismo para crear sentimientos xenófobos dentro de las clases trabajadoras de los países del centro. Ésto está funcionando; además, lo está capitalizando la extrema derecha con el crecimiento de los partidos fascistas -lo podemos ver en Francia, en Alemania, en Gran Bretaña-. Éste es uno de los retos más importantes que tenemos actualmente: construir una conciencia de clase internacionalista que pasa por desmontar toda esa argumentación xenófoba. Es muy difícil, tenemos delante un aparato de propaganda muy poderoso y nosotros unos medios rudimentarios.

Es necesario que las clases trabajadoras de todos los países adquiramos una conciencia de que el capital es el mismo en todas partes. Por tanto, la clase obrera también es la misma en todas partes.

Vuelve a tomar la palabra el segundo interviniente para acabar con la introducción al documento. Consiste en un análisis de lo que hemos calificado como “la izquierda en sentido genérico” distinguiendo en ellas las fuerzas comunistas de lo que es la vieja socialdemocracia, a la que correspondería más bien el término de social-liberalismo, y la nueva socialdemocracia (Podemos, Syriza, etc). Parte de hacer un cierto análisis porque la caida del socialismo en la Unión Soviética ha significado un golpe psicológico, moral y emotivo sobre el propio concepto de izquierda y especialmente, en lo que a nosotros nos afecta, a la izquierda comunista. Un golpe que ha puesto en tela de juicio cierta creencia diríamos “casi religiosa” dentro de las distintas corrientes comunistas, de una visión determinista. Es la visión que venía a sugerir que, puesto que el capitalismo tiene unas contradicciones internas que a largo plazo no puede resolver, pues puedes sentarte a la puerta a esperar ver pasar el cadáver del enemigo. Marx y Engel siempre enfatizaron que la caída del sistema capitalista no vendría tanto por sí mismo sino por la acción de los trabajadores, que las condiciones objetivas estaban ahí, pero que las subjetivas eran fundamentales.

Ni la vieja ni la nueva socialdemocracia están en condiciones de dar una alternativa al capitalismo. Lo primero porque no se cuestiona al capitalismo. Segundo, porque suelen apelar a factores críticos de segundo o tercer orden, no a los factores fundamentales del antagonismo y los intereses de clase, de carácter no neutral del estado y de cómo se produce la plusvalía.

La recuperación de nuestra presencia dentro del movimiento obrero pasa por trabajar también dentro de una nueva subjetividad. Es decir, del ideal del socialismo. En ese sentido, piensa que quizás sea lo más provocador, y donde nos enfrasquemos un tanto. Admite que ha podido ser planteado de un modo un tanto burdo, pero si no hubiera sido redactado de esa manera tan abierta, cree que siempre seguiríamos dando vueltas, hablando de la necesidad de la unidad pero sin una concreción. Entiende que cuando se pertenece a una Internacional o a una de las muchas fracciones de esa Internacional, plantear la creación de una Internacional que supere las divisiones históricas de las distintas corrientes comunistas puede resultar brutal. Cree que no es verdad, entiende que realmente hay un hecho incuestionable, y es que la desaparición del elemento político que justificó las divisiones entre las dos corrientes principales del marxismo, volver sobre debates de según qué tipo -sin decir que los debates no estén justificados- tendría mucha más justificación sobre el porqué desapareció la Unión Soviética que ciertos debates que en el fondo no hacen más que reforzar los bloques de comunistas frente a comunistas. En definitiva, en gran medida está superado objetivamente el hecho de las divisiones y que hay ciertos intereses de que esas divisiones en la práctica no desaparezcan. Es así como se plantea el ir a una idea de la Quinta Internacional, no porque la plantease Chávez, sino porque hoy es una necesidad. No como algo para hoy ni para mañana, pero en algún momento deberá ser planteado.

Y por último, y en lo que son los destacamentos, los agrupamientos, los grupos que no son específicamente partido -como el propio EEC- que pudieran existir en otros países, precisamente por la pluralidad de nuestra propia composición, cree que sería erróneo por nuestra parte plantear un solo socio en cada país. ¿Por qué no varios? Esa pluralidad existe si hay varias voluntades que están buscando el propio encuentro entre comunistas parece que lo lógico es que los socios los definamos por la proximidad de sus posiciones políticas a las que defendemos nosotros.

Bloque de discusión colectiva

Los compañeros pertenecientes al grupo que redactó el documento dan por concluida la presentación. El moderador abre el turno de palabras.

El primer camarada en intervenir se pregunta porqué los trabajadores de la Unión Soviética asistieron sin ofrecer resistencia al desmontaje sistemático de su modelo de sociedad. Reflexiona sobre la hipótesis de que no se sintieran propietarios de los medios de producción, de que no hubiera un modelo de organización de determinadas características en los medios de trabajo. Reflexiona también sobre una posible deriva de la burocracia, de la importancia del XX Congreso como punto de giro hacia posiciones revisionistas, de la influencia del eurocomunismo, etc. Sin quitar importancia al empuje del imperialismo, quizás tengamos que preguntarnos qué hemos hecho nosotros. ¿Qué falló ahí? Se hace la misma pregunta aplicada a Venezuela. ¿Por qué un estado asistencial refleja una política interclasista y es finalmente abandonado por los trabajadores? La clase trabajadora venezolana no se siente dueña de los medios de producción porque están en manos del capital, no ha habido una verdadera revolución, no ha habido una usurpación de esos medios. El imperialismo usa los medios de producción para boicotear la producción y la distribución. Estas limitaciones deben ser analizadas, comprendidas y explicadas.

Se pregunta a continuación por la importancia del rigor y de la disciplina. Pone el ejemplo de la sociedad capitalista, donde la apariencia es “multicolor” pero por debajo, en el ejército, en la policía, en la judicatura hay una disciplina jerárquica extrema. La sociedad no es consciente de la disciplina que rige en los estamentos que sustentan el sistema y se deja impresionar por una apariencia de libertad, consumo, multicolorismo, etc. Frente a esta disciplina del estado reclama una disciplina nuestra, la cual no considera incompatible con una visión amplia dentro del análisis marxista.

Toma la palabra un nuevo compañero. Señala que, en principio, los documentos hacen un análisis con el que está de acuerdo, quizás se pudiera ampliar, pero le parece bien. Sin embargo, echa de menos una conclusión. Él propone una conclusión que presenta a debate. Presenta el trabajo de armazón ideológica que se está realizando en el EEC que considera importante. Además, está convencido de que se tienen que estar dando iniciativas de este tipo en otros países europeos. Expone que si nos centramos unicamente en organizaciones de alcance nacional, cuando el imperialismo ha desplegado un ataque a nivel europeo tratando de recobrar su tasa de ganancia a través de la expropiación del estado del bienestar y de los derechos conquistados de los trabajadores, han quebrado la resistencia de la izquierda. Entiende por izquierda no solo a los comunistas, también incluye a aquellos de nuestra clase que militan en partidos de la socialdemocracia, que son realmente de nuestra ideología y ellos no lo saben o no lo quieren entender. Si vamos hacia la construcción de organizaciones de tipo nacional, nos las van a dar todas juntas. Hay que ir a la construcción de una organización de tipo internacional, que no tiene porqué llamarse Internacional, pero que podría heredar gran cantidad de reglas y el espíritu que se usaron en la I Internacional. Los partidos de tipo nacional no fueron capaces de conservar ese espíritu. Enlazando con lo que dijo el camarada anterior, él combina en su imaginario la disciplina del militante con una visión amplia de los problemas.

Nosotros pertenecemos a un club imperialista. Jugamos en ese club un papel secundario, tenemos bases que se usan como punta de lanza para la explotación de otros países. Nosotros estamos dentro de un área imperialista, y para combatir a ese imperialismo tenemos que actuar como destacamento amplio que tenemos que ayudar a crear en nuestro propio país e inmediatamente en toda Europa.

La primera internacional tenia secciones en distintos países. La segunda internacional fue la agrupación de partidos nacionales. Tenemos que aprender de la historia para corregirla. No se trata de copiar, hay que innovar, se trata de aprender y corregir.

Un nuevo compañero interviene. Si hay algo que a él le interesaría sería el cómo generar esta conciencia internacionalista. Pero al hilo del debate que se ha establecido le han parecido interesantes dos aspectos. Por un lado el tema de la Internacional y por otro, la cuestión de los principios, de la disciplina.

Respecto al tema de la Internacional piensa que vamos muy deprisa. No le parece normal plantear una internacional cuando no tenemos una estructura estatal. Tampoco entiende cuando se dice que tiene que ser una Internacional más amplia, más abierta. Es complicado pensar en una Internacional plural. El compañero no piensa que estemos en una situación realmente más propicia para pensar que hayamos superado las divisiones. La contradicción consiste en plantear una Internacional abierta a todas las corrientes del marxismo, cuando son algunas incluso antagónicas en algunas cuestiones, y a la vez hablar de disciplina. Es incompatible, no puede haber disciplina si no hay una firmeza de principios. Más aún si se quiere actuar de forma cohesionada.

El compañero anterior estaba poniendo como ejemplo la I Internacional. ¿Dónde acabó la I Internacional? ¿Cómo acabó? Habrá que ver en qué falló la I Internacional y habrá que ver también los aciertos de la II Internacional, que es una Internacional más cohesionada ideológicamente. Un resultado cercano y positivo de la II Internacional son las Brigadas Internacionales de la Guerra Civil Española -se le corrige indicándole que eso lo organizó la III Internacional-. Poner como ejemplo la I Internacional él lo vería como un paso atrás. [Nota del acta: desde el momento en que se pone como ejemplo un hecho achacable a la III Internacional no queda muy claro si en todas las menciones del compañero a la II Internacional también quería referirse a la tercera.]

Un nuevo compañero quiere hacer una serie de apuntes telegráficos.

Hace poco tuvo acceso a un dato que le llamó la atención: el 97% del circulante financiero mundial es deuda. Actualmente cuanta más deuda controles, más poder tienes. Esto es un hecho nuevo en la historia del capitalismo. Es un dato objetivo que tiene que calificar el tipo de capitalismo del siglo XXI.

Entra ahora a recordar la cuestión introducida por el primer interviniente sobre los motivos de la caída del socialismo real. Está de acuerdo con el análisis del compañero y, siendo uno de los que han participado en la redacción del documento, reconoce que no pensaron en incluir ese tema. Propone que si el interés parece general, se puede pensar en una ampliación en esa linea. Si hay aportaciones sobre ese tema, que se presenten, se defiendan y está seguro de que enriquecerán el debate.

Quiere aportar también su visión sobre Venezuela. Según él, el que Venezuela no es un país socialista es algo que sabemos todos; que la revolución en Venezuela es una revolución socialista a él le parece claro; que hay contradicciones y se han cometido errores, por supuesto; que los medios de producción de ese país están en manos de la oligarquía apátrida, cierto. Pero que en Venezuela, donde él ha vivido, ya no hay niños con la barriga hinchada, también es totalmente cierto; que en todo el país hay médicos cubanos y venezolanos que te atienden gratuitamente las 24 horas del día, también cierto; que los mayores analfabetos pueden ir a las misiones Robinson a sacarse el graduado, también cierto; que en Venezuela se han construido un millón de viviendas, cierto. Que en Venezuela también hay una boliburguesía, cierto; que hay corrupción, cierto. Pero eso es lo que tienen las revoluciones democráticas, que son contradictorias. Y no olvidemos que Venezuela está en estado de guerra. Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo; las mayores reservas, junto a Brasil, de agua; grandes reservas de recursos tan preciados como el coltán; por lo tanto Venezuela es un territorio muy apetecible para los EEUU y desde que Chávez es presidente el país esta bajo una guerra solapada. ¿Cuáles son los vectores de actuación de esta guerra? Un ataque a la moneda orquestado desde Miami. Lo que ellos llaman el bachaqueo, que es la exportación ilegal de grandes cantidades de productos subvencionados en Venezuela al otro lado de la frontera Colombiana, donde son vendidos con grandes beneficios. Y, por último, el ataque al precio del petróleo. Ante este panorama el compañero no ve sentido a abrir entre nosotros un debate sobre Venezuela, prefiere referir a lo que publican los camaradas del Partido Comunista de Venezuela, del Gallo Rojo, que, siendo críticos con el PSUV y siendo críticos con Maduro, son críticos pero desde la unión patriótica nacional.

Toma la palabra un nuevo camarada. Opina que el documento se está discutiendo saltando de una sección a otra y, siendo un texto complejo, este mecanismo no ayuda a clarificar el debate. Además, el documento entra en muchos temas a un nivel de detalle muy profundo, lo que hace que la discusión pueda perderse por los vericuetos que a cada uno le hayan llamado más la atención. Hace mención a esto porque piensa que la suerte que tienen las organizaciones que tienen una andadura larga es que esto ya lo tienen trabajado y, por tanto, cuando van a sus congresos periódicos, lo que hacen es recoger el análisis anterior que ya tenían hecho y lo actualizan con lo que consideran conveniente de la coyuntura del momento. Eso les facilita la discusión, porque hay partes de ella que ya tienen hecha. El EEC no está en esa situación. Partir ahora de cero mezclando camaradas organizados y no organizados en una discusión tan compleja como la política internacional, se presta a la avalancha interminable de matices.

El camarada piensa que el texto está bien porque entra en todos los temas y, por tanto, nos va a permitir discutir sobre todo e ir aclarando -no consensuando- posiciones para ver dónde está la discrepancia y dónde está el acuerdo. Si quisiéramos entrar en la discusión pormenorizada del texto, y según las anotaciones que el propio camarada ha hecho en el documento, podríamos estar discutiendo durante meses. El compañero pone como ejemplo -y sin ánimo de polemizar- la última publicación del Partido Comunista de Venezuela, donde el análisis es más complejo -y más crítico- que el que ha presentado el interviniente anterior. Con esto no pretende crear un debate sobre este asunto concreto, sino poner un ejemplo de lo difícil que es llegar al fondo de cada asunto y lo delicado que es adoptar una postura como la contraria. El que nosotros discutamos de Venezuela merece la pena porque es un enfrentamiento que está vivo. Tenemos que tomar sus datos, y tomar una posición política. ¿Qué hacemos en la parte que nos toca?

El compañero echa en falta, dado que somos marxistas y utilizamos el marxismo como método de análisis, la mención a que la economía a nivel mundial sigue cumpliendo la ley del valor, que no es más que la extracción de valor a través de trabajo no pagado. En ningún momento de la ponencia se usa esa terminología y, por tanto, no estamos viendo cómo está funcionando hoy en día el capitalismo. Si lo trasladamos a nuestro país, la economía capitalista está creciendo a un tres y pico por ciento, sin embargo no se ha hecho a raíz de ningún desarrollo o inversión en ningún sector productivo nuevo. ¿De dónde lo han sacado? Si tenemos un PIB que es similar al de 2007, ¿cómo con tres millones menos de personas trabajando es posible producir y tener ganancias sin haber hecho ninguna inversión en ningún nuevo sector de producción? La explicación la da el que tres millones menos de salarios es capaz de producir la misma riqueza que hace siete años. Por tanto, lo que está haciendo el capital en este país es utilizar la explotación de manera absoluta para incrementar su tasa de ganancia. El sistema usado a nivel mundial es similar, sin embargo el compañero no ve ese tipo de análisis en el texto. Cuando lee en el documento términos como “caida de la URSS”, “implosión”, “desaparición”, a él no le dicen nada. Lo que tenemos que decir es que la Rusia actual, la antigua Unión Soviética, está ahora dentro del capitalismo, porque eso sí que explica algo a la gente. Otra cosa es que, como dijo otro camarada, tengamos que explicar qué pasó allí. ¡Claro que tenemos que explicarnos qué pasó allí! ¿Cómo podemos explicarnos el que se pase de un modelo socialista -que cada uno lo llame como quiera- a un modelo capitalista sin que haya habido una resistencia de los trabajadores de la antigua Unión Soviética? Eso pasó allí, y está pasando en China, y está pasando en Vietnam. Si nosotros analizamos desde un planteamiento de que la extracción de valor se hace a través de trabajo no pagado, tenemos que meter ese análisis en el documento. Si no, estamos utilizando terminología de países contra países, y no es así. España no se pelea con Alemania: las industrias más desarrolladas del norte de Europa necesitan cerrar las industrias de aquí porque ellos necesitan quedarse con nuestro mercado. Y el estado alemán como tal estado lo que hace es implementar el que esas políticas sean posibles. La actuación de Rajoy, desde el punto de vista del capital lo ha bordado, desde el punto de vista de los trabajadores nos ha jodido. Nos ha quitado sueldos, prestaciones, etc. Todo el desarrollo para que el capitalismo español siga manteniendo su tasa de ganancia. El euro es la política que ha permitido bajar los salarios dentro de la Unión Europea, pero no particularmente a los españoles y a los portugueses, sino también a los propios alemanes. Los ocho o diez millones de trabajadores alemanes que están con los “minijobs” no representan ni más ni menos que una bajada de salarios. Y la bajada de salarios en un sector de producción obliga a que el resto de trabajadores tengamos que aceptar esas condiciones de más sobreexplotación. Y si no analizamos desde esos parámetros económicos no podemos saber lo que está pasando. Y no es un problema solo de que luego analicemos cómo funciona los distintos países o los distintos niveles de organizaciones o de resistencias dentro de cada uno de los países. Cuando se mezcla en el texto Bolivia, Brasil, Venezuela, Nicaragua y demás, no todos están en la misma situación, ni tienen el mismo desarrollo de contestación ni de organización popular. Lo que está ocurriendo en Venezuela no tiene absolutamente nada que ver con lo que está ocurriendo en Brasil. Brasil es un país prácticamente imperialista dentro del ámbito de América Latina y utiliza los mismos métodos que usa la burguesía española, y el partido que está allí dirigiendo, el PT, no es más que un partido como podría ser aquí el PSOE. Otro ejemplo: en el texto se mezclan países que son productores de petróleo con países que son productores de gas. Y la pelea que tienen las dos macroempresas rusas que intentan traer el gas -no el petróleo- a Europa es un factor que nos explica en parte lo que está pasando, porque hay una necesidad de las empresas multinacionales rusas que necesitan canalizar y controlar parte del comercio del gas a nivel internacional y por eso se justifica la bronca con Turquía, la irrupción de Irán como nuevo exportador de gas. Tenemos que intentar analizar, más que desde el punto de vista de países que lo que tienen que hacer lógicamente, como buenos países capitalistas, es intentar defender los intereses de sus empresas, intentar ver cómo funciona la economía dentro de esos sectores que están implementando.

No quiere dejar de mencionar el tema que tratá la compañera en la introducción sobre la influencia de las migraciones en la clase obrera porque lo tenemos abandonado. Lo tenemos como un tema humanitario, más que de unidad de la clase obrera.

Aprovechemos el proceso hacia la tercera asamblea y el periodo que se abre después para discutir sobre todos estos temas que el documento nos ha puesto encima de la mesa.

Por último, hace referencia al camarada que unas intervenciones más atrás se preguntaba cómo podemos nosotros aportar a la lucha antiimperialista. ¿Cuál es nuestra tarea? Se fija en el mensaje que transmiten desde todos los partidos: PP, PSOE, Podemos, IU. ¿Qué piden todos ellos? Estabilidad. ¿Para qué? Para que los capitales se desarrollen con tranquilidad. ¿Qué necesitamos nosotros? Inestabilidad. Estabilidad en la época de crisis es lo que les ha permitido a ellos bajar los salarios. De la inestabilidad es de donde nosotros podemos encontrar las vías, cuando el capital está intranquilo es cuando nosotros podemos hacer algo.

En cuanto a la propuesta de Chávez, casi ningún partido le hizo caso porque era una propuesta muy ambigua, muy laxa. Pero el camarada sí que cree que necesitamos coordinación internacional. Al igual que lo que el EEC intenta hacer aquí, debería hacer un acercamiento entre organizaciones que se cuestionan las mismas cosas en distintos lugares. Llamémosle como queramos, podemos entrar a analizar todas las Internacionales, pero sí necesitamos una coordinación para un planteamiento internacionalista.

Uno de los camaradas que participó en la redacción del documento hace una breve intervención para hacer notar que de los temas tratados hasta ahora en la reunión, el que él ve que puede merecer con mayor un desarrollo es el de las migraciones, que ha quedado recogido muy de soslayo. También está de acuerdo con reforzar el papel en el texto de la ley del valor como factor explicativo.

Toma la palabra otro de los autores para repasar varios de los temas sacados en las últimas intervenciones.

Primero aborda el tema de la Internacional y lo primero es ponerlo en su sitio. Por un lado, no pensar en algo así como una propuesta para abordar mañana. Por otro lado, recapacitar sobre el valor de las palabras, que a veces impresionan mucho. Al final, una Internacional es la coordinación de asociaciones internacionales de clase. A continuación inicia un recorrido por las distintas internaciones. Sobre la primera, siendo el modelo interesante, su composición no nos sirve. Ni Bakunin fue leal con los marxistas ni aquello podía durar mucho tiempo teniendo en cuenta las discrepancias respecto al estado. La segunda demostró con claridad dónde estaban sus límites: en la Primera Guerra Mundial demostró que era incapaz de dar respuesta a las ansias de paz entre los pueblos y lo que hizo al final fue subordinarse a la guerra entre las clases. Sobre la tercera y la cuarta se pueden mantener grandísimos debates que hoy ya no operan sobre una realidad que ha dejado de existir. Quizás podríamos obtener de ellas conclusiones históricas pero no debemos olvidar que algunas de ellas están sustentadas en la voluntad de que permanezca la diferencia. Y mientras el camarada no se considera congeniando con los miembros del secretariado de la IV Internacional, no tiene ningún problema en defender la honestidad y la actitud de cooperación con otros comunistas de amplios sectores trotskistas. Cuando decimos refiriéndonos a una nueva Internacional que es algo que no puede funcionar, él no sabe si funcionará o no, pero mirando el ejemplo del EEC, la realidad es que se pueden reunir comunistas de muchas tendencias. Necesitamos volver a unirnos. Primero empezar a hablar, y ver si después de empezar a hablar sentimos la necesidad de fortalecer principios comunes.

En cuanto al tema de la generalización con los países Latinoamericanos, claro que entiende que son realidades diferentes, pero todas ellas tienen algo en común: la alianza de sectores de las oligarquías nacionales con el imperialismo para llevar a cabo procesos de redistribución de la renta. En el mejor de los casos, lo que se ha dado desde Venezuela hasta Bolivia pasando por Ecuador, es una redistribución de la Renta aprovechando un momento en que gran parte de las inversiones internacionales de capital, derivado desde el centro hacia la periferia, han afluido por una coyuntura histórica. Por otro lado, la comparación del PT de Brasil con el PSOE de España él no la haría ni por origen histórico, ni por composición, ni por políticas concretas. Por supuesto que a nivel internacional mantiene unas alianzas en las que no cuestiona en absoluto ni al liberalismo ni al capitalismo, pero sí es cierto que en otras cosas ha defendido causas como Venezuela y su gobierno. Mientras tanto, el otro día podíamos ver a Carmona -del PSOE- en televisión diciendo que él no pactaría jamas con los que apoyan a un gobierno como el de Venezuela que encarcela a miembros de la Internacional Socialista. Esas diferencias existen y en esas diferencias gobiernos burgueses de clase media que hacen ciertas políticas redistributivas como Venezuela o como Argentina, han sido gobiernos que han contribuido a aplicar que los procesos democráticos y populares -que no socialistas- no fueran aislados como han querido aislarlos. Atacar a Venezuela, Argentina o Brasil forma parte de una estrategia general.

En cuanto al tema de Alemania, cree que se dan dos fenómenos. Uno a nivel europeo: hay una política de las multinacionales marcando las agendas a los gobiernos. Pero sí resulta claro que Alemania es el agente de esos sectores del capital y de las oligarquías que está marcando las agendas a todos los demás gobiernos. Hoy el peso de las políticas reaccionarias las marca la Unión Europea, el BCE, Alemania. Todos los gobiernos que representan a los intereses del capital tienen el mismo objetivo de defender al capital europeo, pero lo que es evidente es que no es lo mismo el que lo plantee un país del sur a que lo plantee un país del centro con un potencial económico mayor, entre otras cosas porque los de los países del sur le crean problemas de legitimidad a sus propios gobiernos. La política que marca Alemania, Rajoy la querría ahora mismo, pero la consecuencia es que ha perdido las elecciones aún ganándolas. La política que hoy dentro de la UE marca Alemania, está poniendo a un montón de países patas arriba. Alemania está jugando el papel de ser el capataz del capital europeo.

Toma la palabra otro camarada para incidir en este tema. Según su opinión la frase del texto que dice “El dudoso éxito de su funcionamiento radica en la transferencia de las rentas nacionales de los países del sur hacia los del centro y norte de la Unión” es incorrecta. Cuando aquí viene una multinacional alemana y nos pone a trabajar para fabricar productos alemanes que luego ellos utilizan en los mercados internacionales lo que están es expropiando la plusvalía de los trabajadores españoles que trabajan para ellos, pero no hay una transferencia de propiedad; España no tiene capital como tal. Lo que hace el estado español es implementar que las políticas de explotación se lleven a todos los efectos pero no hay un capital de renta nacional que se lo lleven los alemanes. El país da soporte a que sus empresas defiendan sus negocios, no es el país como tal. Lo mismo que nosotros con Telefónica cuando opera con Sudamérica. Nosotros como trabajadores españoles no salimos beneficiados. Rajoy lo que hace es implementar en este país la política que marca la UE para que los capitalistas españoles en este país saquen la mayor plusvalía posible, por eso dicen que no ha habido inversión y, sin embargo, ha habido crecimiento. Nos lo están quitando del salario diferido, del salario indirecto y del salario directo; pura explotación. No se puede explicar la situación diciendo que el gobierno de Rajoy es “muy malo”. Lo que hace el gobierno de Rajoy es facilitar que la bajada de salario en sus tres variantes se pueda producir, y eso es el euro. El euro es la herramienta que necesita el capital internacional europeo para bajar los salarios a nivel europeo. Nuestras herramientas clásicas lo explican bastante bien, manejémoslas para salir ahí fuera y que la gente pueda comprender por qué necesita el capital quitarnos maestros y quitarnos sanidad y privatizar. Si el capital no tiene dónde invertir tiene que buscar sitios donde invertir. No privatizan para dar el negocio a un amigo, privatizan porque tienen que crear nichos de negocio donde meterse.

Interviene otro camarada. Le parece que los documentos nos sirven para abrir una serie de discusiones e incluso para identificar las cosas en las que estamos más de acuerdo y en las que hay más divergencias. En cuanto al tema de la Internacional, él tiene especial interés en discutir sobre la primera, la segunda o la tercera. Él cree que debemos ir a la discusión porque nosotros como trabajadores en España no tenemos ninguna posibilidad de salir de la explotación del imperialismo y del capital extranjero nosotros solos, si no es con la ayuda de los franceses, de los italianos, de los alemanes o de los portugueses. Lo podemos ver a lo largo de la historia, no solamente en España, sino en cualquier otro país. Las revoluciones no se van a dar como se han venido dando hasta la última revolución que ha habido: una organización que crea una inestabilidad y de ahí surge una revolución; no. Las próximas revoluciones o se hacen con una colaboración plena y mutua de todos o ninguna saldrá adelante. En cuanto a la discusión sobre la enseñanza de la I Internacional le parece un ejercicio estéril. Si a él le interesa el tema, ya se informa por sus medios como cultura. Nosotros tenemos que hacer cosas nuevas, tenemos la obligación. Es como la manera de salir a la calle. Es algo que hay que pensar cómo se está haciendo. No podemos seguir saliendo en manifestaciones minoritarias y que no nos llevan a ningún sitio. Todo eso tenemos la obligación como comunistas de analizarlo. Nos puede parecer de locos estar pensando en una organización internacional pero nuestro pensamiento tiene que ir proyectando hacia eso. Investigar sobre cómo y porqué cayó la URSS puede ser objeto de estudio, pero no método de confrontación, y menos de medio de confrontación entre comunistas, que es lo que ha sido durante los últimos cincuenta años. Nos enzarzamos en discusiones que nos llevan a donde estamos. Si queremos hacer una cosas nueva, y espera que vayamos por buen camino, nos tenemos que dejar las mochilas en casa y avanzar. Su mochila es una experiencia de lucha, de fracaso, de no saber dar lugar o participar en una organización que haya sido capaz de emprender la marcha revolucionaria en este país. Eso son enseñanzas, y es como lo debemos proyectar hacia adelante.

Vuelve la palabra a uno de los compañeros que defienden el documento. Quiere aclarar el punto que ha sido criticado en una intervención anterior sobre la transferencia de rentas nacionales. Explica el tema de la deuda. En este ámbito, aparte de la cantidad prestada hay garantías de cobro que son productos secundarios de tipo financiero que actúan como seguros por impago. Dentro de la inversión internacional tanto en deuda como en estos seguros, países como Portugal o como España tienen como principales acreedores a los bancos alemanes. Estando el corazón económico de Europa en la City de Londres, son los bancos alemanes los que tienen la deuda de los países del sur. Sí que hay una transferencia a través de la deuda.

Interviene otra vez el camarada que hizo la crítica a la expresión sobre la transferencia de rentas nacionales para intentar aclarar. Cuando se presta dinero desde Alemania a España, no lo hace una empresa pública alemana o el estado alemán. Es un banco privado, como puede ser el Deutsche Bank, el que presta dinero a un banco español como el Santander o Caja Madrid, a los que a su vez nosotros contratamos la hipoteca. Por un lado, nuestra casa es la garantía de ese préstamo, pero, a la vez, ese banco alemán contrata un seguro a una tercera entidad para tener la seguridad de que, en caso de impago, el va a recuperar su dinero. Es todo un negocio entre capitalistas. La función de los estados es vigilar que eso se cumpla. Cuando viene Merkel a apretarnos las clavijas o le hacen un préstamo al estado español para rescatar un banco, están trabajando para que el banco privado alemán se lleve su pasta. ¿Quién paga en cualquier caso? Si nosotros no podemos seguir pagando la casa nos quitan el piso, con lo que nos quitan en realidad el salario que llevamos invertido hasta el momento en pagarlo. La función de los estados es el que todo este mecanismo funcione a nivel general.

Toma la palabra una nueva compañera. Quiere incidir en la importancia que pueda tener la explicación de la caída de la URSS. Quiere enfocar esa discusión como un instrumento pedagógico. Agradecería que se difundieran referencias sobre bibliografía fiable sobre el tema. En el imaginario colectivo todavía está presente la asimilación de comunismo con URSS. Todos nos hemos visto enfrentados a la pregunta de “Bueno, ¿y por qué cayó la URSS?”. Profundizar en este tema es muy importante para darnos una explicación a nosotros mismos, aplicar un análisis marxista a este fenómeno, y para aclarar a los demás. Claro que hay que mirar para adelante, pero en este caso concreto de la caída de la URSS tenemos la necesidad de explicar a nuestra clase que es importante luchar por el comunismo, y que el comunismo no se agota en las experiencias de la Unión Soviética o de las supuestas experiencias comunistas de China. Hay que reconocer los yerros, pero lo primero es saber cuáles son.

Interviene otro compañero. Él ha discutido el documento previamente con un grupo de camaradas y piensan que el texto contiene cuestiones que son de análisis de coyuntura (imperialismo, conflictos interimperialistas), que no niegan que sea un análisis imprescindible. Nos ve también un poco eurocentristas: por ejemplo, no se ha mencionado África. En el análisis de coyuntura, una vez contrastadas las fuentes, etc, podemos estar más de acuerdo. Pero después se abren un abanico de cuestiones ideológicas, que es dónde puede haber más conflicto. No dice que sea malo, la confrontación de ideas es buena si se da con voluntad superadora, sobre todo si, con humildad, vemos el estado de debilidad y caos que tenemos ahora. No vale con proponer espacios “nuevos” o una “nueva” internacional. ¿Estamos hablando de nuevo porque estamos en un contexto nuevo o porque es algo superador en lo ideológico?

Por ejemplo, le ha llamado la atención la mención a un imperialismo más agresivo de EEUU frente a un imperialismo menos agresivo de Rusia. El compañero piensa que eso es una trampa: el imperialismo es imperialismo, y busca un objetivo que es hegemonizar y ampliar su mercado. ¿Cuál es la diferencia en el contexto actual entre los rusos y los americanos?: que la táctica de los americanos es desestabilizar, es hacer guerras, etc y los rusos están en una posición defensiva, de defender sus posiciones en Siria, su posición en Ucrania, etc.

Sobre la caída de la URSS, plantear la cuestión como que las razones fueron la burocracia y que la producción no estaba en manos de los trabajadores, es una simplificación. No niega que pudieran ser dos factores importantes, pero es un reduccionismo que no refleja la multitud de problemas a los que se enfrentó la Unión Soviética.

En cuanto a Venezuela, ha oído decir que es una revolución democrática, un concepto que a él le cuesta comprender. En su grupo defienden a Venezuela en tanto que es un país oprimido por el imperialismo que está conquistando su soberanía y van a defender todas las reformas que beneficien a la clase obrera venezolana.

Apoyo a Siria, apoyo a Irán, incluso apoyo a Rusia porque están enfrentados a un imperialismo que es agresor. No MÁS agresor, sino agresor.

Sobre Israel se han dicho dos cosas en las que coincide. Primero, que hay ver qué han dicho los propios palestinos. Si estamos hablando desde el internacionalismo, lo obligado es generar vínculos. Es más, no vería descabellado generar vínculos no solo con organizaciones marxistas, sino con organizaciones antiimperialistas y con organizaciones populares a nivel internacional. Decidir desde una reunión en Madrid si el estado de Israel debe seguir existiendo no le parece normal.

También le ha llamado la atención cuando otro compañero ha planteado la cuestión de la identidad nacional. ¿Con qué legitimidad decimos que Israel es un estado que debe desaparecer? Está de acuerdo en que enfrentar un nacionalismo con otro o con un nacionalismo mal entendido no es la solución.

¿Desde qué contexto hablamos de la desaparición de Israel? ¿Desde la persistencia del capitalismo? ¿Desde una Palestina capitalista con opresión de clase? Si es para eso él no se molesta. La cuestión sobre si Israel es una nación o es un estado le recuerda a la cuestión nacionalista que tenemos en el estado español. ¿Son debates similares?

Tras un breve descanso.

Un camarada retoma el tema de la caída de la Unión Soviética. Para él, la “guerra de las galaxias” de la era Reagan fue un mazazo económico este país. La URSS, un estado redistributivo, no pudo asumir los costes de esa etapa de la carrera armamentística. Siendo ese aspecto comprensible, lo que en su opinión requiere de un debate extenso es el motivo por el que no sale la clase obrera a defender su estado. No quiere entrar con teorías apresuradas, y piensa que esa cuestión es digna de tener su propia reunión dedicada.

En cuanto al tema de que una nueva Internacional supone una renovación en lo teórico no está de acuerdo. Todos partimos de un tronco común, que son las obras de Marx y Engels. Luego están los que piensan -como él mismo- que Lenin es un maestro imprescindible. En cuanto a los trotskismos, hay muchas corrientes, él no comparte las exclusiones en bloque. Hay mucho trotskismo que ha sido muy destructivo y hay otra parte que puede ser válida para acompañarnos en e EEC. Trotsky es parte de nuestra herencia marxista, es un referente inevitable. Desde la formación del ejército rojo hasta la formulación de alguno de sus postulados que pueden ser discutibles, pero están ahí y han generado reflexión. Con todos sus errores, los trotskistas son probablemente los que más producción teórica han generado. En algunos tratados de economía podemos llegar a encontrar ciertas posiciones trotskistas que no son precisamente el trotskismo keynesiano del gobierno griego. Una nueva Internacional sería comunista porque puede pensar que hay trotskistas que lo son, igual que son comunistas los maoistas, igual que los marxistas-leninistas, o cualquiera que se reivindique marxista. Hoy día ya no quedan los marxistas académicos, hoy reivindicarse marxista es regirse por la máxima de que “el mundo, lo que importa es transformarlo”.

Entra una nueva intervención. En Venezuela, en las últimas elecciones, dos millones de personas no fueron a votar. No es que votasen a la extrema derecha, es que no fueron a votar. A él le llegan casos de personas que han recibido una casa de la Misión Vivienda Venezuela y que están bailando de alegría porque ha triunfado la oposición. En un estado asistencial, el trabajador y la trabajadora no son conscientes de su derecho.

El estado de Israel, nos guste o no, es un estado soberano, del mismo modo que la República Sudafricana lo era en la época del Apartheid. Lo que no está en tela de juicio es la soberanía del estado de Israel. El estado de Israel no es un estado judío, no está en la Constitución. Es un estado reconocido internacionalmente, siendo la Unión Soviética de los primeros que lo reconocieron. Nosotros desde aquí nos somos quiénes para darle o quitarle potestad de soberanía. Para lo que sí estamos es para denunciar políticas que son de apartheid, del mismo modo que podemos denunciar al régimen genocida que gobierna hoy en el estado de Israel. Si la memoria no le falla, esa es la postura del Partido Comunista de Israel.

Un nuevo camarada que aún no había intervenido declara que el documento le parece interesante y positivo y sirve para una discusión. Y, obviamente, esa discusión va a ser -debería ser- muy larga. Como prueba de la importancia del debate, señala como durante el transcurso de la reunión, en la que ha habido temas muy intensos, no podía evitar estar de acuerdo con cada uno que tomaba la palabra, dado que desde todos los puntos de vista venían aportaciones interesantes.

Toma como ejemplo la discusión sobre la transferencia de rentas del sur al norte de Europa. Él sí que piensa que hay esas transferencias de renta. Pero lo que sí debía pasar es que los que defiendan una postura expliquen los mecanismos, sobre todo la deuda, que hace posible esa transferencia.

En el tema de la Internacional, más allá de la propuesta de Chávez, incluso más allá de la propuesta del propio documento, cuyo autor ya ha declarado que ha metido la propuesta con cierta intención provocadora, lo que opina el camarada es que es necesario tratar este tema, es necesario ir construyendo una coordinación internacional. En esta coordinación él ve dos niveles: un primero en el que se podrían establecer contactos con organizaciones progresistas o de izquierdas -en el sentido fuerte de la palabra- y un segundo en el que se establecieran contactos con organizaciones netamente comunistas. Una construcción de coordinación en la que vayamos apoyándonos en las luchas unos a otros. En el tema de las corrientes tenemos que ir tendiendo puentes y ver los que han empezado a tender otros.

Un compañero trae una lista de anotaciones sobre el documento que pasa a revisar una a una:

En la página 4 apoya la frase “si no revertir, parar o impedirlos, organizar, impulsar y solidarizarnos con cuantas Resistencias sean menester” y cita ejemplos de luchas que requieren apoyo. En cualquier caso, recuerda que hay que distinguir las falsas luchas populares como las de la plaza Maidan y sus apologetas como Alba Rico. Hay que distinguir cuándo algo es una revolución del pueblo o una revolución de colores.

En la misma página se hace una mención a la división primer-tercer mundo. El camarada nos recuerda que todos somos clase trabajadora más allá de las divisiones.

En el caso de Venezuela, que es mencionada al final de la misma página, no basta con explicar porqué la revolución ha perdido apoyo. Hay que dar explicaciones prácticas de cómo se combate un ataque económico, cómo se contrarresta un bloqueo. Es un tema que luego se vuelve a mencionar en la página 14.

Sobre el tema de la Internacional, del que tanto se ha hablado, cita tres referentes en Europa que no hay que olvidar. Uno es el Partido Comunista de Grecia, el más potente del continente, el Partido Comunista de Portugal y, finalmente, el Partido Comunista de la Federación Rusa.

En la página 6, la frase “el papel preponderante del imperialismo norteamericano parece estancarse…” le hace dudar. Para él no está nada claro que el imperio norteamericano esté condenado a caer. La experiencia del capitalismo europeo y norteamericano para resurgir de sus crisis está más que probada.

Sobre el tema de los refugiados, hay que apoyarlos, pero no le parece casual. A la economía alemana le interesa ese flujo de mano de obra barata. Hay que ver qué hay detrás de este flujo migratorio, por supuesto cuidando muy bien de no dar a entender posturas de extrema derecha.

Sobre la mención al régimen de al-Asad, diciendo el documento que es un régimen burgués -lo cual admite- cree que habría que recordar que estamos antes un país en el que la producción de petróleo sigue siendo estatal. También en referencia a Siria, el apoyo que hace de Rusia en su labor en este país hay que tomarla con cautela. Él está convencido de que, si le interesa dentro de unos meses, Putin no dudará en dejar a Siria en la estacada.

En la página 15 se habla del pueblo saharaui y kurdo. El pueblo kurdo pueden ser los nuevos bosnios. Hay dos kurdos: los de Turquia y los de Siria e Iraq. Estos últimos son una cuña del imperialismo. [ Se crea cierta polémica en la reunión discutiendo si los kurdos sirios juegan el mismo papel que los de Iraq o no ]

Sobre el Dombass, siendo una de las luchas más importantes que hay en Europa ahora mismo, para él hay que tener cuidado con las oligarquías que, jugando a dos bandas, se están haciendo con el control de la zona. Han asesinado a varios mandos militares opuestos a la negociación y según parece están intentado desmantelar la brigada comunista.

Donde se trata el punto de la salida de la OTAN, punto que apoya, cree que debía ir seguido de una discusión sobre qué modelo de defensa vamos a querer.

Se cierra el acto recordando que el día 12 de marzo las reuniones de todas las comisiones van a ser paralelas e invitando a los camaradas interesados en este documento a inscribirse en su sesión.

 

Convocatorias

11F: Manifestación #HuelgaNoEsDelito, es un derecho.

11 de febrero. mani derecho a huelgaManifestación por el derecho de huelga.

jueves 11 de febrero de 2016, 18:30h.

De Cibeles a Sol.

En estos momentos hay más de 300 trabajadores y sindicalistas con procedimientos judiciales abiertos an base al artículo 315.3 del Código Penal. En muchos casos se pide pena de carcel.

Ocho compañeros de la empresa Airbus se enfrentan actualmente a un juicio en el que el fiscal solicita para cada uno de ellos más de ocho años de carcel.

La participación en piquetes informativos es un derecho.

Libertad sin cargos para las compañeras y compañeros encausados.

Derogacíon del artículo 315.3 del Código Penal y de la Ley Mordaza.

13F: Manifestación contra la represión.

13 de febrero. mani antirepresivaManifestación contra la represión.

sábado 13 de febrero de 2016, 18:00h.

De Sol al Ministerio de Justicia.

Toda la información, comunicado y adhesiones aquí.

Redifusión libre

Lista de distribución del Boletín Rojo del EECDirección de correo:

encuentrocomunista@yahoo.es